Cinco razones de la histórica eliminación de Alemania

El campeón del mundo no logró superar la fase de grupos en Rusia 2018. El sitio oficial de la FIFA analizó los motivos del fracaso.
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Sección Deportes

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Cinco razones de la histórica eliminación de Alemania(FIFA)

Cinco razones de la histórica eliminación de Alemania | FIFA

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Cinco razones de la histórica eliminación de Alemania | FIFA

La selección alemana ya está de regreso en su país. Un sentimiento de enorme desilusión inunda el ambiente, puesto que nadie se esperaba un desenlace de semejantes características.

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Las sensaciones durante las semanas inmediatamente anteriores a la cita rusa no eran las mejores, pero ni el equipo ni la prensa supieron o quisieron advertir las señales, así que, por tercer certamen consecutivo, el equipo que defiende el título ha dicho adiós en la fase de grupos. 

El sitio oficial de la FIFA indagó en las razones que explican la histórica eliminación de la escuadra germana:

Falta de reacción

Pese al irregular momento de forma que Alemania evidenció en los partidos de preparación para la cita mundialista, que incluyeron una derrota frente a Austria (2-1) y una muy sufrida victoria contra Arabia Saudita (2-1), todo el mundo daba por sentado que el combinado germano mostraría una cara radicalmente distinta cuando arrancase el certamen.

Sin embargo, los problemas que se habían puesto de manifiesto en los amistosos de las semanas previas persistieron, primero frente a México y posteriormente ante Suecia y República de Corea. "Antes del partido contra México tuve la impresión de que había un cierto exceso de confianza", reveló Joachim Loew inmediatamente después de la eliminación. Pese a todo, no se supo contrarrestar el problema.

 En la presente cita mundialista, Alemania solo fue por delante en el marcador durante un minuto. 

Jugadores clave con problemas

Si atendemos al rendimiento que los internacionales alemanes ofrecen con sus clubes, resulta muy difícil negar su calidad. Sin embargo, demasiados de los futbolistas que desempeñan un papel clave en la selección germana llegaron a la cita rusa lejos de su mejor momento.

Antes del certamen se habló mucho sobre si Manuel Neuer lograría estar a la altura después de muchos meses lesionado. Aunque los recelos relativos al guardameta se revelaron al final infundados, Mesut Özil, Julian Draxler y Thomas Müller siguieron evidenciando la baja forma que habían mostrado con sus clubes, mientras que Jerome Boateng acusó la inactividad motivada por la lesión de la que salía y Sami Khedira no logró aportar al juego alemán la estabilidad deseada.

Alemania marcó solo dos goles, la cifra más baja de su historia en una Copa Mundial de la FIFA. 

Apuesta por los jugadores que ganaron en Brasil 2014

Esta es una característica que suelen presentar los campeones del mundo que caen en la siguiente edición mundialista de forma prematura. Resulta comprensible que el entrenador tienda a confiar en los jugadores que le llevaron al éxito y apueste por ellos. Esto tampoco quiere decir que todos los que fueron campeones en 2014 hayan ya dejado atrás su mejor versión como futbolistas, pero, a la vista de la baja forma mostrada por la vieja guardia, no habría sido mala idea dar más minutos a jugadores jóvenes y atrevidos.

Alemania se pasó el 43% del tiempo de juego en el campo rival, más que ningún otro equipo en lo que va de certamen. Las selecciones que le siguen en este escalafón son España (36%) y Argentina (32%).

Juego predecible

Mientras que en el combinado alemán no fueron pocos los que se confesaron sorprendidos por la táctica que México puso en práctica en el primer partido, el fútbol de los germanos resultó demasiado predecible para los rivales, que tenían muy claro cómo jugarles y se prepararon a conciencia para llevar a cabo su plan.

No en vano, en el último partido, la selección surcoreana demostró que esperaba los cambios de juego de banda a banda a los que suele recurrir Alemania, puesto que supo neutralizarlos perfectamente. Pese a la presión alta y a su juego de posesión, la Mannschaft careció de la velocidad y chispa necesarias para sorprender a las defensas rivales.

Ni siquiera las jugadas a balón parado, que en 2014 se habían convertido en una de las principales armas de Alemania, sirvieron esta vez para crear apenas peligro.

Alemania solo fue capaz de aprovechar el 4% de sus oportunidades, la cifra más baja del certamen. El segundo registro más bajo en este escalafón asciende al 7%, mientras que el 38% de Rusia coloca a la selección anfitriona en el primer puesto en cuanto a eficacia.

Desacierto ante el marco rival

Tampoco es que Alemania no crease oportunidades, si bien el número de ocasiones claras fue limitado. Solo en el partido contra Suecia, la escuadra germana desperdició varias oportunidades claras, mientras que frente a República de Corea pudo marcar más de un gol cuando el resultado era todavía de empate a 0-0.

En este certamen, el todavía vigente campeón echó de menos al rematador certero que sí han demostrado tener otros equipos. Thomas Mueller, Timo Werner y Mario Gómez fracasaron en su intento de desempeñar este papel.

Alemania disparó a puerta en un total de 72 ocasiones, bastantes más que Brasil (57) o España (49).

¿Y qué va a pasar ahora?

Está claro que el proceso de renovación del equipo durará más que la aventura germana en Rusia 2018. A su llegada a Fráncfort en la tarde del jueves, Reinhard Grindel, presidente de la Federación Alemania de Fútbol (DFB), declaró que se ha acordado que, "a lo largo de las próximas semanas, la dirección deportiva presente a la directiva de la DFB un primer informe, tras lo cual espero también que el seleccionador se pronuncie sobre su futuro. Lo que nos corresponde en este momento es crear las condiciones necesarias para poner en marcha los cambios profundos que necesitamos".

Los detalles sobre la naturaleza y magnitud de esos cambios se irán conociendo a lo largo de las próximas semanas y meses.

Steffen Potter - Prensa FIFA