Espectáculos

Lo que dejó Sharp objects: tres lecciones sobre la televisión

La miniserie de HBO terminó de manera inquietante y sorprendente. Una verdadera obra de arte que demostró que la "era dorada" de la televisión sigue vigente.

Por Francisco Pérez Osán

¿La mejor serie del año? Por ahora, Sharp objects es la principal candidata.

Atención: este artículo contiene spoilers sobre el final de la serie, y no es recomendable su lectura hasta no haberlo visto.

Este domingo HBO estrenó el último capítulo de la miniserie Sharp Objects, con un final sorprendente que será difícil de olvidar. Sacando la crudeza con la que termina la historia de Adora, Camille y Amma, el episodio dejó algunas lecciones tanto para quienes hacen series como para quienes las consumen.

Adora, un personaje que quedará en la historia de la TV.
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La historia es lo más importante

Parece obvio, pero no lo es. Cada vez más series se apoyan en golpes de efecto innecesarios o simplemente no se toman el tiempo necesario para que la historia tenga profundidad e interés.

La trama de Sharp objects comienza casi en un lugar común: el personaje principal viaja su pueblo natal y se enfrenta con sus traumas y demonios. Lo vimos mil veces. Pero desde el primer momento la serie dejó ver que había mucho más detrás, y con el paso de los capítulos esta idea no desapareció, si no que se fue agrandando.

A lo mal que cae Adora -la madre de la periodista Camille Preaker- en un comienzo se le van sumando detalles inquietantes que terminan por mostrarla como realmente es: una persona absolutamente desequilibrada que mató a una de sus hijas para sentirse útil, e intenta hacer lo mismo con las otras dos.

A Camille le pasa algo similar, ya que si bien al comienzo es una periodista casi arquetípica, el paso del tiempo muestra las diferentes capas que tiene tiene el personaje, y es casi tanto lo que sugiere como lo que muestra.

Lo mismo se puede decir de casi todos los personajes. Con sólo ocho capítulos Sharp objects consigue definirlos mucho mejor que series que duran infinitamente más.

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No es necesario mostrar todo

Dejemos una cosa en claro: Sharp objects no deja ninguna duda sobre la responsabilidad de los asesinatos en WInd Gap, pero sí lo hace sobre otros temas de bastante importancia.

Algunos ejemplos: ¿quién es el padre de Camille? ¿Sabía Alan, el esposo de Adora, sobre la enfermedad de su mujer? ¿Qué tanto sabía Adora sobre las tendencias asesinas de Amma? ¿Qué pasó con Amma luego de que Camille descubriera que ella era la asesina?

Al contrario de lo que se podría pensar, que estos interrogantes mayúsculos no hayan tenido respuesta no daña a la serie, si no que refuerza el aura de misterio que rodea tanto al pueblo como a los personajes. Además, suma para que los espectadores sigan pensando en el show después de terminado, y creen sus propias teorías. 

El video que acompaña esta entrada es el final de la serie, y la escena post créditos que muchos no vieron, y muestra en detalles a la sádica Amma con sus víctimas y cómplices.

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No está mal que una serie exitosa termine

Es casi imposible no quedarse esperando más después del shockeante final de Sharp objects, pero, lamentablemente, esas ganas nunca se verán satisfechas. La creadora de la serie, Marti Noxon, ya adelantó que ni se está hablando de la posibilidad de darle a la serie una segunda temporada, algo casi impensado para los tiempos que corren.

Lo que sucede es que el libro en el que se basa la serie termina en el mismo punto, por lo que ya no hay más material original para avanzar con la historia. Sin embargo, esto no detuvo a algunos de los éxitos más resonantes del año pasado a seguir adelante.

The handmaid's tale, The sinner y Big little lies estaban en la misma situación. Las tres fueron producciones basadas en libros, y las tres agotaron el material original en la primera temporada. Considerando el éxito que tuvieron, tanto Hulu como USA Network y HBO decidieron seguir con las historias más allá de los libros.

No sugerimos que eso esté mal, pero a veces el arte no es del todo completo, y que el espectador no sepa absolutamente todo sobre una historia o se quede con las ganas de volver a ver a los personajes no es necesariamente malo. Que Sharp objects no tenga una segunda temporada (siempre hay que agregar un "por ahora") consigue que los ocho capítulos que se estrenaron tomen aún mayor importancia. Todo termina, y a veces es mejor que termine en un punto alto.

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