Boca se consagró campeón del femenino ante una multitud récord en la Bombonera

Boca se consagró campeón del femenino ante una multitud récord en la Bombonera

Con 25 mil hinchas en las tribunas, el Xeneize le ganó a UAI Urquiza en la última fecha y revalidó el título conseguido el año pasado.

MDZ Deportes

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En un día histórico para la disciplina, Boca se consagró campeón del fútbol femenino. Ante 25 mil hinchas que batieron el récord de asistencia, el Xeneize venció a la UAI Urquiza en la última fecha y levantó el título en la Bombonera. 

Un alambrado, un festejo y la misma alegría: Boca se consagró campeón del fútbol femenino.

El estadio de Boca presentó un marco nunca visto para un partido del fútbol femenino en Argentina. Como si fuera poco, la historia empezó a teñirse de azul y oro desde el inicio, cuando Yamila Rodríguez firmó el 1-0 a los siete minutos del primer tiempo. En la celebración, las Gladiadoras imitaron a sus colegas del masculino y se treparon al alambrado como hizo el Pipa Benedetto y compañía en la victoria ante River.

Antes del final del primer tiempo, la UAI Urquiza empató el partido. Al entretiempo, el conjunto de Toti Iglesias era el campeón, ya que llegó a la última fecha con un punto de ventaja sobre Boca en la tabla.

Sin embargo, el Xeneize golpeó desde el vestuario: Andrea Ojeda selló el 2-1 al minuto de juego del segundo tiempo y encaminó la fiesta en la Bombonera, que tuvo a Juan Román Riquelme y a varias figuras del plantel masculino en los palcos.

El ambiente de la Bombonera en la definición del fútbol femenino

Boca se llevó el título y la Bombonera explotó de alegría. Las Gladiadoras se llevaron su segundo campeonato consecutivo con un sabor especial: en la última fecha y con un marco histórico.

Las "Xeneizes" terminaron el torneo con 56 puntos, uno más que sus rivales, tras una campaña de 18 victorias y 2 empates, con 71 goles a favor y 6 en contra. Sumaron el 26to. título de la historia -tercero de la era profesional- y ratificaron su condición de máximas ganadoras.



Pero acaso lo más significativo de la tarde haya sido el inolvidable respaldo que les brindó La Bombonera, casi como un ritual de iniciación. El partido tuvo una concurrencia récord para la liga femenina argentina, a la altura del marco que presentó el amistoso Argentina-Chile (15.000 personas), disputado en Córdoba en abril de este año.

En las inmediaciones del estadio, la previa de la final anticipaba un clima distinto o más bien igual a la geografía del mítico escenario porteño en cada partido: la alegría de la cumbia, el aroma de los chorizos y las hamburguesas, el sonido de los bombos y los encuentros de hinchas en cada esquina, con una cerveza o fernet con cola en botella cortada, sobre Brandsen, Wenceslao Villafañe, Irala, Aristóbulo del Valle, Pinzón o Hernandarias.

Adentro, una fiesta genuinamente "xeneize": los listones de "La 12" colgando desde la cabecera de Casa Amarilla -sólo habilitada en la parte inferior-, el recuerdo de "La Raulito", la mujer más emblemática del pueblo boquense, y la presencia de Juan Román Riquelme, mate en mano, en su palco a la altura de la mitad de la cancha.



El partido estuvo envuelto en un ambiente de mucha motivación para las jugadoras: música para animar al público, humo azul y amarillo para la salida de los equipos y el canto constante de la hinchada con su repertorio típico, sin olvidarse de la rivalidad con River.

No faltó el "Y pegue Boca, pegue..." cuando saltaron chispas entre las protagonistas por la disputa de algún balón dividido en la mita de la cancha. Bajo el cántico "Vamos, vamos, las pibas...", Las Gladiadoras recibieron el trofeo en el escenario montado tras el partido y dieron la vuelta olímpica para bañarse de gloria como tantos ídolos de la historia de Boca.

 

Fuente: Télam

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