La cultura de los congresos y los foros

El accionar de la Secretaría de Cultura, que vive de foros a congresos y de congresos a foros, como si por el solo hecho de adoptar formas democráticas de participación, fuéramos a encontrar el rumbo o los fundamentos de una Política Cultural.

La cultura de los congresos y los foros
Desde hace varios gobiernos, asistimos a un hecho no digamos inédito, pero si llamativo por su continuidad; que es el accionar de la Secretaría de Cultura de la Provincia, que vive de foros a congresos y de congresos a foros, como si por el solo hecho de adoptar formas democráticas de participación, fuéramos a encontrar el rumbo o los fundamentos de una Política Cultural.

Hace ya varios años que, desmitificado el hecho de la aldea global o la cultura globalizada, surgió con mayor fuerza la diversificación cultural, con el basamento inexorable de que el piso donde se asientan las actividades humanas, está compuesto de mosaicos de distintos colores y formatos.

Es así que, como no hay un marco de valores occidentales comunes, tampoco podemos hablar de una cultura nacional (más allá de algunos símbolos que utilizamos para ello), sino de una suma de culturas regionales que a su vez detentan particularidades diversas en su entramado.

Y aún, cuando de esas culturas, los organismos oficiales se ocupen, o deberían ocuparse del arte y los artistas, tampoco este quehacer se lo puede aislar de la educación y el desarrollo de los pueblos.

Este paradigma de confundir o segmentar cultura con arte, ha sido posiblemente uno de los mayores obstáculos para que los gobernantes descubran el verdadero valor de la cultura. En el campo internacional, tienen tanto valor los derechos culturales como los políticos, económicos y sociales, que comprenden los derechos humanos. Pero nuestra dirigencia (salvo honrosas excepciones), ha preferido simplificar así las cosas, metiendo en el casillero cultural sólo las expresiones artísticas y así las tratan, como una actividad complementaria y muy lejos de lo que se entiende por necesidades prioritarias.

Aun tomando el arte y los artistas como un adorno de otras actividades, sean estas económicas o sociales, tampoco aciertan en su diagnóstico de cómo encauzar y hacer crecer el arte y sus manifestaciones, incluyendo los creadores.

Si tuviéramos el valor de ver el mundo que nos rodea (no mirar), observaríamos que la cultura da ganancias económicas en todas partes, incluido nuestro país. Que países como España y México, por nombrar dos de los que tienen un alto porcentaje de su PBI proveniente del turismo, veríamos en los dos casos, que el 98% del turismo, es turismo cultural.

Cuando vemos los suplementos económicos de los medios de comunicación informando del crecimiento de la industria vitivinícola y como los bodegueros han debido adecuarse a los mercados, pocos reconocen que esto se debe a factores culturales, como pasa con la gastronomía y las costumbres regionales. (Algún economista que averigüe en que lugar, acorde a los montos económicos que se manejan, está la industria de la música. Se puede sorprender).
 Es indudable entonces que, a pesar de que muchos no quieran reconocerlo por ignorancia, la cultura moldea nuestra forma de pensar, las pautas de comportamiento y por ende nuestros conceptos y valores, desde lo familiar hasta la solidificación de las grandes sociedades.

Es imposible entonces disociar la cultura del desarrollo humano, como también es imposible pensar en una educación de calidad aislada del desarrollo de las capacidades culturales de los educandos. El arte siempre ha sido y es el motor que pone en marcha la imaginación; y no hay posibilidades ciertas de un crecimiento del pensamiento crítico, si no hay imaginación, hecho fundamente también para los científicos e investigadores. Son entonces tres las patas que soportan el crecimiento intelectual: el dominio del lenguaje, no sólo como materia, sino como capacidad personal de superación; la práctica de determinadas ramas artísticas que solidifican los valores cognitivos y estimulan la imaginación; y el planteo y resolución de problemas matemáticos que ayudan a sistematizar el pensamiento, la acción y los valores.

Volviendo al papel que desempeñan los organismos oficiales de cultura, nos encontramos con dos desiertos. Por un lado el presupuestario; mayores y menores momentos de crisis, épocas de bonanza económica, nada ha cambiado este estado de cosas, en el pensamiento subyacente de la llamada clase política (con las excepciones del caso), la política de cultura se aplica en la Fiesta de la Vendimia (que por otra parte debería estar reglamentada hace años) y algunos actos oficiales, generalmente efemérides, en donde hay que matizar con números artísticos. Las demás exigencias del sector son tomadas como si el gobierno estuviera subsidiando actividades inútiles, y entonces los artistas se vuelven moscardones molestos porque piden salas, catálogos, pasajes, etc., para realizar actividades en las que a lo mejor concurren 50 personas y ese número, en el caudal de votantes no es significativo.

A pesar de todo esto, a lo largo de los años, se aprobaron leyes que fomentan la actividad artística y que están vigentes, vigentes para ignorarlas por supuesto, por ejemplo:

Ley Nº 3793 – 1972 – Bienal de Artes Plásticas de la Provincia.

Ley Nº 4225 -  1977 – Bienal de Literatura de la Provincia.

Ley Nº 5842 -  1992  - Creación de la Comedia Provincial.

Ley Nº 6034 -  1994 -  De Patrimonio Cultural.

Ley Nº 6334 -  1995 -  Creación del Sello Grabador de la Provincia.

Ley Nº 6809 -   1996 – Declarando al “Tango” Patrimonio Cultural de la Pcia.

Ley Nº 7589 -  2007 -  Declarando a “la Tonada” Patrimonio Cultural de Pcia.

¿Alguno se acuerda cuando se realizaron por última vez las Bienales de Artes Plásticas y Literatura?

¿Alguien sabe si el subsidio otorgado por el gobierno este año para una grabación, se ajusta a la ley del sello grabador?

¿Alguno podría responder por qué no se inserta en la ley de Presupuesto por parte del Ejecutivo, los fondos para que funcione la Comedia Provincial?

¿Algún sabio legislador, de esos que pasan de senadores a diputados y de diputados a senadores, me podría explicar por qué la ley 6809 – 1995 – que declaró Patrimonio Cultural al “Tango”, contiene desgravaciones impositivas provinciales para todos aquellos que investiguen, estudien o difundan el tango, que además, por la ley nacional, también están exentos de los impuestos nacionales, cuando se declaró Patrimonio Cultural de la Provincia a “La Tonada”, se le quitaron las desgravaciones provinciales?

¿Algún funcionario de cultura me podrá decir por qué el reglamento de la ley 6034 y complementarias – 1994 – de Patrimonio, tiene el borrador del reglamento que realizara la Dra. Valeria Cortegoso, parado desde hace más de 3 años en asesoría letrada?

Como vemos son muchas las preguntas, unas tienen respuestas y otras todavía las están buscando. Lo que determina que debe establecerse un mecanismo ágil, para que aquellos funcionarios que no cumplan con las leyes vigentes, se les instrumente de inmediato un sumario por incumpliendo de los deberes de funcionario público e igual medida, para los que no reglamentan las leyes en tiempo y forma (no tienen idea de la cantidad de leyes que están en estas condiciones).

Volviendo al título de esta nota, opino que, por qué el gobierno nacional y los gobiernos provinciales no dan cumplimiento a la Ley Nacional Nº 24.269 – 15/12/1993, que ratificó como Pacto Internacional a la “Recomendación relativa a la Condición del Artista” conformada por la UNESCO en 1980. En este documento están planteados todos los derechos y obligaciones de los Estados Miembros con respecto a los artistas, como también los derechos y obligaciones de los artistas. Así, siguiendo las premisas determinadas en este Pacto Internacional, se puede implementar de una vez por todas una Política Cultural en serio, con su correlato con Educación (afortunadamente en la Ley de Educación 26.206 está incluido este tema) y en todo lo que hace al desarrollo humano sustentable.

Que el Estado en sus diversos estamentos asuma las obligaciones y atribuciones derivadas de la ley 24.269 y luego, pues hagamos congresos y foros para discutir la letra chica y la forma de implementación de las Políticas Culturales. Ahora sólo estamos poniendo el carro delante del caballo, que solo magnifica la inoperancia oficial y mantiene con vida la ignorancia de aquellos dirigentes que siguen creyendo que el arte es un hobby y la cultura la cenicienta de las actividades humanas. La forma de hacer política, también es un hecho cultural.
Opiniones (1)
25 de abril de 2018 | 08:24
2
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25 de abril de 2018 | 08:24
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  1. Da làstima la realidad del gobierno cultural, con solo repasar los nombres de algunos de sus funcionarios nos daremos cuentas de la continuidad de Romero tal es el caso de Ana Maria Alvarez,Elvira Boccolo,Laferrier,Humberto Ortiz.Abrego solo falta Pellegrina,esto demuestra que en la Secretaria de Cultura falta una politica cultural ademàs del liderazgo que en 9 meses de gestiòn ha estado ausente.Lo que creimos ue un cambio fuimos nuevamente engañados por el gobernador Jaque, no hay accionar de fondo,todo sigue igual,sin respetar la normativa cultural,la actividad cultural dirigida a una elite privilegiada,sin inserciòn en las politicas sociales(la secretaria de cultura no està en el pacto social o sea no està en el reparto de recursos sociales) se habla de fedderalismo pero en ningùn barrio de Mendoza se observa actividad cultural ni departamental ni provincial, todo se desarrolla como en la època de Romero o sea en el micro centro.En los municipios observamos un ninguneo hacia las areas de cultura en especial Maipù,Las Heras,Tupungato,Lavalle,Rivadavia,Tuniyan,Gral Alvear y podemos seguir....pero esa es la muestra del engaño oficial mientras se organizan congresos los mendocinos comunes no son tenidos en cuenta en la distribuciòn de sus derechos culturales,para colmo en su politica de represiòn al delito no se ha discutido el rol de la cultura como derecho de los que menos tienen,pero como contra partida abundan los fuegos artificiales en las plazas de Capital,afirmando el pacto politico Jaque-Fayad.Es irrisoria la suma que gasta la provincia en cultura por habitantes, y el secretario habla de federalismo sin entender que debe distribuir el recurso y el poder para poder hablar de federalismo,Romero tambièn hablaba de federalismo y destruyo la democracia cultural de Mendoza.Comentario aparte merecen las palabras de agradecimiento del Vice Gobernador en el Congreso Provincial de Cultura hacia Billy Romero lo que confirma que es el capitalino Romero quièn fija el accionar cultural de Mendoza,esa es la muestra,si ejecuta a traves de Alvarez,Lafarrier,Buccolo,Ortiz,Abrego y compañìa,Lejos estamos los mendocinos de tener una politica cultural de acuerdo al momento que vive nuestra provincia, ya que la secretaria es un lugar para elites,amigos de Romero y parientes de politicos
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