El día de la independencia de Reino Unido que no sucedió: cómo fracasó el "Día del Brexit"

Para los partidarios del Brexit, el 29 de marzo se suponía que sería un día glorioso ya que Reino Unido abandonaría la Unión Europea. En cambio, se trató de otra derrota para el acuerdo de salida.

Peter Ball, BBC Mundo

Hace dos años, la primera ministra Theresa May solicitó formalmente a la UE la salida de Reino Unido del bloque.

"¡Libertad!", gritaba un titular gigante en la portada de uno de los periódicos más grandes de Reino Unido hace dos años. The Daily Mail celebraba que Reino Unido formalmente le diría a la Unión Europea que el Brexit tendría lugar este 29 de marzo de 2019.

Otros diarios se unieron. "Queridos miembros de la UE, los dejamos", escribió otro. "Los ojos de la historia están mirando".

Pero llegó el 29 de marzo y lo cierto es que Reino Unido no está saliendo de la Unión Europea. Es más, el día pasó como tantos otros en los últimos meses, con el país sumido en un punto muerto en la política.

El viernes estuvo marcado por el rechazo de la Cámara de los Comunes (por tercera vez) el acuerdo de salida negociado con la UE por la primera ministra, Theresa May.

Estaba destinado a ser tan fácil…

"El día después de que votemos para irnos, tendremos todas las cartas y podremos elegir el camino que querramos", pronosticó Michael Gove, actual ministro de Medio Ambiente de Reino Unido, poco antes de que el país votara por la saluda de la UE.

Los partidarios del Brexit confiaban en que Reino Unido estaba en una posición negociadora sólida con la UE.

Otros políticos destacados que estaban a favor del Brexit tenían la misma confianza.

"Somos un mercado demasiado valioso para que Europa se cierre", decía David Davis, quien más tarde pasó un año como ministro de gobierno a cargo de la salida de la UE.

"A los pocos minutos de la votación para el Brexit, los directores de Mercedes, BMW, VW y Audi estarán golpeando la puerta de la canciller Merkel exigiendo que no haya barreras para el acceso alemán al mercado británico".

La realidad fue muy diferente.

Los negociadores de la UE no parecieron haber recibido el mensaje sobre que Reino Unido supuestamente tenía todas las cartas en las conversaciones.

En cambio, la UE se apegó a su previsible política de imponer restricciones al comercio, a menos que Reino Unido permitiera la libertad de movimiento de las personas en ambos territorios, algo que no es aceptable para los partidarios del Brexit.

"Proyecto Miedo"

Pero al igual que los activistas en contra del Brexit que terminaron sorprendidos de cómo se fueron dando las cosas, los partidarios de la salida de Reino Unido de la UE tampoco fueron muy buenos en predecir el futuro.

David Cameron convocó el referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la UE cuando era primer ministro e hizo campaña para que el país votara que "No".

En campaña contra la salida de Reino Unido de la UE, el entonces ministro de Hacienda, George Osborne, predijo que el voto por el Brexit "llevaría a un aumento del desempleo de alrededor de 500.000 personas, el PIB sería 3,6% más pequeño y los salarios reales promedio serían más bajos".

David Cameron, el primer ministro que convocó el referéndum en 2016, llamó al Brexit como"la opción de autodestrucción".

Pero este 29 de marzo, en el que se suponía iba a ser el "Día del Brexit", Reino Unido no ha visto la anunciada catástrofe económica y las predicciones de lo que se denominó el "Proyecto Miedo" ("Project Fear") sobre los peligros socio-políticos tras el referéndum no se convirtieron en realidad.

Por el contrario, el desempleo en Reino Unido está en su nivel más bajo desde 1975 y su economía crece más rápido que la de Alemania, Francia e Italia.

Los diputados y el público en general todavía están divididos sobre lo que debería suceder después de la votación para abandonar la UE.

La votación para abandonar la UE no fue ni un triunfo fácil para los negociadores de Reino Unido ni un desastre económico.

En cambio, para la mayoría de las personas la vida continúa normalmente, a excepción de la crisis política en Westminster.

Sin final a la vista

El Brexit se estancó por completo en un desacuerdo sobre cómo gestionar el comercio y la libertad de movimiento a través de la frontera terrestre de Reino Unido con Irlanda, el llamado backstop o salvaguarda irlandesa.

Irónicamente, son los partidarios del Brexit los que ayudaron a que Reino Unido no salga de la UE a tiempo.

Los planes para el Brexit de la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, fueron rechazados repetidamente en la Cámara de los Comunes.

Ellos creen que el acuerdo alcanzado por la primera ministra Theresa May hace demasiadas concesiones y por eso ayudaron repetidamente a que no consiguiera los votos necesarios para aprobarlo.

Ahora, el Brexit se ha retrasado como mínimo hasta el 12 de abril.

La Cámara de los Comunes recientemente votó ocho formas posibles de salir de la crisis y las rechazó a todas.

Lo intentarán nuevamente la próxima semana, pero no hay una salida obvia a la crisis del Brexit en Reino Unido.

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