Presenta:

El Liverpool de Mac Allister igualó 2-2 ante el Manchester United de Lisandro Martínez y Garnacho

Alexis brindó una asistencia para los Reds, mientras que para los Red Devils Licha anotó un gol y el Bichito asistió otro para el empate en el clásico en Anfield.
Liverpool y Manchester United empataron en Anfield. Foto: EFE
Liverpool y Manchester United empataron en Anfield. Foto: EFE

En un espectacular clásico de Inglaterra por la fecha 20 de la Premier League, Liverpool, el mejor equipo de Europa en la actual temporada 2024/25, igualó como local 2-2 ante un Manchester United en plena crisis futbolística e institucional. Todos los argentinos de los que disponían ambos clubes jugaron. Alexis Mac Allister de un lado, le brindó una asistencia a Cody Gakpo; del otro, Lisando Martínez fue quien abrió el marcador en Anfield, mientras que Alejandro Garnacho, el único de los tres que ingresó desde el banquillo, asistió a Amad Diallo para que pusiera cifras definitivas.

De inicio, no hubo sorpresas. Ocurrió lo esperado, que los Reds se hicieran con el dominio total del encuentro, con Macca al mando de casi todas las operaciones en ataque y con la visita encerrada en su parcela del terreno de juego para sorprender al contragolpe. El equipo de Amorim se resguardó bien detrás de un muro, que, sin embargo, los de Arne Slot sí que consiguieron derribar en ocasiones. Abrió algunas brechas y al cuarto de hora llegó la primera ocasión clara con un mano a mano de Cody Gakpo que cruzó en exceso ante André Onana.

El gol de Lisandro Martínez para el 1-0 del Manchester United

Mac Allister dio continuidad a esa ocasión y sumó otra apenas dos minutos después. El hombre que anunció esta semana que era su última temporada en el Liverpool, Mohamed Salah, firmó un pase excelso desde la banda izquierda que remató a bote pronto el argentino y al que respondió Onana con una gran intervención.

El United aguantaba los mordiscos de su rival e incluso se permitió el lujo de sumar un par de contragolpes que estaban en la pizarra de Amorim. Y siempre, por la banda izquierda, donde aprovecharon la debilidad de Trent Alexander-Arnold, el más débil del encuentro. Tácticamente, falló al trazar la línea del fuera de juego y su equipo estuvo a punto de pagarlo caro. Primero, con una internada de Diogo Dalot que remató mal Amad Diallo. Y después, Rasmus Hojlund se coló por su zona y falló un mano a mano ante Alisson, que frenó en seco al delantero danés con el cuerpo para evidenciar la falta de instinto asesino de un buen atacante pero con falta de mordiente.

Al descanso, el dominio fue para el Liverpool. Pero, curiosamente, las ocasiones más claras fueron para el Manchester. Amorim seguro que rezó en los vestuarios para no pagar caro en el segundo acto no haber aprovechado sus ocasiones. Pero todo podía pasar, el United había dejado algún brote verde para sacar algo de Anfield. Entonces, apareció Lisandro Martínez para golpear primero y hacer lo que no consiguieron sus compañeros de ataque: marcar. Justo en la reanudación, muy encima durante todo el partido de Salah, se anticipó al egipcio en el centro del campo para ceder la pelota a Bruno Fernandes. Con descaro se introdujo dentro del área, recibió un pase filtrado de su compañero y fusiló a Alisson.

El gol de Gakpo con asistencia de Mac Allister para el 1-1

Esa alegría que tanto necesitaban los Red Devils duró poco. Apenas siete minutos, los que transcurrieron entre el 52 y el 59, cuando Gakpo se encontró dentro del área con un pase filtrado de Mac Allister; sentó con un recorte espectacular a Matthijs de Ligt y lanzó un zambombazo imparable para Onana.

Y precisamente, De Ligt, volvió a ser clave para el Liverpool, que se encontró con una mano clarísima del central neerlandés a un remate de Gakpo. Desde el VAR avisaron al árbitro Michael Oliver y Salah no falló desde los once metros con un disparo que llegó a tocar Onana.

El gol de penal de Salah para el 2-1 del Liverpool

El gol número 18 del egipcio con el que superó en la tabla de goleadores a Erling Haaland, ya fue una losa muy pesada para el United, pero no decisiva. No se vino abajo pese a que en un suspiro pasó de la felicidad del 0-1 a la ruina del 2-1. Tenía veinte minutos para empatar y lo consiguió por la misma grieta de siempre, la banda derecha del Liverpool.

En esa ocasión, fue Alejandro Garnacho quien entró por la zona de Alexander-Arnold. Llegó hasta la línea de fondo, mandó la pelota al corazón del área y Diallo remachó la faena. El United estaba vivo. Amorim, también. Y aún había ambición en sus venas. Querían la victoria, no se arrugaron y se echaron hacia delante convirtiendo el duelo en un correcalles.

El gol de Diallo con asistencia de Garnacho para el 2-2

Entonces, Onana se hizo grande para salvar un disparo de Conor Bradley y un cabezazo de Virgil Van Dijk. Allison tampoco se quedó atrás, porque frenó a Ugarte y en el 97, Harry Maguire, mandó la pelota a las nubes con la portería vacía.

Al final, el marcador se quedó como estaba, un empate 2-2 que permitió tomar aire a Rúben Amorim y que evitó que el Liverpool aprovechara el pinchazo del Arsenal. Las distancias arriba se mantienen y el líder sigue con seis puntos de ventaja sobre su máximo rival por el título.

Fuente: EFE