#Apuntes: Una historia inconclusa de las radios FM de Mendoza (1988 - 1998)

Este artículo fue publicado por la Hoja de cultura El Comunero en el año 1998 por el autor, que fuera su director. Luego, la información fue ampliada por numerosas investigaciones y el espacio radiofónico mutó una y mil veces. Pero aquí, un testimonio de una época.

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Gabriel Conte

Un antiguo dial de radio.

Alrededor de 1988 se produjo en el país una fenomenal expansión de las emisoras de Frecuencia Modulada (FM). En Mendoza, 1991 fue el año clave. Pero ya desde comienzos de los 80 la provincia contaba con este servicio de mayor calidad sonora y eminentemente musical, con la apertura de la FM de Nihuil. Más de cien radios ilegales -o “truchas”- comenzaron a expandirse por el territorio y copando el dial hasta atosigarlo.

Las tradicionales emisoras de AM potenciaron su política de comunicación con sus respectivas FM estrellas: LV10 con su Emisora del Sol, Nihuil con Montecristo, LV8, más tarde que todas, con su FM Vivir, y Nacional con su hoy inactiva estación de FM.

Junto a estas, otras “grandes” pasaron a ocupar el dial en forma más o menos independiente de los grupos hegemónicos liderados por Los Andes y Nihuil (Diario UNO o Supercanal Holding), respectivamente. Red 101 (desde calle Perú), Olivos (desde calle Mitre), Futuro (en la azotea del edificio ubicado en España y Pedro Molina), Infinita (con eje en el ex centro comercial del CEC de Go¬doy Cruz) comenzaron a perfilarse como las más potentes.

A ellas se sumaron Cooperativa (como parte de un holding comunicacional de la Cooperativa de Godoy Cruz), Cóndor (ubicada en el centro geográfico de Guaymallén, en Rodeo de la Cruz) y las que fueron generando, comprando o transfiriénsose a los grupos multimedios: Andes, 102, Latinos, Ayer, la efímera New Age.

Radio Dos (desde San Martín Sur) empezó a escucharse por la madrugada junto a un programa que a ido y venido varias veces: “Esperando el Sol”, desenfadado y centro de numerosas polémicas. Emisora del Sol había dado en la tecla con una programación dirigida a los jóvenes, bajo la dirección de Eduardo Bettles. En la Galería Caracol hacían colas los jóvenes que querían conocer a los populares personajes de “El papanicolau del gallo aturdido” con Marcelo Sapunar y Sergio García, entre otros; “Los sobrevivientes” (con Luis Abrego, Alejandro Parigi, Rubén Valle y Néstor

Sampirisi), “El botiquín extinguido” con Néstor Nardella o al por entonces ascendente Nilson Kennedy, un brasilero que dejó su huella.

Además, radios OK, Ciudad (y sus mañanas con Julio Rudman y Marcelo Sisso), Cordillera (lugar del ciclo “Entrelíneas” de fino análisis de la realidad en la palabra de Claudia Palozzo y Orlando Ragusa), Siglo 21 (con la dirección de Carlos Buj y durante mucho tiempo vinculada al Partido Humanista, y luego al Sindicato de Prensa). A ello debe agregársele el legendario proyecto de comunicación alternativa Radio Porvenir, desde calle Urquiza de Ciudad, primero, y luego, en los últimos intentos de rescatarla a través del aporte del sindicato de Visitadores Médicos y ensayos cooperativos, desde el barrio Cano, con programas recordados como “Cotidiano”, conducido por Alejandro Rodríguez, entre muchos otros de notable calidad).

Una mención aparte merecen las radios universitarias: la radio de la UNC y la emisora de la Tecnológica. La primera, está ubicada en Centro Deportivo Universitario, ofrece programas culturales y música alternativa. Algunos de sus programas y conductores más notables son “La Posta”, “El resto del cielo” y las voces de Alejandro Rota, Fito Suden, Luciano Ortega. La radio de la UTN ha atravesado numerosos problemas tanto técnicos como de funcionamiento y hasta ha sufrido el robo de sus equipos. Pero, a pesar de de todo, persiste en su intento y posee la reglamentaria licencia de funcionamiento.

Mientras las más potentes efeemes delineaban sus estrategias (sólo música y publicidad en el caso de Olivos; programación joven en Emisora del Sol; información y programas especiales de música en Montecristo) las más chicas luchaban por su espacio en un dial saturado. Muchas desaparecieron.

En 1992, durante operativos de la Secretaría de Comunicaciones y el COMFER, con apoyatura de Gendarmería en algunos casos, se decomisaron decenas de equipos de las llamadas “FM truchas”, sin licencia o con licencia provisoria. Otras, sucumbieron ante la falta de recursos, de estrategias, de políticas oficiales al respecto: vale decir, por falta de reglas claras que aun hoy no existen, ya que rige una ley de Radiodifusión originada en la dictadura que es antigua, obsoleta.

Antes de la irrupción de las radios religiosas, surgió una gran cantidad de emisoras desde los barrios.

Guaymallén es el departamento que mayor cantidad de efeemes ha dado al dial. Allí, por aquellos años de furor, se contaban Cóndor propiedad del legendario vendedor de instrumentos musicales Lucho Martín, ahora conducida por sus hijos y con Milka Durand en su staff. Fénix desde la zona de Las Cañas, fundada y dirigida actualmente por Santiago Galvano y con un gran salón auditorio), Universal (desde calle Murialdo de Villa Nueva primero y, luego, en distintos sitios de San José y propiedad de Roberto Calanoce al momento de su creación, y luego del folclorista Armando Talquenca, cerrada en 1997), Valle del Plata (creada por Daniel Yáñez, transmitió algu¬nos años desde Dorrego y Adolfo calle), Amanecer (con poco tiempo de existencia, emitía desde una casa del barrio Don Bosco en Pedro Molina), Fantasía (que funcionaba en el barrio Cooperativa Bermejo y era propiedad de Roberto Nanjari), Familia (que emite desde la iglesia sagrada Familia, en el barrio cívico de Guaymallén), Coral (cerrada en 1996, transmitía desde Capilla del Rosario), Cuyana (cerrada, tenía su estudio en Avellaneda e Yrigoyen de Villa Nueva), Fuga 95 (inactiva, de Los Corralitos), Nocturna, actualmente Comunitaria (propiedad de la familia Bloin de Buena Nueva, y que emite su programación desde la unión veci¬nal de ese distrito), Génesis (propiedad de Sergio Cadelli, emite desde el Barrio Ferroviario Gral. Belgrano), Sagitario (funciona en un local bailable conocido durante muchos años como “el salón Gomensoro”, propiedad de Darío Avendaño y vinculada a la colectividad boliviana; Punta (emite sólo música desde El Bermejo y es propiedad de Hugo Marí), Sueños (radio barrial ubicada en Puente de Hierro que trans¬mite programación en diferido que es grabada por sus dueños -que trabajan todo el día- durante la noche), Melodía (inactiva, lo hizo desde Gral. Belgrano du¬rante poco tiempo), providencia (cerrada, funcionó en Pedro Molina bajo la tutela de los hermanos Charco) y Visión (radio religiosa con sede en el ex cine Iris de calle bandera de los Andes, en San José). Algunas emisoras reciben publicidad oficial y transmiten eventos tales como las fiestas vendimiales distritales, a la vez que fomentan la participación de la audiencia mediante llamadas telefó¬nicas.

Efeemes y política

Dos proyectos de generación de radios municipales fracasaron. El primero, fue el sustentado por el Radicalismo de Guaymallén durante la campaña electoral de 1987. En la plataforma partidaria que acompañó la candidatura a intendente de Pedro Ramón Videla se incluyó la “creación de una radio municipal”. Por entonces, se pensaba indiferentemente en una AM o una FM para difundir la actividad comunal. Claro está, el fenómeno de las FM recién empezaba a ges¬tarse y, por otro lado, la UCR -que gobernaba el municipio con Leopoldo Orquín como jefe comunal- perdió las elecciones y su proyecto no pudo llevarse adelante.

El otro intento es más reciente. Data de 1995 y fue un proyecto presentado por los concejales justicialistas. Pretendían crear una emisora municipal de FM y preveían la asignación de 60 mil pesos anuales de presupuesto para su funcionamiento. Esta cifra, resultaba -y sigue siéndolo- exigua para un municipio que gasta medio millón de pesos (o dólares) anuales en propaganda y publicidad. La iniciativa fue discutida en el Concejo Deliberante, pero nunca fue llevada a la práctica.

Los radicales respondieron a éste con una propuesta electoral presentada en las elecciones de 1995, como plataforma del candidato Marcelino Iglesias. Consistía en promover el afianzamiento de las emisoras de FM ya instaladas en el departamento con la licitación de las trans¬misio¬nes de las sesiones del Concejo Deliberante y de los actos oficiales de la comuna. La UCR tampoco tuvo la oportunidad de llevar adelante este plan.

Prácticamente todas las emisoras de FM de Guaymallén recibieron publicidad de los partidos políticos durante la campaña electoral 1997. Sin embargo, las más beneficiadas fueron Condor -lejos, a la cabeza, con contrataciones de departamentos vecinos- Fénix y Génesis. Los programas de actualidad política más concurridos fueron los de Cóndor (para el vasto público de Rodeo de la Cruz, fundamentalmente), “Sábados con la gente”, conducido en Fénix por Oscar Vega; “Pasar en limpio con un toque de actualidad”, emitido los días sábados por Génesis con la conducción de Elizabeth Simonovich y Sergio Cadelli y, además, los primeros debates los candidatos a concejales transmitido por una radio de Guaymallén a lo largo de cuatro sábados consecutivos: el organizado por el programa “A las puertas del siglo 21”, conducido por Dante Scanio por FM Comunitaria de Buena Nueva. Este último espacio, originó polémicas que trascendieron a medios masivos y abrió la discusión y el seguimiento de las distintas propuestas. Además, fue el escenario en donde los primeros candidatos a concejales de la UCR y del Frepaso anunciaron su trabajo conjunto en un interbloque de la “Alianza por el trabajo, la justicia y la educación” a partir de mayo de 1998.

Todas las efeemes fueron visitadas por prácticamente todos los candidatos a diputados nacionales y dirigentes políticos de primera línea, en la última campaña proselitista. Sin embargo, los más asiduos visitantes, fueron el demócrata Carlos Balter, y los radicales Víctor Fayad, Raúl Baglini, Raúl Vicchi y Leopoldo Orquín. Los que más llamadas telefónicas respondieron fueron José Octavio Bordón y Cristina Zuccardi.

(Publicado en El Comunero 87, 1 de febrero de 1998)

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