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Las 5 razones por las cuales Los Pumas juegan mal y pierden

Qué les pasa a Los Pumas: una mirada sobre lo que vimos en el partido contra Inglaterra en San Juan y lo que el equipo debe revisar.
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Las 5 razones por las cuales Los Pumas juegan mal y pierden(Los Pumas)

Las 5 razones por las cuales Los Pumas juegan mal y pierden | Los Pumas

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Las 5 razones por las cuales Los Pumas juegan mal y pierden | Los Pumas


1- El scrum

Es bien sabido que esta formación fija es fundamental en el juego. Si bien con las nuevas reglas, ha disminuido su cantidad. A la vez, la nueva normativa ha convertido a esta formación fija en una base esencial, como plataforma de ataques que, bien realizados, permiten terminar en try de primera fase o penetrar el terreno del adversario de tal forma que deja en una posición muy débil al sistema defensivo del oponente. Lamentablemente este equipo de Los Pumas juega muy mal esta destreza de unidad.

Una pobre o nula ligazón entre los ocho delanteros, sumados a una muy mala posición de la espalda, (sobre todo de los tres primera línea) hacen que el scrum siempre este inestable y con casi nulo poder de empuje. Es más, en partidos recientes, desde esa formación, nuestro Seleccionado fue penado permanentemente, produciendo más de una derrota.

Otro gran defecto es la posición de los pies y la flexión de las rodillas, y el consecuente poco o nulo ángulo para tener la palanca suficiente para generar el empuje necesario que proviene desde las piernas y se traslada por su coordinación, hacia el pack adversario.

Dicho todo esto respecto a las deficiencias reiteradas en esta formación, el problema no sólo es que obtenemos pelotas de mala o nula calidad, para lanzar ataques certeros, sino que además, esas deficiencias se trasladan al resto de las formaciones móviles, sobretodo el ruck.

2- El ruck

En el partido de este sábado se vio claramente cómo el equipo inglés ganaba esa formación con claridad, sin cometer infracciones y con gran velocidad. La clave es la posición del cuerpo para entrar a esta formación, desplazando al adversario y dejando la pelota disponible para ser jugada con seguridad por su propio medio scrum. Para que esto ocurra, es necesario que la posición del cuerpo, al entrar al ruck, sea la misma que la de un pilar en el scrum.

Lamentablemente, Los Pumas juegan mal esta formación porque no conocen o practican la técnica correspondiente que es la misma del scrum.

Si la posición en el scrum es mala, en el ruck pasa exactamente lo mismo, y eso hace que los jugadores argentinos en vez de desplazar a los oponentes, se tiren sobre ellos o los tacleen, lo cual genera una situación de potencial infracción y lo que es peor de pérdida de tiempo en dejar disponible la pelota para que sea jugada rápidamente, dándole vida al ataque y menos posibilidades para que la defensa contraria se reorganice.

Basta ver un partido donde jueguen los All Blacks para ver y entender lo que significa jugar bien y rápido esta formación.

3- Pauta de juego

Hace tiempo que Los Pumas no tienen una pauta de juego clara ,sólida y que se vea plasmada en la cancha. Los mejores equipos de rugby del mundo saben a qué juegan y porque motivos hacen lo que hacen.

Tanto los neocelandeces como los australianos, ingleses o sudafricanos -por citar algunos ejemplos- conocen perfectamente cuál es la organización del equipo y manejan perfectamente esa destreza.

Existen diferentes sistemas de organización o pauta de juego, pero lo más importante es que el nuestro tenga realmente claro que debe hacer tanto en ataque como en defensa. Queda claro que esta no es una fortaleza de nuestros actuales Pumas.

4- Perdida de la posesión

Es frustrante ver cuantas pelotas que están en posesión propia, se pierden , tanto en el contacto con el adversario, como en las deficiencias de handling o en errores en la toma de desiciones.

Cuidar la posesión es clave en este nivel de altísima competencia. Es tan básico el concepto, que cuesta entender que Los Pumas caigan una y otra vez en esta grave equivocación.

Pareciera ser que debido a la actitud de los jugadores de mantener el ímpetu de los ataque que se producen corriendo y pasándose la pelota, muchas veces se cae en el defecto relatado.

Es muy grave, porque es difícil obtener la pelota. Por ende, es un deber y obligación táctica mantener la posesión, para mantener los ataques en evolución.

Al perder la posesión en forma reiterada, Los Pumas disminuyen notablemente las chances de marcar, se frustran y le regalan la pelota al adversario. Esta es una gran debilidad de estos Pumas y no es un tema menor.

5- La conducción del medio scrum

El rugby moderno le ha dado un valor fundamental y excluyente a esta posición.

El 9 del equipo debe ser rápido físicamente, inteligente, y sobretodo cumplir muy bien su función esencial: abrir o servir bien el juego.

En este encuentro encuentro vimos un medio scrum lento que demora en abrir o servir a sus backs o las plataformas de forwards que en forma planificada esperan de ese servicio. Para colmo lo hace de una manera inusualmente deficiente para este nivel.

La falta de dinamismo y continuidad en el juego del 9 provoca problemas al ataque propio y le otorga todas las posibilidades a la defensa para que trabaje con eficiencia y le impida a nuestro equipo progresar en el terreno y en el tanteador.

Si el medio scrum no entiende bien el juego y lee correctamente cuál es la mejor opción de ataque, entonces las posibilidades de anotar se verán reducidas dramáticamente, y esto se vio claramente en el partido disputado ante Inglaterra en San Juan.

Conclusión:

Es bueno preguntarse por qué Los Pumas han tenido actuaciones memorables, en su historia, desde al año 1966, cuando nacen con esa marca en Sudáfrica, y que hoy es signo indudable de calidad.

Aparte de ganar grandes combates rugbísticos y de triunfos memorables contra potencias como Francia, Inglaterra , Escocia, Gales , Australia, etc., consiguieron nada más y nada menos el tercer puesto en el mundial del 2007 y el cuarto puesto en el último certamen mundial.

La respuesta surge clara, rápida y contundente: los jugadores argentinos de rugby son extraordinarios.

El coraje que los caracteriza, sumado a la mística Puma hace que ganen o emparejen partidos que solo ellos pueden hacer. Esa fortaleza espiritual y mental, le da un valor agregado que lamentablemente no alcanza para consolidar al rugby argentino en el lugar que se merece.

Aparte del inusual coraje que los caracteriza, es destacable remarcar que la mayoría de Los Pumas poseen destrezas técnicas individuales, de altísimo nivel internacional.

La falta de un buen coaching y los groseros errores de la élite dirigencial , se trasladan al juego y la sufren los jugadores. Es una verdadera pena, porque la materia prima es de primerísima calidad. Lo ha sido a lo largo de la historia.

Estos valientes jugadores merecen un mejor destino, porque se esfuerzan más allá de sus posibilidades, y dejan en claro que el nivel de calidad del jugador argentino es de altísima competitividad.

Ojalá algún día tengan la conducción técnica que necesitan y merecen, y dirigentes que piensen más en el juego, que en sus posiciones de privilegio.

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