El hincha mendocino, un animal de costumbres

Los duelos de verano entre los principales clubes locales tuvieron una gran convocatoria, dejando en evidencia los vicios del hincha mendocino.
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Lucas Burgoa

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El hincha mendocino, un animal de costumbres(Alf Ponce / MDZ)

El hincha mendocino, un animal de costumbres | Alf Ponce / MDZ

El hincha mendocino, un animal de costumbres(Gentileza Osvaldo Ponce)

El hincha mendocino, un animal de costumbres | Gentileza Osvaldo Ponce

El hincha mendocino, un animal de costumbres(Alf Ponce / MDZ)

El hincha mendocino, un animal de costumbres | Alf Ponce / MDZ

El hincha mendocino, un animal de costumbres(Alf Ponce/MDZ)

El hincha mendocino, un animal de costumbres | Alf Ponce/MDZ

Este verano ha sido muy interesante para los hinchas del fútbol mendocino gracias a la disputa de varios partidos amistosos que permitieron ver duelos que, por cuestiones de categoría, durante el año no se pueden disfrutar.

El Torneo Vendimia, la Copa Grupo América y la Copa Mendoza tuvieron una gran convocatoria en todos los estadios, sobre todo cuando jugaron los clubes más grandes de la provincia, y demostraron que al hincha mendocino le gusta el fútbol local y aprovecha estas ocasiones excepcionales para disfrutarlos.  

Pero esa gran convocatoria también deja al descubierto un vicio que tenemos los mendocinos. Asistimos en masa a disfrutar de estos eventos deportivos y encendemos varias luces de esperanza demostrando que la pasión está intacta, pero lo hacemos porque son partidos excepcionales.

Más allá del folclore y las chicanas que tienen los hinchas con respecto a quién lleva más o menos gente, lo cierto es que el público mendocino no es de llenar estadios con regularidad. Aunque las comparaciones sean odiosas, lejos estamos de lo que sucede en Buenos Aires, Rosario o Tucumán, por citar algunos ejemplos, donde las tribunas explotan de gente todos los fines de semana y no sólo en Primera División.

Aquí la convocatoria depende de varios factores como la categoría en la que juega cada club, la importancia del rival, si son partidos de instancias decisivas o si se trata de algún clásico, entre otros.

Sería maravillo jugar siempre a cancha llena. La participación de los hinchas no sólo es importante a la hora de alentar al equipo, sino que también se puede convertir en un sostén clave para las instituciones más allá de lo económico, fortaleciendo la idea de que los clubes, además de brindar la posibilidad de practicar deportes, son un espacio de contención social y reunión familiar.

A fin de cuentas, como dicen las canciones de la cancha, pasan los años, los jugadores y los dirigentes pero el hincha siempre está. Y cuanto más participe, mejor.