"Los logros son un accidente, quiero dejar otros valores a mis hijos"

Luis Scola, capitán de la Selección de básquet, analizó su presente y pidió no comparar a esta camada de jugadores con la Generación Dorada.
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Sección Deportes

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"Los logros son un accidente, quiero dejar otros valores a mis hijos"(@cabboficial)

"Los logros son un accidente, quiero dejar otros valores a mis hijos" | @cabboficial

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"Los logros son un accidente, quiero dejar otros valores a mis hijos" | @cabboficial

En la previa del duelo por Eliminatorias frente a Paraguay el capitán de la Selección argentina de básquet, Luis Scola, brindó una interesante entrevista al diario La Nación en la que hizo un breve repaso de su carrera y analizó el presente del combinado nacional.

Al inicio de la charla, Luifa aseguró que trata de alejarse del discurso de que hay que dar todo o venir nadando a la Selección. "Yo soy un jugador de básquet al que le gusta jugar. Me llaman y vengo. Me alejo de ese discurso del doy todo o el vengo nadando", aunque aclaró que no le molestan esas cosas sino que "no me siento cómodo con esa forma de expresarme. Se me vincula con esas formas, pero no soy yo. No tiene nada de mal ser así, todos tenemos diferentes personalidades. Yo no vendría nadando, vengo en avión y viajo muy cómodo. Llego y me entreno con zapatillas nuevas".

Por otra parte, Scola aseguró que no es difícil estar en el centro de la escena, sino que lo considera un privilegio. "Podría contestar que es difícil, pero sería una hipocresía de mi parte, porque todo buscamos ese lugar, queremos tener ese rol de ascendencia dentro de un equipo, tanto en la cancha como afuera. Si cuando lo tenés renegás de eso, caerías en una contradicción muy grande. Por eso estoy seguro de que mi respuesta es que no es difícil, que es algo bueno. Sin duda que no es simple, pero a nadie le interesan las cosas simples, porque esas cosas no tienen valor", sentenció al respecto.


Romper el vínculo con la Generación Dorada

Luis Scola es uno de los emblemas del equipo que logró la histórica medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y hoy le toca vivir otra realidad con la Selección, ante lo que analizó que "hoy nuestra obligación es romper el vínculo con lo que pasó. Me parece que estamos sufriendo la comparación constante. Sufrimos esto de la despedida que fue eterna, porque pasaron años y años de eso. Es hora de empezar a construir la próxima generación que se llamará. J, teléfono o como quiera la gente que se llame. Pero hoy necesitamos romper ese vínculo y construir nuestro propio camino".

Aunque agregó que "no tengo ninguna duda de la influencia de la Generación Dorada en el básquet nacional y sería tonto negarlo, porque yo soy parte de esa generación. No estoy tratando de hacer una guerra entre la generación antigua y la nueva, estoy en las dos, no tengo ningún interés sobre eso. Lo que digo es que con el paso de los años hay una visión de lo sucedió con la Generación Dorada que está mistificada y no es real esa dimensión. El hecho de que ahora tengamos menos talento y que los resultados sean más humildes no varía a la hora de evaluar compromiso. Si hablamos de compromiso, esta generación no pierde respecto a la anterior. Si hacemos una mezcla de cosas, sí que pierde porque no tiene medallas y no se vislumbran. Pero eso no quiere decir nada, porque en el 99, cuando yo empecé, tampoco se veía que podíamos ganar medallas. Arrancamos desde el punto que estamos ahora, se pensaba que íbamos a ser un desastre y se preguntaban qué iba a pasar con el básquet nacional. En el 99, cuando arrancamos los que después obtuvimos logros, estábamos peor de lo que estamos hoy".


La relación con sus hijos

El capitán de la Selección contó que "estoy seguro de que mis hijos tienen una idea de quién soy, pero lo toman con naturalidad", y contó una divertida anécdota: "Hace mucho tiempo, íbamos con mi hijo mayor (Tiago) en la bici, y mientras lo llevaba me iban saludando diferentes grupitos de gente, uno, dos, tres y al cuarto, no me dicen nada y mi hijo grita "chicas, chicas, acá está mi papá" (termina la frase y suelta una carcajada). Bueno, antes no tomaban dimensión. Y te das cuenta de que es algo normal como lo viven, no están pendientes de lo que es o fue el papá".

Scola aseguró que intenta no ocultarle nada a sus hijos: "Si me preguntan si gané una medalla se los digo, pero no que papá fue un héroe o un líder o todas esas cosas que dicen". 

Finalmente, agregó que "creo que tiene valor cómo encaré mi carrera, cómo vivo el día a día. Ese creo que es valor de padre a hijo. Eso sí siento la necesidad de transmitirles. Cuando pronto se acabe todo y esté todo escrito, voy a sentir esa sensación de haber hecho lo correcto. Eso vale para mí, no el hecho de haber ganado una medalla. Los logros son un accidente. Por eso me preocupo por dejarles otros valores a mis hijos".