El mendocino, cada vez más "pecho frío"

Escenarios vacíos, poca pasión por el deporte. Deberíamos aceptar nuestra condición de "pecho frío".
Avatar del

Ariel Fernández

1/4
El mendocino, cada vez más "pecho frío"(Alf Ponce / MDZ)

El mendocino, cada vez más "pecho frío" | Alf Ponce / MDZ

El mendocino, cada vez más "pecho frío"(Pachy Reynoso/MDZ)

El mendocino, cada vez más "pecho frío" | Pachy Reynoso/MDZ

La platea descubierta, detrás, a un 40%.(Alf Ponce / MDZ)

La platea descubierta, detrás, a un 40%. | Alf Ponce / MDZ

El Malvinas, a 50 minutos del partido ante Gremio.(Ariel Fernández/MDZ)

El Malvinas, a 50 minutos del partido ante Gremio. | Ariel Fernández/MDZ

Cuesta mucho expresarse de la siguiente manera cuando uno mismo es mendocino. Es que los años han pasado y aquella ilusión de hincha de ver tribunas llenas en el espectáculo deportivo que sea se ha ido desvaneciendo de a poco. Es que al mendocino nada le viene bien o, mejor dicho, todo le viene mal.

Godoy Cruz Antonio Tomba jugó en la tarde noche del martes uno de los partidos más importantes de su historia y el Malvinas Argentinas, estructura magnífica con la que contamos, vistió semi vacío, con menos de la mitad de la capacidad colmada. Es cierto que las condiciones climáticas no ayudaron, pero, en estas circunstancias, ni un cataclismo debería frenar la pasión en una instancia tan decisiva como la que se vivió el Tomba por Copa Libertadores de América, nada menos que ante un campeón del mundo como Gremio de Porto Alegre.

Da pena que que no exista evento deportivo que colme las expectativas del mendocino, "pecho frío" como pocos. Porque el mendocino se queja de todo, de las distancias, del clima, del presente del equipo, etc. Y si todo lo anterior funciona bien, algo le encuentra para no ir a un evento y ser parte de la atmósfera que este tipo de espectáculos requiere.

Entonces debemos escuchar en los distintos medios nacionales que "el público de Mendoza no acompaña", por no decir que es "pecho frío". Y antes de enojarse con aquellas declaraciones, debemos asentar cabeza y pensar que, tal vez, tengan razón.

>

Cansados estamos de ver estadios llenos en Rosario, Tucumán, Santa Fe, Córdoba y así podríamos seguir, hasta que llegamos a la "tierra del sol, del buen vino y de la pasión austera".

Mendoza cuenta con una plaza importantísima que es la que Independiente Rivadavia conserva, por ahora, en la máxima categoría del ascenso y aquí tampoco la gente acompaña como se debiera.

Pareciera ser que lo único que le llenaría al mendocino fuese una final intercontinental y en el patio de su casa con sol. 

El Gargantini, en el último partido entre la Lepra y Chacarita. 

Que se entienda que no se trata de colores ni de camisetas, se trata de una idiosincrasia deportiva que deja mucho que desear. Tal vez porque así nos acostumbraron durante años los clubes y las políticas deportivas, pero nunca dimos el click para demostrar porqué acá se pueden llevar a cabo eventos de grandes magnitudes.

Por nombrar algún ejemplo, en 2013 se llevó a cabo el Súper 8 de básquet con los mejores equipos del país en San Martín y el torneo pasó desapercibido. 

La cultura deportiva es nula. Será por esto que Mendoza casi no existe en esta materia a nivel nacional, sea el deporte que sea.

Da pena ver las tribunas vacías, con claros, sin fervor, con indiferencia, con poco apego por lo mendocino. Pero es lo que hoy pasa, y desde hace muchos años, en los escenarios de la provincia. Somos "pecho frío". Hay que aceptarlo.