Deportes Rusia 2018- Grupo B

Cristiano le dio la victoria a Portugal y Marruecos quedó afuera

Con un nuevo gol de su figura, la selección portuguesa venció 1-0 a Marruecos y dio un paso clave para clasificarse a octavos.
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DPA

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Cristiano le dio la victoria a Portugal y Marruecos quedó afuera(FIFA)

Cristiano le dio la victoria a Portugal y Marruecos quedó afuera | FIFA

Cristiano le dio la victoria a Portugal y Marruecos quedó afuera(FIFA)

Cristiano le dio la victoria a Portugal y Marruecos quedó afuera | FIFA

La selección de Portugal dio hoy un paso de gigante hacia los octavos de final del Mundial de Rusia al ganar 1-0 a Marruecos en el estadio Luzhniki con un tanto, cómo no, de Cristiano Ronaldo.

Tras el "hat-trick" que marcó a España en el debut, la estrella del Real Madrid engordó su cuenta goleadora en el Mundial con un cabezazo en el minuto 4 que le sirvió a la actual campeona de Europa para colocarse momentáneamente en el primer puesto del Grupo B con cuatro puntos.

España, la otra gran favorita de la zona, se medirá más tarde en Kazán a una selección iraní que derrotó en la primera jornada a Marruecos. Así, el equipo magrebí es el primero en quedar eliminado de Rusia pese a que hoy jugó con más corazón y fútbol que Portugal. Le faltó tener un "killer" como Cristiano en sus filas.

El encuentro en el Luzhniki arrancó con un "Déjà vu". Minuto cuatro, gol de Cristiano. Al igual que en el partido contra España, el delantero de 33 años abrió el marcador cuando los hinchas aún se acomodaban en el estadio que albergará el 15 de julio la final del Mundial.

Un centro de Joao Moutinho desde la banda derecha tras un córner en corto encontró la cabeza de Cristiano. Inexplicablemete, el mejor rematador del mundo estaba libre de marca dentro del área pequeña. Y ahí no perdona: cuarto gol del torneo, el primero de cabeza tras dos con la derecha y otro con la zurda.

No fue un partido para nada brillante de Cristiando Ronaldo, fallón en los pases y que, justo al principio de la segunda parte, envió un balón a los cielos de Moscú cuando muchos veían ya el 2-0. "Messi, Messi", le gritaron a lo largo de todo el partido los hinchas marroquíes que colorearon las gradas del Luzhniki.

El gol del "7" nada más comenzar el encuentro fue un jarro de agua fría tremendo para la selección de Hervé Renard, que había introducido tres cambios respecto al duelo con Irán, dando entrada a Manuel da Costa, Nabil Dirar y Khalid Boautaib.

Tras la inmerecida derrota frente a Irán, Marruecos llegaba exigido a la cita y desde el minuto cuatro se vio obligado a remar contracorriente, sabedor de que una derrota le dejaría sin opciones en la última jornada.

Un disparo cruzado de Cristiano Ronaldo en el 9' que se fue lamiendo el palo parecía avecinar una tormenta perfecta de Portugal, pero el dueño del encuentro a partir de ahí fue Marruecos.

Los de Renard propusieron fútbol de toque y dejaron enormes detalles técnicos y tácticos con Noureddine Amrabat, Mbarak Boussoufa, Hakin Ziyach y Younes Belhanda a los mandos del ataque. Pero no encontraron nunca las grietas del equipo de Fernando Santos.

Sus mejores opciones, sin embargo, llegaron a pelota parada. Mehdi Benatia remató de cabeza en el 11' a las manos de un Rui Patricio otra vez salvador para Portugal, como en la final de la Eurocopa 2016.

Benatia le regaló un par de patadas a Cristiano Ronaldo bajo el amparo de su grada -"Messi, Messi", de nuevo- y después Gonçalo Guedes disfrutó de una ocasión inmejorable para el 2-0. Cristiano Ronaldo, con un gran pase, le habilitó dentro del área, pero su volea se topó con el guante de Monir el Kajoui en una parada más de balonmano que de fútbol.

Justo antes del descanso, Marruecos rozó el empate, cuando Belhanda peinó un centro al que Benatia no llegó por un suspiro.

El escenario no cambió tras el descanso, con Marruecos de protagonista y Portugal esperando un error para dejar el encuentro visto para sentencia.

Rui Patricio evitó el empate en el 57' con una enorme estirada a un cabezazo de Belhanda tras una falta. De nuevo, Marruecos encontraba el camino al peligro a través de la estrategia.

Marruecos no quería decir adiós a su primer Mundial en 20 años tan pronto y Renard quemó todas sus naves. Dio entrada Ayoub el Kaabi y a Mehdi Carcela, pulmones frescos para los últimos 15 minutos.

Benatia, otra vez él, remató una falta lateral que se fue por poco y en el descuentro disfrutó de otra ocasión que tampoco pudo convertir en gol. Marruecos murió sin premio en el área de Portugal, un equipo que por ahora no ha demostrado ser mucho más que lo que proponga Cristiano Ronaldo.