Godoy Cruz: el Negro Gómez tocó donde no debía

El Tomba jugó, con los mismos jugadores, el peor partido de los últimos tiempos.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

Godoy Cruz: el Negro Gómez tocó donde no debía

En tiempos donde todo es efímero y en el cual los equipos ya no salen de memoria, lo más complicado debe ser formar un equipo con una identidad de juego. El extraordinario 2018 de Godoy Cruz demostró con argumentos sólidos porqué el Tomba fue el subcampeón del fútbol argentino y lo más complicado aun: entender a qué jugaba el equipo de Diego Dabove.

La llegada de Marcelo Gómez al banco del Expreso, como la de cualquier entrenador que arriba a una institución, ha traído ideas nuevas, aunque estas, por ahora, parecieran no adaptarse a un dibujo táctico conocido y eficaz.

Ante Lanús, Godoy Cruz no pisó el área rival y el par de situaciones que generó fue por algunos disparos desde afuera del área. Careció de juego, inconexo y con una filosofía infructuosa, la de tratar de hacer un juego demasiado asociado, saliendo siempre desde abajo, pero con poca verticalidad y solvencia defensiva. El Tomba se mostró desprovisto defensivamente y necesitado de cambio de ritmo, argumentos que lo llevaron al equipo el año pasado a ser inexpugnable en el Malvinas Argentinas.

Uno de los puntos altos de aquel Godoy Cruz fue la defensa. Intocable y con cuatro que salían de memoria. Gómez no cambió estos nombres, pero mandó al volante central clásico a jugar entre los centrales. Evidentemente ahí, Juan Andrada no funcionó, Godoy Cruz perdió un pase (cuando antes el nexo era directamente el de Viera o Cardona con los volantes, Andrada o Elias, cuando se salía por el medio) y la mitad de la cancha careció de intérpretes.

Difícil entender la posición en el complemento de Luciano Abecasis, que entiende a la perfección el rol de lateral por derecha pero que se siente raro cuando debe hacerlo como volante por ese sector de forma exclusiva.

Por ahora el Súper sigue siendo Mini. El paraguayo Iván Ramírez la sigue rompiendo en el predio de Coquimbito pero en las grandes no ha logrado ser el jugador que deba acompañar a un Morro García que está más solo que nunca.

La sensación es que Godoy Cruz parece haber retrocedido en su funcionamiento e idea. Tampoco hay que desesperar, la era de Gómez recién empieza y como a todo entrenador nuevo, hay que darle tiempo de trabajo.

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