Basta de hipocresía, que el fútbol no vuelva

Años, décadas de despilfarro de muchos que miraron para el costado y que ahora buscan salidas de emergencias atadas con alambres.
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Deborah Puebla

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Basta de hipocresía, que el fútbol no vuelva(télam)

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No metamos a todos en la misma bolsa. Algunos se salvan del "doble discurso" y de la falsedad. Pero lo que pasa hoy con nuestro fútbol es la consecuencia de décadas de mirar para el costado. 

Que no se pasen de listos algunos dirigentes del fútbol argentino que insisten en reclamar asistencia del Estado para comenzar a pagar las deudas con los jugadores, tras años de despilfarro con presupuestos sobredimensionados. 

¿Con Grondona esto no pasaba? Sí, si pasaba. ¿Pero quién se animaba a decir algo?

Los jugadores están en todo su derecho, obviamente, de parar. Pero en definitiva el gremio que los agrupa también participó como actor de reparto de ese festival de dinero público con el que se venían embriagando los dirigentes, con el guiño de la AFA y el amparo oficial del programa "Fútbol para Todos". Además, podemos agregar a esta lista el manejo oscuro de los representantes. 

Medio año sin cobrar, familias sin plata. 

 "Hay clubes que tienen una deuda muy grande con sus planteles. Es algo muy feo no cobrar porque hay familias detrás de los jugadores", dijo Alexis Ferrero, defensor de Atlético Tucumán.

Ahora nos acodamos de esto, ahora nos moviliza que haya estadios sin protección, ahora nos amargamos por muertos y barrabravas, ahora no tenemos plata para comenzar. El resultado de la inoperancia está a la vista de todos. Pasen y miren el show. 

Sumamos que durante el parate del torneo, en un verano caliente, pasaron muchas cosas. La obscena desorganización en AFA, el papel de las selecciones juveniles (Sub 20-Sub 17) y el negativo presente de las inferiores y los juveniles, jugadores que no querían comenzar la pretemporada por falta de pago, escuchas telefónicas que avergonzaron a más de uno, un mercado de pases complicado y con los chinos que vinieron con todo y la constante presión de la FIFA. 

 Parece una broma, una burla, pero no es así. Se trata simplemente del fútbol argentino, una especie de mundo del revés. El mismo fútbol que tiene al astro Lionel Messi, lleno de gloria y facturando millones junto a la Selección nacional, y el que parece condenado a convivir con dirigentes a los que les sobra descaro y las falta profesionalismo. 

La decepción, a esta altura, es muy grande. Así no estamos listos para lo que algunos quieren, como escribí días atrás

Así no, que el fútbol no vuelva.