Política

Coimas: la búsqueda de un punto final por obediencia debida

Cinco claves de lo que ocurre con empresarios denunciados de pagar coimas a funcionarios públicos, que ponen en foco valores y disvalores y que llaman a un debate serio que, si bien está presente, no cuenta -hasta ahora- con voceros claros de muchas empresas que prefieren mantenerse en silencio y que bregan por el silencio ajeno, además. ¿Se busca un "punto final" de la investigación? El alegato de la "obediencia debida", una vez más.

Por Gabriel Conte

La difusión de nuevas nóminas de empresarios involucrados en la presunta entrega de bolsos (valijas, mochilas, maletines) con dinero a funcionarios públicos está acelerando los tiempos de la discusión pública. Entre el cansancio y la bronca, entre el interés y el perdón popular que otorga el considerar que "son todos iguales", aparece en cuestión el eje argentino siempre presente: aquel "Roban pero hacen" en el que se escudaron muchos, no todos, a lo largo de la historia. Hoy es la Justicia la que tiene que determinarlo con su verdad formal, mientras el periodismo le arroja como combustible sus propias verdades, cual fiscales de la realidad, ante la inactividad propia del sistema jurídico de funcionar per sé en la búsqueda del bien común, ocupada en que nada salga a la luz, en que nada cambie o, si es necesario, que lo aparente para que en definitiva todo siga igual: gatopardismo eterno argentino. Mientras eso ocurre, hay datos dignos de ser analizados, al menos, para provocar al pensamiento.

Pero hay una cuestión que no es menor y que resulta sustancial que es necesario plantear, antes de entrar en cinco puntos clave de la investigación sobre presuntas coimas entre la política y el empresariado: y es que los políticos saben cómo ser voceros de sí mismos, pero los empresarios no. Explicado mejor: mientras que los políticos encuentran diferentes formatos para defenderse (y uno de ellos es atacar, otro falsear la realidad y uno más puede ser prometer venganza a futuro), el empresariado prefiere que no se hable de ello. Prefiere el silencio. Por ello -salvo excepciones- las empresas carecen de voceros y, muchas de quienes los tienen, operan en favor de silenciar y no con la intención de sumar transparencia a la discusión.

El silencio, en definitiva, es oscuridad, y un terreno propicio para que muchos que no tienen cosas importantes que decir se hagan escuchar, distorsionando el debate.

Les propongo repasar uno de los posibles balances del estado de situación, en cinco puntos.

El original "gestito de idea".
1

"Tengo una idea que ya tuvieron otros"

En rasgos generales, los empresarios que participaron del Club de la Obra Pública, sostienen que obedecieron a un sistema general que se había impuesto desde el núcleo central de poder de la Argentina. Durante los años del kirchnerismo, además de controlar en forma férrea el Poder Ejecutivo, el Congreso fue calificado de "escribanía de los intereses" de la Presidencia, debido a la mayoría automática. Además, controlaban gran parte de la Justicia tradicionalmente afín al Ejecutivo, pero además, introdujeron su propia pata con la agrupación Justicia Legítima, que lideraba un ministro de la Corte, Raúl Eugenio Zaffaroni. Entonces, alegan los empresarios, ellos fueron más victimas que victimarios. Aunque si se confirman las sospechas en torno al pago y cobro de coimas, pasarían a ser no corderos ante lobos, sino partícipes necesarios de un esquema delincuencial. La idea de la "obediencia debida" no es nueva y ya se aplicó durante el gobierno de Raúl Alfonsín con todos los criminales de la dictadura vivos, activos y complotando contra la recientemente recuperada democracia. Pero sirve para hacer una analogía: "Obediencia a De Vido".

Punto final.
2

"Si estamos todos, que no esté nadie: que todo llegue hasta aquí no más"

La idea de que mientras más involucrados de peso específico hay en investigaciones, menos se avanza ha cundido a lo largo de la historia judicial argentina. Que todos quienes sostienen, por ejemplo, la obra pública, caigan presos dejaría al país sin empresas. La noción de que la Justicia los persigue, aunque esto suceda con el Código Penal en la mano y no por sus ideas políticas o por una situación autoritaria de parte de un gobierno de turno, puede generar un falso -pero contundente- concepto de "inseguridad jurídica". De hecho, a raíz de lo que ahora está pasando en virtud de los llamados "cuadernos de la corrupción" es indicado por funcionarios del Gobierno (como lo hizo el presidente del Banco Central, Luis Caputo, en Mendoza, durante la Convención del IAEF) como "metemiedo" para las inversiones internacionales. Entonces hay abogados trabajando bajo una idea que tampoco es novedosa: un "punto final" para este tema. Un "volver a empezar" con todos arrepentidos de sus actos, como lo pueden haber hecho el pasado domingo en misa, antes de entrar a sus oficinas el lunes y seguir con lo que estaban haciendo. 

Muchos detenidos de importancia.
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PenalistaPalooza: el show de los abogados penalistas

Es un momento de gloria -¡cuando no!- para el rubro Penal de los licenciados y doctorados en Derecho. Tanto, que muchos de quienes venían de ejercer otras ramas de la abogacía se están sumando a estas lides que tienen clientes a rolete, aunque no sean muchos los estudios porteños que conciten el interés de esta cantidad imputados millonarios y sospechados en la línea de pánico. Se sabe que cobran por anticipado y en dólares, aun lanzándose a una pileta que no saben qué profundidad posee, ni si se trata de agua limpia o una trampa de los tiempos políticos o de las jugarretas de un club de jueces que siempre estuvo abierto y, en realidad, esa piscina está vacía. Un verdadero festival de abogados puede originar diversas consecuencias:

- Que los juicios se alarguen por la eternidad;

- Que se "necesite" de más ramificaciones para que nunca se de por clausurado el escenario;

- Que no pase nada, porque son muy buenos abogados y logren revertir la situación de sus defendidos.

Nada es más valioso (en todos los sentidos del término) que la libertad. Nada más caro (idem a lo anterior) que "el buen nombre y honor".

4

La rueda gira y ya será el turno de otros

En los ámbitos políticos hay atomización de opiniones. En la oposición no creen ser los únicos responsables de que haya ocurrido lo que aparentemente sucedió con la organización de la Patria Contratista por parte del Poder Ejecutivo, aunque admiten que el poder estuvo concentrado como nunca antes en la política dominante. Debido a ello confían en un factor casi espiritual de que "la vida es una rueda que gira, y así como nos tocó a nosotros, les tocaráa ellos". Una especie de "mal de muchos consuelo de tontos", pero que tiene cierto asidero: el cambio de color político en la Argentina podría asegurar una rotación de los ejes magnéticos que sostienen a los jueces. Los que antes no movían un pelo ante denuncias de corrupción ahora andan despeinados por tribunales, con la cabellera al viento. Pero si las condiciones generales cambiaran, si efectivamente la rueda girara como desde la oposición a Mauricio Macri alientan, tendríanq ue volver a la engorrosa gomina que los contuvo tanto tiempo de meterse en donde se les decía que no deberían haberlo hecho. 

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La quinta pata: el esquema nacional trasladado a las provincias

Es un bobo ingenuo quien crea que el esquema nacional no se trasladó a las provincias. Algunos piensan, inclusive, que el germen estuvo allí y germinó a escala nacional. En las primeras repercusiones de las nuevas listas de empresarios involucradas la palabra salvadora antes de decir que "no haremos declaraciones hasta informarnos más al respecto" es "ah, pero son empresas de aquí que están involucradas en temas nacionales, pero no han sido denunciadas en la provincia". Claro. No es mentira lo que alegan. Pero son los mismos empresarios. De allí que un replanteo de cómo funciona la obra pública, la relación del Estado y las empresas, de la política con el empresariado, debería, en todo caso, incluir los factores provinciales anque municipales. ¿O no? Muchas veces hemos planteado si, acaso, no hubo ¡una situación de beneficios o comisiones a cambio de adjudicaciones en Mendoza. Nadie responde claramente y aquí no hay rueda sino parábolas: todos dan un larguísimo discurso antes de decir  al final, nada.

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