Croacia, de la final del Mundial a pelear por no descender

No han transcurrido ni cien días desde la final del Mundial de Rusia y la selección de fútbol de Croacia ya pasó de rozar el cielo a verse contra las cuerda.

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No han transcurrido ni cien días desde la final del Mundial de Rusia y la selección de fútbol de Croacia ya pasó de rozar el cielo a verse contra las cuerdas.

A pesar de perder el 15 de julio ante Francia la final del Mundial, Croacia recibió el reconocimiento unánime del mundo del deporte. Pero el éxito pareció no sentarle del todo bien.

En su primer partido oficial tras Rusia 2018 recibió un humillante 6-0 ante España y mañana recibirá a Inglaterra con el objetivo de recuperar sensaciones y evitar quedar en una situación muy comprometida en la Liga de Naciones de la UEFA.

España lidera la zona con seis unidades, mientras que Inglaterra y Croacia cierran con cero. Al término de la fase de grupos, en noviembre, el último desciende a la segunda categoría, mientras que el primero se clasifica a una "final four" con los ganadores de los otros tres grupos.

El retiro del delantero Mario Mandzukic, la baja forma que luce Luka Modric y la falta de recambio en los laterales -Sime Vrsaljko está lesionado- tienen encendidas las luces de alarma en Croacia. Además, Dalic no podrá contar mañana con Marcelo Brozovic, Lovre Kalinic, Duje Cop, Ivan Strinic e Ivan Santini, todos lesionados.

"Andrej Kramaric y Ante Rebic son las dos nuevas alternativas en el ataque, pero ¿quién va a jugar en los laterales?", se preguntó el miércoles el diario "Sportske Novosti". "El técnico Zlatko Dalic no ha convocado a nadie nuevo para los partidos contra Inglaterra y Jordania (un amistoso), por lo que todavía habrá que esperar para conocer la respuesta".

El entrenador del Dínamo de Zagreb, Ilija Loncarevic, cree que Croacia tiene que pasar página. "La era de Mandzukic ya está terminada y, aunque ha pasado muy poco tiempo, tenemos que encontrar otro camino. Hay que buscar otra solución. Si no es ahora, habrá que hacerlo muy pronto".

El partido de mañana en Rijeka será la repetición de la semifinal del Mundial de Rusia, en la que los croatas remontaron para imponerse 2-1 en la prórroga.

"La derrota ante España fue algo muy duro para nosotros, pero no me ha sacudido en absoluto. Hablé con los jugadores sobre cómo mejorar ante Inglaterra", dijo Dalic a los periodistas en Bjelovar, la ciudad de 4.000 habitantes en la que se concentró el equipo arlequinado en los últimos días. La llegada de la selección provocó que el estadio local se llenara con 4.100 personas para los entrenamientos.

"Tenemos problemas con las lesiones, pero tenemos tiempo suficiente y trataremos de hacer el mejor partido posible ante Inglaterra", añadió Dalic. "Tenemos que corregir ciertos problemas en que incurrimos ante España y necesitamos sumar puntos".

Croacia derrotó el martes 15-1 al equipo local de Bjelovar, de la tercera división del fútbol croata. Kramaric marcó cinco goles y dijo: "Fue bonito jugar y marcar, pero el verdadero examen es el viernes con Inglaterra".

A diferencia del apoyo que recibió Croacia en Bjelovar, mañana no tendrá el aliento de ningún hincha, ya que el duelo en Rijeka se jugará a puerta cerrada.

Será el último encuentro que los croatas disputarán sin público de locales por la sanción que recibió en 2015 por las esvásticas que aparecieron pintadas sobre el césped antes de un partido contra Italia en 2015.

Por Boris Babic (dpa)

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