El Independiente de Holan nos tapó la boca

Vamos a decirlo. El Rojo de Avellaneda liquidó las criticas en la cancha, como debe ser.
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Deborah Puebla

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El Independiente de Holan nos tapó la boca(NA)

El Independiente de Holan nos tapó la boca | NA

El Independiente de Holan nos tapó la boca(Télam)

El Independiente de Holan nos tapó la boca | Télam

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No fue un camino fácil pero lo logró. Callar las opiniones en el cancha con un trabajo sostenido y mantener una idea parece misión imposible para cualquier técnico, en un fútbol argentino al que le encanta cortar cabezas de entrenadores.

Las claves del Independiente campeón de la Copa Sudamericana fueron muchas: buen juego, valentía, coraje, la fortaleza de un equipo que soportó todo tipo de agresiones en Brasil sin perder su objetivo, pero sobre todo, un técnico como Ariel Holan que pudo sobreponerse a todo para devolverle a Independiente el brillo que supo tener para ser el "Rey de Copas".  

Holan comenzó su historia en Independiente un 29 de diciembre del 2016 tras la salida de Gabriel Milito. Pero sus sueños comenzaron mucho antes. Veamos.  

Inició su carrera deportiva como director técnico  de hockey sobre césped , actividad que realizó durante más de 10 años en los principales clubes de Argentina. 

Impulsado por Luis Ciancia, un entrenador fundamental para el desarrollo del hockey sobre césped en Argentina desde finales del siglo pasado, Holan se convirtió en un director técnico metódico y apasionado, y se ganó un creciente reconocimiento como campeón metropolitano y argentino.

Incluso, tuvo una oportunidad para dirigir al equipo femenino de Uruguay en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo-2003, y allí condujo a las charrúas a la obtención de una histórica medalla de bronce.

Si, proviene del palo de otro deporte. Cachetada para una teoría prehistórica del fútbol.  

Holan, también calló bocas con su valentía: la amenaza que sufrió de parte del jefe de la "barrabrava" de Independiente, Pablo "Bebote" Álvarez. 

El líder de la hinchada violenta lo amenazó y le pidió dinero para financiar el viaje de la "barra" a Paraguay para el partido que jugó ante Nacional de Asunción. A diferencia de casos similares anteriores, el entrenador no calló, se realizó la denuncia y Álvarez fue detenido. 

Sin embargo, mas allá de repasar su historial, dos partidos me quedaron grabados: ante Libertad de Paraguay y ante Racing. 

El equipo dirigido por Holan, que había caído 1-0 en Asunción, se hizo cargo de sus urgencias, arriesgó de entrada, estuvo lúcido en el área adversaria, se defendió con ardor y pudo hacer vibrar a una multitud congregada en el estadio Libertadores de América al vencer por 3-1 en la vuelta. 

Luego, Independiente, con un equipo alternativo y con un jugador menos por la expulsión de Rodrigo Moreira, todo en el primer tiempo, se quedó con el clásico de Avellaneda y superó de visitante a Racing por 1 a 0. 

¿Por qué traigo a colación estos partidos? Porque aprendí una valiosa lección: a veces, en las previas de cada partido nos perdemos en esos análisis de poco sustento. Que es fácil hablar sentados cómodos en una silla frente a un monitor o televisor. Que pocos sabemos qué se siente ser entrenador en este loco y enfermo fútbol argentino. 

Holan nos ganó en la cancha, como debe ser y nos tapó la boca. 

Fuentes consultadas: CONMEBOL, DPA