Fittipaldi, Piquet, Senna: Brasil suspira por su próximo gran piloto

En Interlagos celebró dos victorias épicas el que es para muchos el mejor piloto de la historia en la Fórmula 1, Ayrton Senna, y hace una década lo hizo por última vez otro brasileño, Felipe Massa. Este fin de semana en Interlagos, por primera vez desde 1969 no habrá un piloto local.

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Isaac Risco y Martin Moravec (DPA)

Felipe Massa regresa a un box llevando la bandera de Brasil, en Interlagos, en noviembre de 2016.(DPA)

Felipe Massa regresa a un box llevando la bandera de Brasil, en Interlagos, en noviembre de 2016. | DPA

Cuando los semáforos den vía libre este domingo al próximo Gran Premio de Brasil, sin embargo, el legendario circuito de Sao Paulo vivirá otro momento histórico mucho menos halagüeño: por primera vez desde 1969 no competirá en Interlagos un piloto local.

"Es una pena no tener a ningún brasileño corriendo", decía hace unos días Massa, que dejó la Fórmula 1 el año pasado. "Todo el mundo quiere ver y celebrar por un brasileño", agregó el piloto de 37 años.

Como un símbolo de la nostalgia de tiempos mejores, Massa participó una semana antes de la carrera de Interlagos en una exhibición para promover el deporte de motor en el gigante sudamericano, pilotando un bólido de Fórmula 1 frente a una de las playas de Río de Janeiro.

Y es que Brasil ya conoce la gloria máxima en la Fórmula 1, un país que dio a grandes pilotos como Emerson Fittipaldi (campeón en 1972 y 1974), Nelson Piquet (1981, 1983 y 1987) y el mítico Senna.

El tricampeón mundial (1988, 1990 y 1991) escribió justamente en Interlagos uno de los capítulos más brillantes de su leyenda y quizá el más glorioso en la historia del circuito de su ciudad natal.

En marzo de 1991, Senna ganó por primera vez en casa en un Gran Premio tan dramático como su propia carrera: pese a un serio problema que sufrió con la caja de cambios mientras lideraba la prueba, el "rey de la lluvia" consiguió cruzar la meta con su McLaren pilotando sólo con la sexta marcha, sobre el asfalto mojado, para celebrar un triunfo histórico.

"No fue mi mayor victoria, pero sí la más sufrida", dijo después un agotado y emocionado Senna, adorado casi con fervor religioso en su tierra. "Quedará guardaba en mi memoria para el resto de mi vida".

Dos años después, el mito brasileño celebró una segunda y última victoria en "su" circuito, entre el éxtaxis de unos aficionados que invadieron la pista después de que su ídolo atravesara la meta.

El último drama, con un final menos feliz, lo vivió en Interlagos Massa hace una década.

El entonces piloto de Ferrari volvió a celebrar el 2 de noviembre de 2008 una victoria brasileña en Sao Paulo, pero su alegría por verse incluso campeón del mundo quedó bañada en lágrimas sólo segundos después: el británico Lewis Hamilton adelantó al alemán Timo Glock a pocos metros de la meta y le arrebató así el título a Massa en el último suspiro.

McLaren, la escudería con la que Senna ganó sus tres títulos, podría volver a llevar ahora a un brasileño de vuelta a la Fórmula 1.

Probablemente gracias a un convenio de cooperación con la petrolera estatal brasileña Petrobras, el equipo británico anunció poco antes del Gran Premio de Interlagos la contratación de Sette Camara como piloto de pruebas.

El brasileño de 20 años, hasta ahora en la Fórmula 2, será el posible sustituto en un futuro del español Carlos Sainz Jr. y el británico Lando Norris, los dos pilotos titulares de McLaren en 2019.

"Mi sueño es convertirme un día en piloto de Fórmula 1", dijo Camara, natural de Belo Horizonte. También el Brasil del automovilismo sueña y suspira por tener otra vez un gran piloto en la categoría reina.

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