Estar Mejor

"No es posible hacerse el distraído": Sebastián Gil

El multipremiado fotógrafo documental se unió al lanzamiento de Mendoza+B, para mostrar cómo cada uno desde su oficio puede generar un impacto positivo.

Por Ishwara

"No es posible hacerse el distraído": Sebastián Gil
"No es posible hacerse el distraído": Sebastián Gil
Foto: Instalación del Lanzamiento Mza+B
"No es posible hacerse el distraído": Sebastián Gil
"No es posible hacerse el distraído": Sebastián Gil

El pasado jueves 11 de mayo comenzó la aventura Mendoza+B (Mza+B). Ante un auditorio de 500 personas, empresarios, líderes sociales, emprendedores, gobernantes, artistas y personas comprometidas con el cambio social y ambiental dijeron "SÍ" a la generación de Triple Impacto. Esta es una apuesta por un nuevo modelo productivo, donde se concilien el interés económico, el desarrollo social y la protección ambiental. Mza+B es una sinergia entre el Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía de la Provincia de Mendoza y Sistema B. Es liderada por la Dirección de Innovación y Desarrollo Sostenible, en cabeza de Guillermo Navarro. Esta experiencia es pionera en Argentina y se une a Río+B y Santiago+B.

Durante el lanzamiento de Mza+B, se buscó reflejar en cada detalle el espíritu que durante doce meses rondará la ciudad con charlas, talleres, acciones de impacto, arte y diálogo: Comida sana y sustentable a cargo de Caléndula y Como en K-sa; integración de distintos sectores de la sociedad; un stand sobre el manejo de residuos liderado por los jóvenes recuperadores urbanos Los Triunfadores; visibilidad de productores locales; agendas recicladas de Reciclarg, y una muestra fotográfica de Sebastián Gil Miranda, Proyecto Ojo de PES y Horacio Sicilia, junto con fotógrafos mendocinos.

Estar mejor tuvo el privilegio de hablar con el fotógrafo Sebastián Gil Miranda, ganador del primer premio Sony World Photography Award y fundador de Photographers for Change (Fotógrafos para el Cambio). Este artista representa como pocos el espíritu de Mza+B, en su llamado a hacer de nuestra vida, oficios y emprendimientos oportunidades de servir, cuidar e impactar.

Foto: Sebastián Gil durante su primera charla en Mendoza. Cortesía: Mza+B

Sebastián Gil (41) nació en París, pero vino muy joven al país de sus padres, Argentina. Creció en Misiones y luego se radicó en Buenos Aires. Pasó por la carrera de Arquitectura y finalmente se graduó de Psicología. Fundó una editorial independiente para publicar sus relatos, formó bandas de música y dirigió obras de teatro. Un día, compró una cámara y se fue de viaje a La Habana. La visita a esta joya cultural despertó su conexión con la fotografía. Volvió a casa, aprendió recursos técnicos básicos para tomar fotos y decidió aventurarse en una travesía por Senegal, Tanzania, Marruecos e India.

En este trasegar se descubrió fotógrafo. Reconoce que no tiene la formación clásica, pero comprende que en este arte se entrecruzaron los hilos de su búsqueda personal y estética: "Aprendí de la arquitectura el espacio; del teatro, el poder de la luz; de la escritura, la narración y el conflicto, y de la psicología, el interés social".

Bajo la premisa de que "para documentar es necesario involucrarse", comenzó proyectos de fotografía social que generen procesos de transformación social y ambiental

A partir esta experiencia, Sebastián comenzó a viajar, tomar fotos y publicar su trabajo en los medios de comunicación de la talla de National Geographic, BBC, The Guardian, CNN, entre otros. Ha registrado la situación de las mujeres en Senegal, el trabajo infantil en zonas de influencia talibán, las condiciones de las comunidades indígenas en la selva misionera y el terremoto en Haití. Fue precisamente en este último escenario donde su carrera tomó otra dimensión. Luego de mil fotografías, de la publicación de su trabajo en medios y de volver a mirar el rostro de un pequeño desnudo en medio de la destrucción, se dio cuenta de que "había estado allí, reflejado en los ojos de ese niño y no era posible hacerse el distraído". Esta experiencia, con la que comienza su Charla TEDx ofrecida el año pasado en Rosario, sería la revelación para comprender que el objetivo de la fotografía podía continuar siendo la publicación de sus imágenes o transformarse en un "puntapié inicial para hacer cambios".

Bajo la premisa de que "para documentar es necesario involucrarse", comenzó proyectos de fotografía social que generen procesos de transformación social y ambiental. Esta evolución de su trabajo se ha reflejado en proyectos artístico-sociales en lugares tan disímiles como un campo de refugiados inmigrantes en Grecia, una favela en Río de Janeiro o un barrio ubicado a orillas de un río contaminado en Buenos Aires.

Mendoza, gracias a Mza+B, tiene ahora el privilegio de contar con el poder transformador de Sebastián Gil Miranda, quien durante un año trabajará con fotógrafos de la Provincia e invitados internacionales, para sacar a la luz con imágenes historias ocultas que inspiren transformación.

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Foto: Instalación del Lanzamiento Mza+B, Cortesía: Mza+B

Estar mejor: ¿Cómo comienza este vínculo con Mendoza+B?

Sebastián Gil Miranda: La historia no es tan directa. El año pasado ofrecí una charla TEDx en Rosario y allí conocí a Sergio Núñez creador del proyecto Tandil Bicicletería Comunitaria, quien ere otro de los invitados. Días después él me invita a un encuentro de Sistema B y ahí conozco a Guillermo Navarro, el Director de Innovación y Desarrollo Sostenible de Mendoza. Me lo presentaron, conversamos y descubrí su interés en la fotografía. En ese tiempo estaba organizando un Festival de Conciencia Ambiental en el "Proyecto Florece" de Buenos Aires, donde además de las fotos del barrio Isla Maciel había participación de fotógrafos internacionales. Conocí el proyecto fotográfico de Guillermo, llevado a cabo en África, me gustó  y lo invité a participar del Festival. Luego de eso nos encontramos varias veces en Buenos Aires y él me habló de la posibilidad de organizar un trabajo para Mendoza+B.

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Previa a la Asamblea del BID, me junté con él en Buenos Aires y me invitó a hacer parte de un encuentro. En cinco horas tomé la decisión, compré el pasaje y viajé a Mendoza. Creo mucho en esos impulsos y cuando hay una suerte vibración positiva siempre es mejor hacer que no hacer. Me pareció interesante venir, conocer el equipo de Guillermo y saber qué hacían. Es poco habitual encontrarse con personas como él en la política, con una vocación real hacia lo social y lo ambiental. Durante mi visita tuve la oportunidad de ofrecer una charla al lado de Tomás de Lara y otros empresarios de Sistema B. 

"Buscamos sobre todo que existiera coherencia entre el trabajo artístico y el mensaje de Mendoza+B"

¿Qué aportará Sebastián Gil a la iniciativa de Mendoza+B?

El miércoles pasado comenzamos un proyecto que vamos a desarrollar en un año. Mendoza+B está basado en cinco ejes: integración social, eficiencia energética, cadena de valor con inclusión social, agua y residuos. La idea es convocar a fotógrafos de la Provincia para hacer un registro fotográfico de estos ejes, pero no hacerlo de manera pasiva, sino generar a partir de imágenes acciones concretas, proyectos y circulación. Al final del año, el objetivo es organizar un festival de conciencia ambiental, que ojalá se lleve a cabo en un lago y cerca de la frontera con Chile. Lo anterior porque queremos invitar a Santiago+B.

Desde el comienzo, la idea fue trabajar con fotógrafos mendocinos, pero queremos invitar también a personas que quieran aportar a la Provincia. La presencia extranjera permitirá ampliar el panorama y mostrar los desafíos de otras latitudes.

Foto: Instalación del Lanzamiento Mza+B, Cortesía: Mza+B

¿Cómo fue la instalación creada para el lanzamiento y cómo esta propuesta reflejó los ejes de Mendoza+B?

La instalación presentó una muestra de trabajos previos de varios fotógrafos locales y un registro que hice durante mi visita a Mendoza. Se usaron recursos audiovisuales y sensoriales, y se buscó que la fotografía fuera un elemento más dentro de la experiencia. Buscamos  que existiera coherencia entre el trabajo artístico y el mensaje de Mendoza+B. Por ejemplo, los soportes fueron reciclados o reciclables. La iluminación fue  solar. Se nos presentó un desafío con las impresiones en lona vinílica, que no es sustentable, entonces se nos ocurrió convocar a dos personas con máquinas de coser, para que se fuera desmontando la muestra y se hicieran en el momento bolsos reutilizables con ese material. El cartón fue donado a recicladores.

Como ejemplo de esta búsqueda de coherencia e integración, el proceso para conseguir cajas de cartón fue un desafío, pues la mayoría de la muestra estuvo armada con este material. Nos habían prometido unas cajas de 1x1 y de ese tamaño imprimimos las fotos. Cuando llegaron las cajas tenían esa medida abiertas, pero cuando las armabas no funcionaban. Hablamos con Alexis Atem, cofundador de Energe una empresa dedicada a la energía solar, y nos dimos cuenta de que las cajas de los paneles solares podían funcionar. Fue muy interesante, porque al final me di cuenta de que las fotos iban a estar puestas sobre las cajas de los paneles solares. La dificultad terminó siendo una ventaja.

"Siempre busco la coherencia, que los elementos sean reciclados, la energía sustentable y que el desarme de la muestra no genere impacto"

¿Cómo surgió la narrativa de esta instalación y su puesta en escena, que juega todo el tiempo con las sensaciones y los contrastes, entre el agua pura y contaminada, los cielos claros y la polución?

Se trata de un proyecto que vengo pensando y trabajando hace años. Se llama "Impacto" y comenzó en Isla Maciel (Buenos Aires) con el Proyecto Florece. Todo el trabajo con esta comunidad, que vive a orillas de un río de basura, terminó con una exposición nocturna de fotografías flotantes, sobre palets, iluminadas con linternas solares. El concepto en Mendoza+B fue el mismo. Se trató de generar instalaciones audiovisuales basadas en fotografía, que atravesaran problemáticas sociales y ambientales en los lugares donde se producen. Siempre busco la coherencia, que los elementos sean reciclados, la energía sustentable y que el desarme de la muestra no genere impacto. El objetivo es que la muestra genere nuevas dinámicas. Por ejemplo, durante el proyecto del Festival en Isla Maciel instalamos tachos de basura que aún hoy se utilizan, plantamos árboles e hicimos talleres de huerta.

"No quiero que el protagonista sea el fotógrafo ni la foto, sino el personaje y la situación"

De la escritura a la arquitectura, pasando por el teatro y la música, hasta llegar a la fotografía, el video y la instalación, ¿cuál podría ser el hilo conductor de esta historia artística que has ido tejiendo?

Creo que sería precisamente la heterogeneidad y la mixtura. Me interesa los social, lo cultural y las historias de la gente. Siempre me han gustado los relatos que tienen matices de realidad y ficción, porque  me han apasionado la literatura, el cine y el teatro. Quizá mi sello personal es esta mezcla. Digo a veces que no siempre estudiar algo profesionalmente es beneficioso. A veces  llegar al oficio por sí mismo es más saludable. Conozco grandísimos fotógrafos que sólo replican formas aprendidas, porque les enseñan qué, a quién y cómo fotografiar. No estudié la carrera de fotografía, pero considero que tengo otros elementos capaces de marcar otros caminos. Me interesa el sentido artístico de la foto, pero no lo privilegio, quiero que por delante siempre esté el trasfondo cultural, las historias, la gente. No quiero que el protagonista sea el fotógrafo ni la foto, sino el personaje y la situación. Siempre busco evitar que la foto no se vuelva una obra de arte en las exposiciones, y si pasa, busco volverla a su lugar, recobrar la historia.


Charla TEDx de Sebastián Miranda en Rosario, 2017

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