La historia de la amistad rota entre Vélez y Estudiantes: de ser hinchadas amigas a pelearse entre insultos por Bilardo
Este tarde desde las 15.30 se jugará la final para determinar al nuevo campeón del fútbol argentino. Vélez Sarsfield y Estudiantes de la Plata disputarán el partido decisivo de la Copa de la Liga, en un duelo que esconde una historia particular. Tal vez los dos equipos más influyentes del país luego de los “cinco grandes” protagonizaron una amistad durante años, pero todo se rompió en el Torneo Clausura 2003. “Me parece que Vélez no sale campeón, porque el Pincha… porque el Pincha lo cagó”, cantaba el público del tetracampeón intercontinental mientras Carlos Salvador Bilardo dirigía a su equipo. ¿Por qué eran “amigos”? ¿Y a qué traición se referían?
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De las piñas a los abrazos
Todo se remonta a 1980. Cuenta la leyenda que el episodio que dio pie al vínculo entre ambos fue el siguiente: en el entretiempo de un partido entre Vélez y Estudiantes las hinchadas se acercaron a pelearse, como solía suceder en los descansos cuando el fútbol argentino contaba con ambos públicos. Pero los jefes de cada una de las barras acordaron un inédito experimento: solo se pelearían uno de cada banda, a elección de los propios. El representante Pincha, físicamente más imponente que el velezano, lo estaba sometiendo cuando, según detalla uno de los protagonistas, el resto de los hinchas platenses frenaron la pelea. “Lo está matando”, se sensibilizaron. Y la detuvieron. “Ese día comenzó la amistad”, reveló uno de los fortineros presentes.
Pero hubo varios episodios más, algunos incluso menos mitológicos, como el del 29 de enero de 1983. En aquella ocasión, en el entretiempo de un duelo entre ambos, la hinchada Pincha tiró bombas de humo en el vestuario visitante de Vélez y el Fortín no se presentó a jugar el segundo tiempo. Aquel fue un escándalo y postergó dos semanas la definición del torneo argentino, pero la hinchada de Vélez no se hizo cargo de la decisión y responsabilizó al entrenador Juan Carlos Lorenzo. Estudiantes aceptó el argumento y solidificaron el vínculo. Como este hubo varios más: por ejemplo, en 1993, cuando los jugadores de Vélez, la tarde en la que saldrían campeones de la mano de Carlos Bianchi, ingresaron al campo de juego con una bandera de Estudiantes.
También los unió la noche en la que la hinchada de Vélez colgó en su estadio banderas que decían “Fuerza Pincha”, y plagó sus tribunas de camisetas y escudos platenses, en una época en la que Estudiantes peleaba el descenso. Lo curioso es que Vélez le hizo cuatro goles y comprometió, pero las hinchadas, al menos por el momento, seguían amigas. El día en el que la amistad tuvo su auge fue, sin duda, el 18 de agosto de 1996, en la 19º fecha del Torneo Clausura. Vélez había llegado primero y un punto arriba de Gimnasia y Esgrima de La Plata al último encuentro. Pero empató con Independiente, en una tarde donde José Luis Chilavert le atajó un penal a Jorge Burruchaga; con lo cual, dependían de que el Lobo no ganara. Mientras tanto, en La Plata se jugaba el clásico Estudiantes-Gimnasia. El Pincha empató 1-1 y ayudó así al Fortín, permitiéndole ser una vez más campeón. “Nos dio una mano Estudiantes”, decía el Turu Flores. Una mano importante.
La amistad que se rompió, con Bilardo como protagonista
Pero aquel título no conformó a los hinchas de Vélez, que querían otro favor. El 29 de junio de 2003 volvían a enfrentarse los clubes que en dos días definirán el campeón de la Copa de la Liga, con Carlos Salvador Bilardo como entrenador del Pincha y por la 18º fecha del Torneo Clausura. Vélez estaba dos puntos detrás de River, puntero del certamen, con seis por jugar. Y recibía en el José Amalfitani a su “amigo”. Pero el Estudiantes de Bilardo, aunque ya no tenía chances matemáticas de ser campeón, no fue a Liniers a pasear. Y le ganó 1-0. El resultado le dio el campeonato a River ese mismo día, que había vencido a Olimpo 2-0. La hinchada fortinera, furiosa, pedía del Doctor y sus jugadores otra “mano”. Pero no se la dieron, y perdieron el campeonato. La hostilidad reinó aquella tarde y ambos se ofendieron.
Ya en el primer tiempo comenzaron los insultos a Bilardo. La platea norte, en su nuca, no lo dejaba en paz. Y luego del gol de José Sosa, no dejaron familiar suyo sin mencionar. Fue entonces cuando la hinchada de Vélez entonó la canción que presagiaba el fin: “Si esta noche no ganamos se termina la amistad”. La batalla de fanáticos nacía: “Es el equipo del Narigón”, cantaban los visitantes, en apoyo a su ídolo y DT. El resultado no se torció y el Pincha se llevó de Liniers un 1-0 que poco le servía, pero lo llenaba de orgullo. “Vos sos de la B”, escuchaban. “Me parece que Vélez no sale campeón, porque el Pincha… porque el Pincha lo cagó”, contestaban con el pecho inflado, ya sabiendo que el Clausura quedaría en manos del Millonario.
El video de Líbero sobre la amistad rota entre Vélez y Estudiantes
Ese 29 de junio de 2003 se quebró una buena relación que arrastraba décadas. Se han repartido elogios en los años posteriores, es cierto. Lo han hecho Alejandro Sabella o José Luis Chilavert. Pero entre los fanáticos, ya nada es igual. “Insultaron al más grande”, reclaman los del Pincha, fieles defensores de Bilardo. “Nos cagaron un campeonato”, se quejan en la vereda de enfrente. Lo cierto es que en 48 horas vuelven a verse las caras, después de tanto, las dos hinchadas. ¿Será un momento para reconciliarse? ¿Habrá carteles de “perdón, Bilardo”, como alguna vez se vio? Probablemente, no. Vélez y Estudiantes definirán en el Madre de Ciudades de Santiago del Estero al campeón del fútbol argentino, y la amistad jamás pareció tan lejana.

