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Por qué engordo, si no como tanto

La encrucijada de la perdida de peso. Qué camino tomar si deseo perder peso, no recuperarlo y tomar la dieta como estilo de vida saludable.

Por María José Molina -Licenciada en Nutrición- , Muriel del Barco

Por qué engordo, si no como tanto

La Nutrición demuestra día a día ser una de las ciencias más complejas (quizás la más menospreciada). Debemos tomar conciencia de cuán determinante puede llegar a ser la dieta. 

La ciencia y la investigación aportan cada vez más información, al mismo tiempo que nos recuerda cuánto nos queda por saber, pues el cuerpo humano no es una máquina exacta sino un organismo complejo y variante, determinado al milímetro por la información genética, que a su vez será expresada de una u otra forma diferente, de acuerdo al ambiente en el que se desarrolle. Cuando de ganar y perder kilos se trata, el proceso es más complejo que “más calorías comes, más kilos ganas” y la información genética juega un papel fundamental.

Es la expresión de tus genes lo que determina, por ejemplo cuán alto eres o, hablando de obesidad, cuánta grasa tienes, y esta expresión está controlada por tu dieta. Es decir que si en tus genes está “escrito” que serás muy alto pero en la etapa de crecimiento tu alimentación era deficiente, muy probablemente no medirás esos dos metros al ser adulto, a pesar de que en tus genes está esa información. Y lo mismo pasa con la predisposición a enfermedades, o con la grasa corporal.

Los genes te harán propenso a una enfermedad o a una condición, y tu dieta y el medio determinarán la expresión o no de esto.

Y éste precisamente es uno de los retos y objetivos de la Nutrigenética: determinar desde el nacimiento del individuo cómo evitar el desarrollo de estas propensiones a enfermedades/condiciones a través de la dieta.


Podemos ser “propensos a”, pero es nuestra responsabilidad actuar a favor o en contra de esas condiciones.

Para casos comunes de sobrepeso la fórmula para perder kilos parece “sencilla”: dieta personalizada según el caso + ejercicio físico = pérdida de peso.
Mientras que para casos más complejos como síndrome metabólico, o para casos de obesidad, entre otros, la fórmula no es tan “sencilla”.
¿Les suena eso de: “¿Yo no sé por qué engordo si no como tanto?".


Hoy en día todo el mundo sabe que el grupo de alimentos “problemáticos” son los carbohidratos. Y esto se debe a varios factores, entre ellos los efectos que tiene la insulina que se secreta para que las células puedan absorber los azúcares que son las moléculas más sencillas que se obtienen al ser digeridos. (Por cierto que también la respuesta de tu cuerpo a la insulina varía dependiendo de tus genes).


Uno de los (varios) efectos de la insulina es la llamada “trampa de grasa”, término acuñado por el doctor Barry Sears, autor de la dieta de la zona, que en mi opinión es la dieta más sensata, responsable y acertada del mercado de la moda de las dietas.

 Mientras más insulina se produce, más se incrementa la producción de proteína ligadora de ácidos grasos en la célula, una proteína que “mete” grasa en la célula, al mismo tiempo que inhibe la salida de grasa almacenada. Con lo cual el obeso se ve envuelto en una “trampa de grasa” que lo hace gordo y lo mantiene gordo.


¿Y cómo se sale de la trampa de grasa? Con la dieta. Hay gente genéticamente propensa a la “trampa de grasa” y básicamente esto se mejora al disminuir el consumo de carbohidratos y preferir aquellos que tengan una carga glucémica menor. Pero que se sepa, los carbohidratos nunca deben eliminarse de la dieta, la insulina es necesaria a nivel matabólico y su ausencia con dietas que la anulen, termina siendo un caos para el organismo. 

La carga glucémica (que no el índice glucémico, ojo, no confundir) determina cuánta insulina se va a liberar tras ingerir ese carbohidrato. Y esa cantidad es la que va a mantenerte o liberarte de la “trampa de grasa”.


Por ejemplo:
La carga glucémica de 100g de zanahoria es 4.
La carga glucémica de 100g de papas es 15.
Y la de 100g de Coca Cola es 33. Releea: 100 grs de esta bebida, tan solo 100 grs.
Es decir que de estos tres ejemplos, el cuerpo va a secretar más insulina cuando bebas Coca Cola.

¿Y cómo saber la carga glucémica de los alimentos?

Hoy, podés encontrar tablas que sirven como guía. Lo ideal es que tu nutricionista puede diseñar una dieta personalizada.
Por tanto, es importante controlar la cantidad y calidad (carga glucémica) de carbohidratos en la dieta, especialmente para perder peso. Recordemos: la supresión total de los carbohidratos no es saludable y las dietas hiperproteicas como método de adelgazamiento tampoco lo son.

Como recomendaciones generales: 


Consuma los carbohidratos preferiblemente en el desayuno y a media mañana, y para el almuerzo y cena, prefiera alimentos proteicos acompañados de verduras, siempre controlando las porciones. Ingiera grasas saludables como aceites vegetales, oliva, coco, palta, pescados grasos y frutos secos. Haga ejercicio, beba agua, pero no en exceso, el agua también es todo un tema a desarrollar. 


Y a saber; un alimento puede ser saludable para una persona y tóxico para otra, lo cual puede causar inflamación, malestares digestivos, entre otros síntomas. 

La ecuación: DIETA INDIVIDUAL + DIETA COMO ESTILO DE VIDA SALUDABLE + DESAPRENDER Y REAPRENDER, EN HÁBITOS, CONDUCTA Y CONSTANCIA =  HACER DE TU DIETA UN PLACER Y NO UN MARTIRIO.


¡Te invito al cambio!

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