Estar Mejor

Una invitación a la alimentación viva

Hace más de dos décadas Néstor Palmetti inició en Córdoba un emprendimiento de alimentos saludables. Hoy este autor y conferencista internacional es una de las figuras más reconocidas del movimiento de alimentación consciente.

Por Alejandro Roby

Foto: Cortesía Néstor Palmetti
Una invitación a la alimentación viva
Una invitación a la alimentación viva
Una invitación a la alimentación viva

Néstor Palmetti es autor de catorce libros, conferencista en Latinoamérica y España, creador de los Productos Naturales PRAMA  y Director del Espacio Depurativo de Villa de Las Rosas, Córdoba, donde asesora y acompaña procesos de desintoxicación corporal y cambios de hábitos.

Hasta sus 35 años se desempeñó como periodista y publicista. En 1992, desafíos en su salud lo llevaron a investigar la alimentación natural y caminos tan diversos como la agricultura biológica, hierbas medicinales, técnicas depurativas, macrobiótica, chamanismo y yoga. En 1997 inició el emprendimiento familiar y artesanal PRAMA. Luego, se graduó como "Técnico en Dietética y Nutrición Natural".

Comenzó a difundir en diversos espacios la necesidad de una desintoxicación corporal y en 2010 fundó el Espacio Depurativo de Villa de Las Rosas. Allí se realizan entrevistas de orientación, talleres intensivos y temáticos, limpiezas asistidas, retiros depurativos, alojamiento y alimentación fisiológica. En 2016 comenzó un programa radial llamado Espacio Bio Lógico, cuyas emisiones están disponibles su sitio web.

Alejandro Roby: ¿Cómo era tu vida antes de 1992 y cuáles fueron las circunstancias para iniciar un cambio en tu vida?

Néstor Palmetti: Hasta los 35 años viví una existencia estresante y concentrada en objetivos laborales, totalmente alejada en todos los aspectos de mi actividad profesional actual. A los 35 años tuve un colapso corporal, manifestado en una obesidad de 100 kg de peso, desmineralización, problemas circulatorios, entre otros factores. Estas circunstancias me obligaron a una búsqueda instintiva de supervivencia. No sabía bien por dónde o cómo comenzar, pero sabía que debía cambiar a tiempo.

Este cambio nos hace más responsables, flexibles y empáticos

¿Cuáles fueron los primeros pasos de esta búsqueda?

Como empecé desde cero, todo me sirvió en su momento: vegetarianismo, hinduismo, chamanismo, macrobiótica, ayunos, crudismo, etc. Hoy veo que tuve la suerte de no tener formación previa, pues me permitió "abrir" la cabeza y conectarme con la intuición y el sentir. Entonces "todos" fueron maestros y "todas" las influencias ayudaron a generar una propia síntesis, que fue cambiando a medida que evolucionaba.

Cortesía: Néstor Plametti

¿Qué es para vos la alimentación consciente?

Es tomar consciencia de nuestra realidad fisiológica (algo objetivo y concreto) y respetar las necesidades del organismo. Esto no es sólo algo celular o químico, sino que está relacionado con la vida que albergamos en forma de bacterias. Es reductivo hablar de nutrición y no pensar en el microbioma intestinal, que es el verdadero "órgano" digestor de nuestros alimentos. Antes decíamos que "el alimento fisiológico es aquel que nutre, energiza, vitaliza y depura, sin requerir procesamiento y sin generar ensuciamiento". También afirmábamos que "es aquel adaptado a nuestro sistema digestivo originario, que es frugívoro". Ahora podemos decir que "es aquel que genera una relación simbiótica con la flora intestinal nativa y fermentativa". La comprensión del bioma nos obliga a cambiar la forma de ver al cuerpo y al alimento. Por eso la depuración profunda y la alimentación viva.

Creo que el desafío es una oportunidad de crecimiento y evolución

¿Cómo ha cambiado tu vida desde que entraste en el camino de la alimentación consciente?

Total. Este cambio nos hace más responsables, flexibles y empáticos. Lo anterior influye en nuestra forma de actuar, relacionarnos, sentir y conectarnos con nuestro propósito en la vida y el servicio. Esto afecta nuestras relaciones humanas, nuestras conductas ambientales y nuestra visión de la realidad, todo en forma positiva y evolutiva.

¿Cuáles considerás que son los principales desafíos que tenemos hoy para alimentarnos conscientemente y qué claves recomendás para conquistarlos?

Creo que el desafío es una oportunidad de crecimiento y evolución. Ante todo evitar (o deshacernos de) el condicionamiento mental sobre carencias y falsas necesidades (proteína animal, calcio de los lácteos, hierro de la carne, etc.). Si asumimos nuestra realidad frugívora, veremos que los hermanos monos y simios satisfacen sin problemas sus necesidades con frutas, hojas y semillas. El tema es que toman todo crudo, sin procesamiento y sin mezclar. Cuanto más nos vayamos acercando a eso, mejor será para nuestra fisiología, y si disponemos de alimentos orgánicos, mejor aún. Pero comenzar por la toma de consciencia y por la necesidad de una eficiencia celular y bacteriana, para que nuestros alimentos vivos sean correctamente metabolizados. Siempre decimos que "el cambio alimentario es condición necesaria, pero no suficiente, a la hora de resolver problemas de salud".

Foto: Igor Ovsyannykov 

¿De los temas que estás trabajando hoy, cuál te apasiona y por qué?

El microbioma es un nuevo abordaje que la ciencia está descubriendo recién ahora y que ofrece resultados y potenciales extraordinarios. El hecho de cambiar el bioma intestinal y apreciar soluciones en temas complejos como las enfermedades mentales, los trastornos de desarrollo en niños o las enfermedades autoinmunes es realmente algo prometedor y estimulante. Sobre todo, porque el manejo del bioma no requiere dependencia ni tecnología, es sólo cuestión de consciencia, higiene interna y alimentación viva con muchos fermentos.

¿Podés mencionar tres pequeños pasos para que las personas comiencen a caminar el sendero de la alimentación consciente que proponés?

Si hubiese que elegir tres aspectos (nosotros trabajamos con seis líneas de acción o andariveles), el primero sería evitar los alimentos cocidos y la proteína animal, todo lo posible, dando lugar a los jugos verdes. El segundo aspecto sería limpiar los intestinos y el hígado, mediante lavajes colónicos y hepáticos profundos. Y el tercero sería recrear una flora intestinal fermentativa y aerobia, a través de fermentados que nos aportan pre y probióticos. Pero claro, es un comienzo, importante, pero comienzo al fin, de un proceso de concientización que nos llevará más allá en todos los aspectos de nuestra vida. Como se dice: "un camino de sólo ida".


Para conocer más:

Web: nestorpalmetti.com 

Mail: info@nestorpalmetti.com 

Facebook: Nestor Palmetti

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