Aquellos agitados días, Sevilla tuvo un color más que especial

Un corto documental rescata el breve paso de Maradona por Sevilla. Así fueron los agitados días de una revolución impensada.
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Lucas Burgoa

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Aquellos agitados días, Sevilla tuvo un color más que especial(www.vamosmisevillafc.com)

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Aquellos agitados días, Sevilla tuvo un color más que especial(publicada en Goal)

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Hace poco más de 25 años, Carlos Salvador Bilardo aterrizaba en España para hacerse cargo del primer equipo del Sevilla FC. La llegada del Narigón abriría las puertas para que el club andaluz viviera una situación impensada hasta ese entonces para un equipo que se mantenía lejos de las primeras planas deportivas.

El primer pedido del entrenador campeón del mundo con Argentina en México 1986 dejó boquiabierto al presidente Luis Cuervas: "Presi, fichar a Maradona ahora es un regalo".

Copa 90 presentó en estos días un corto documental que cuenta el trasfondo de la llegada del 10 al Sevilla, un fichaje que al día de hoy hace emocionar a quienes vivieron aquellos agitados días de principios de la década del '90 y vale la pena recordar.

"Todo el mundo recuerda a Maradona jugando en Boca, Barça, Nápoles y los mundiales, pero hay un año de su vida deportiva que vistió la camiseta del Sevilla Fútbol Club. Casi 'ná'". Con esta introducción comienza el relato de una temporada inolvidable pese a no conseguir ningún título.  

Para mediados de 1992 Sevilla sumaba 46 años de su última (y única) consagración en la Liga española. El último título del club había sido en 1969, cuando levantó la Copa del Rey. Ante esa actualidad, para nombrar a Maradona había que estar un poco loco y ser muy ambicioso.

La locura la sostenía Bilardo y la ambición la puso Cuervas, quien, cuando pudo superar el pedido del DT, fue con todo a buscar al 10.

La contratación del mejor futbolista del planeta se concretó el 22 de septiembre de 1992, luego de una gran cantidad de contactos entre el club español y las partes que actuaron en el traspaso: el presidente del Napoli, los presidentes de las Federaciones de España e Italia, Josepp Blatter y hasta Julio Grondona.

El Pelusa venía de cumplir una sanción de un año y tres meses, impuesta por la Federación Italiana, al dar positivo por consumo de cocaína en el análisis antidoping realizado tras un Napoli-Bari el 17 de marzo de 1991 y se moría por volver a jugar, pero quería cambiar de aire. El problema era que Corrado Ferlaino, presidente del Napoli, no quería soltar a su ídolo máximo, considerado Dios por sus hinchas, quien tenía contrato con el club italiano hasta junio de 1993.

El Diego había aterrizado en la capital andaluza el 10 de septiembre junto a Claudia, Dalma y Gianinna. Con el correr de los días, viendo que el pase no se concretaba, amenazó con irse. Bilardo lo acompañó: "Si no viene Diego, agarro mi valija y me vuelvo a Argentina".   

Josepp Blatter actuó de mediador para que Luis Cuervas y Corrado Ferlaino acordaran el traspaso. En la reunión también estuvieron Ángel María Villar, presidente de la Federación Española, y Antonio Matarrese, presidente de la Federación Italiana. Tras bambalinas, Julio Grondona presionó también para destrabar la situación.

Según relata el diario El País, los factores que influyeron en el regreso de Maradona a la Liga de España, tras vestir la camiseta del Barcelona diez años antes, fueron los 7,5 millones de dólares que pagó el Sevilla y el deseo de la FIFA de que el astro estuviera en el Mundial Estados Unidos 1994.

"Señores, vamos a fichar a Maradona. Quiero que entiendan que Diego tendrá su sitio principal y nosotros, yo incluido, otro. Él será la figura. Necesito que entiendan esto porque ser Maradona es algo muy complicado". Así le anunció Bilardo al plantel la contratación del mejor futbolista de todos los tiempos.

Juan Martagón, integrante de aquel plantel y actual delegado del primer equipo, recordó en ocasión del 25º Aniversario del fichaje del 10 que "lo primero que hicimos fue nombrarlo capitán porque nadie podía imaginarse a Maradona sin brazalete".

Como era de esperar, su llegada revolucionó al club. Hasta ese momento contaba con 26.000 socios, y en sólo tres días elevó el número a casi 40.000. El tan esperado debut se dio el 4 de octubre ante el Bayern Munich, en un amistoso disputado en el Sánchez Pizjuán.

Su primer partido oficial, como local, fue ante el Zaragoza, al que le marcó de penal, pero todos recuerdan el momento en el que se puso a hacer jueguitos con una pelota de papel aluminio que habían tirado desde la tribuna.

Los números dicen que disputó 26 partidos de Liga, anotando 5 goles, y el Sevilla terminó séptimo en la tabla de posiciones. La magia del 10 se disfrutó a cuentagotas, con destellos enceguecedores como la actuación en el triunfo por 2 a 0 ante el Real Madrid.

Su paso por el club español fue tan corto como intenso, aunque sin títulos. Duró apenas una temporada y se terminó yendo enfrentado con Bilardo y con la dirigencia, que contrató un detective para que lo siguiera día y noche, sobre todo de noche, buscando un motivo que le permitiera rescindir el contrato sin tener que indemnizarlo.

Más allá de esa salida, al día de hoy los hinchas del Sevilla no pueden creer lo que vivieron y se dan el lujo de inflar el pecho para decir "acá jugó Maradona".

Aquel año, Sevilla tuvo un color más que especial.


Fuentes consultadas: El País, El Mundo, Panenka, Copa 90, Goal, Vamos mi Sevilla.