Food Lovers

El sentido del gusto: por qué nos agradan más algunos alimentos

Nuestros gentes serían los responsables de las elecciones. En esta nota la Lic. Noelia Giorlando explica cuáles son los "perfiles gustadores". ¿Cuál es el tuyo?

Por Food Lovers

Hemos categorizado a la comida dentro de la materia y dentro de lo simbólico, al ser atravesada por múltiples significados, subjetividades, historias y leyendas, en un feed back de sentidos y mensajes. 

Nosotros le damos a la comida múltiples significados, y la comida nos lo devuelve a través de sus diversos caminos. Estos senderos son los sentidos y a este universo de diversas sensaciones lo inicia uno de ellos: el gusto.

El gusto es dinámico, modificable y transformable, es metamórfico, se hace y re hace, dándonos la posibilidad de volver a descubrirlo, se hereda y se aprende, así lo sostiene Tim Hanni, un reconocido chef e investigador, quien llevó a cabo en la Universidad de Michigan un importante estudio acerca de las elecciones en el consumo de vino y alimentos, reconociendo que estas decisiones eran fuertemente influenciadas por el contexto, pero que en realidad poseen un origen más profundo: en el genotipo.

El genotipo sería el origen de las elecciones que hacemos de los alimentos.

De acuerdo a esta investigación, existe cuatro categorías de "gustadores", así encontramos a:

Los dulces (sweet): El 70% de este grupo son mujeres, están en el extremo superior de la escala de sensibilidad sensorial, suelen ser personas muy exigentes. Prefieren los sabores llanos, dulces y no demasiado fuertes.

Los hipersensibles (hypersensitive): Estas personas prefieren mayormente los sabores dulces, pero están dispuestos a incorporar otros gustos de similares características. Como características le molestan los sonidos fuertes y las temperaturas extremas.

Los sensibles (sensitive): Se encuentran en el medio de la escala, presentan plasticidad fenotípica y sensorial, es el segmento más grande, suelen disfrutar y gustar de una amplia gama de comidas y vinos. Son flexibles y aventureros.

Los tolerantes (tolerant): Sus paladares necesitan sabores intensos, suelen ser más racionales y decididos, se sabe que estas personas poseen menor sensibilidad a una sustancia amarga llamada 6 -npropiltiouracilo lo que les permite disfrutar y elegir de alimentos y bebidas más amargas, astringentes e intensas.

El sentido del gusto nos abre a infinitas experiencias y nos conecta mental y sensorialmente con construcciones aprendidas y recuerdos. Comienza en la boca y se asienta en la memoria, lo que nos permite sentirnos familiarizados con ciertas comidas y alimentos (imprinting), así se crean fuertes conexiones neuronales que perduran. 

Al comer modelamos el cerebro y por ende los hábitos y prácticas alimentarias.

Aprovechar la etapa de la niñez para educar y ampliar los sabores es una oportunidad inmejorable, por la plasticidad mental y sensorial; pequeños modificaciones y combinaciones de sabores; los convierte en comensales flexibles y arriesgados.

El gusto se hereda, se aprende, se transmite y el sabor se construye cooperativamente con el resto de los sentidos, por eso tenemos la posibilidad de ir más allá de los genes y ampliar nuestra alimentación, de conocer nuestro paladar y potenciarlo: al ser aventureros gustativos tenemos más sensaciones por ganar, lo que nos permite enriquecer nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos.

Para conocer tu perfil gustativo, podes entrar a www.myvinotype.com 

Lic. Noelia Giorlando

. Autor: Lic. en Nutrición Noelia Giorlando. Mail: noeliagiorlando@gmail.com . Cel: +54 9 261 654-6257