¿Puede ser bueno el ser humano sin dios?

La autora de esta nota se suma al debate iniciado por Luis Triviño en torno a la inexistenciade dios. Aporta un interesante interrogante.

He seguido con atención el interesante debate instalado en nuestro medio a partir de la publicación del libro de Luis Triviño “El ateísmo”, y he leído el análisis que realiza la dramaturga Susana Tampieri, donde desgrana las consecuencias que las religiones han tenido para la mujer en múltiples aspectos de su existencia, sobre todo en lo que respecta a su sexualidad, y sobre cómo las religiones han servido – y sirven aún en muchas latitudes - como gran excusa para su sometimiento, maltrato,  anulación e incluso su aniquilación como personas.

No voy a introducirme aquí en la discusión de si hay o no hay dios, ya que no me creo autorizada para ello. No practico la religión de mis abuelos, me veo a mí misma como una liberal, alguien que duda permanentemente sobre qué hay más allá; alguien que – como tantos supongo – ve demasiada maldad en el mundo como para conformarse con aquello que se suele decir: “la culpa no es de Dios sino de los hombres”.

No obstante,  procuro siempre evadirme de las posiciones extremas, por lo que no me atrevo a decir, lisa y llanamente, que nada de la religión sirve. Hace  miles de años alguien, o algunos, plasmaron ese conjunto de pautas de comportamiento denominadas “los diez mandamientos”. Quizás no creo en eso de que fueron escritas por Dios, pero sí creo que quienes las generaron eran personas muy sabias.

¿Puede alguien negar la validez de que vale más la pena amar a Dios por sobre todas las cosas, que amar a un tirano, por ejemplo? ¿Puede alguno negar la profunda significación de sentencias como “no matarás”, “no robarás” o “no levantarás falso testimonio?

¿Cómo haberle hecho entender a la Humanidad, en el umbral de la civilización, que ante nuestros apetitos violentos, ante nuestras inconmensurables ansias de poder y de codicia estaba el Otro? ¿Cómo haber inculcado estas pautas éticas en el ser humano sin haberle infundido alguna dosis de temor ante el eventual castigo de sus actos de crueldad? ¿Puede el ser humano por sí mismo abrazar y seguir esas normas sin haberse consustanciado con algún sentido de espiritualidad? ¿Puede esa espiritualidad existir en el ser humano si lo despojamos de toda creencia trascendental y si lo dejamos liberado a su propia animalidad?

Es cierto que las religiones han servido para dominar y aniquilar; para sumir en la ignorancia a cientos de miles; para matar a millones en el nombre de Dios; toda vez que ha habido una guerra de un lado y de otro se han “bendecido” las armas. ¿Cómo puede alguien bendecir instrumentos de muerte?

Sin embargo, todas esas nefastas construcciones mitológicas hechas por el ser humano no invalidan – creo – la parte moral, ética o como se quiera llamarle,  que está en el sustrato de las religiones y que en el fondo no tienen nada que ver con los fundamentalismos en que lamentablemente suelen caer buena parte de sus seguidores.

Estimo, humildemente, que esa parte de las religiones es positiva para la humanidad, pero no como un recurso de falsa moralina, sino porque vienen a instaurar un límite; a poner un equilibrio; a decirle al ser humano: hasta aquí debes llegar, más allá estás dañando a tu prójimo y te estás dañando tú mismo.

No estoy tan segura que un mundo sin dios sería libre. No podemos decir, por ejemplo, hoy en día, que Dios esté pesando de tal manera en nuestra sociedad que nos impide ser libres. Más bien, observamos en nuestra vida cotidiana, una absoluta libertad. Bienvenida sea ésta. Pero nadie parece tener límites para nada, a pocos parece importarle el otro.

Han sido las normas morales dadas por la religión sobre la que se ha construido nuestra civilización. No habría leyes que penaran el asesinato, el robo, la estafa, el falso testimonio, si aquellos sabios de la antigüedad no hubieran escrito los diez mandamientos.

Opiniones (4)
25 de febrero de 2018 | 01:18
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25 de febrero de 2018 | 01:18
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  1. EL HOMBRE PUEDE SER BUENO O MALO, CON DIOS O SIN DIOS...
    El ser humano existe miles de años antes que los 10 mandamientos. Es más citar a éstos, supone hablar de una sola religión, cuando todas tienen sus códigos de comportamiento. Creo que el basamento de la nota es bueno, pero deja de lado los aspectos culturales y antropológicos de la historia del hombre. No olvidemos que la mayoría de los principios -mandamientos- se fueron imponiendo en el mundo para hacer posible la vida, primero en tribus y luego en sociedades. El debate instalado entre los hechos buenos o malos de las religiones, dependen siempre de los hombres que las dirigen. No es lo mismo el Papa que Frey Beto o Bergoglio que Vicente Reale. No era lo mismo Jorge Contreras que los curas pedófilos. Así podríamos poner miles de ejemplo en todas las religiones imperantes en occidente. En oriente, también ha sucedido lo mismo. La diferencia está en el aspecto filosófico de los pueblos. En general los orientales viven su vida cotidiana de acuerdo a su filosofía y religión, mientras que en occidente, lo cotidiano es una cosa, la religión es otra y la filosofía no existe. Hay además muchos ateos viven de acuerdo a los principios éticos y morales, mientras otros que se dicen religiosos, viven cinicamente de sus semejantes o matándolos en nombre de Dios. El Manifiesto de 1997 -Cultura de la Paz y la No Violencia- de los premios Nóbel de la Paz, dirigida a todos los Jefes de Estado, comienza con estas palabras: "Así como la guerra nace en la mente de los hombres, también la paz nace en la mente de los hombres..."
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  2. la señora brusilovsky, da por sentado que los "mandamientos" y otras disposiciones ("no matarás", "no robarás", etc.) son inherentes a las religiones, o sea indirectamente a dios (aunque dice que no podría afirmar si existe); apelar a lo sobrenbatural en lugar de admitir lo obvio, o sea la "humanidad" de estas propuestas, es un evidente error conceptual. por último, demos vuelta la pregunta del título: "¿por qué es malo el hombre, a pesar de dios?"
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  3. ¡Que suerte que existieron esos sabios! ¡No me quiero imaginar lo que sería esto si el antiguo testamento no me hubiera REVELADO que no debo matar a otro! Gracias Dios, que me hiciste ver que la realidad! ja! La gente se estaría matando unos a otros! HABRÍA GUERRAS, BOMBAS ATÓMICAS ja! Sería re loco. ¿Sabios? Son 10 tips pelotudos, moralina barata, que mezcla cosas totalmente intrascendentes como "No consentirás pensamientos ni deseos impuros" ja! junto a eso: "NO MATARÁS" JAJA! No cometerás actos impuros!: UUoopa que significa eso! ¿Sabios? Donde está la sabiduría en decir: "Santificarás el día del Señor." Faltó uno que diga "cuidarás la naturaleza" (Galeano Dixit) O "no quemarás a los que piensan distinto" porque no... O "no tomarás a la mujer como ser inferior" O uno que diga "Cuando metes a una persona a la hoguera, esa persona se muere, estás matando" (claro la gente es medio imbécil y no se da cuenta que la gente se muere con el fuego. Así como no sabía que no había que matar.
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  4. Me parece atinado el análisis efectuado por Myriam, no obstante cosidero que la bonhomía humana, nada tiene que ver con la existencia de Dios o no, sino que tiene que ver con los valores morales y actitudinales que una sociedad determinada consensua como referentes en una época determinada. Que las religiones en un punto de la historia sirvieron para determinar valores sociales, seguro que si, tanto para bien como para mucho mayor mal. Amen de ello, repito, la existencia de Dios solo incide de respaldo absolutista a esas autodenomindas escuelas morales, como se autodenominan las religiones, convirtiendose en una lucha desigual con aquellas escuelas filosóficas que plantean decálogos de conducta, sin tener consigo el "caballo del comesario", como es asegurar la "vida eterna".
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