Friends from college: tristes a los 40

La comedia de Netflix ofrece una mirada fresca a situaciones ya conocidas. Una buena apuesta con un elenco sin fisuras.

 Resulta casi imposible ver una comedia que tiene la palabra "amigos" en el título y no pensar inmediatamente en Friends, la sitcom que definió para siempre el subgénero, pero Friends from college (Amigos de la universidad), parece hecha específicamente para demostrar que los amigos no siempre están para hacernos la vida mejor.

La comparación entre ambas comedias no es gratuita: Friends marcó una época y sentó las bases para el tratamiento de la amistad durante los años venideros. Sí, hubo excepciones que no siguieron sus preceptos que indicaban que los amigos siempre se debían apoyar -algo que decía desde su reconocidísimo tema de apertura-, o que las amistades son para siempre, pero en general, no existe una serie sobre un grupo de amigos que no haya mantenido esa línea en general.

Ahora, Netflix estrenó una sadcom (comedia triste, un neologismo con cada vez más ejemplos) que parece tomar la historia donde Friends la dejó. Sus protagonistas son adultos, ya entrados en los cuarentas, que comienzan a darse cuenta de que la realidad no siempre es como se la imaginaban en su juventud, cuando compartían clases y vivencias. La pareja que está en crisis, el chico raro -devenido en hombre raro- que lo único que parece hacer son chistes, los antiguos amantes que se reencuentran, etc, son los roles asignados por los creadores de la serie, Nicholas Stoller y Francesca Delbanco, a los personajes.

12 friends from college

Esta división parece conocida, y resulta que lo es: el principal pecado de la serie es la falta de originalidad en algunos aspectos: la historia puede resultar familiar, y las situaciones bastante trilladas. Dos ejemplos de los primeros capítulos: el grupo se ve obligado a ver la obra de teatro de uno de sus integrantes, y no le gusta a nadie. Sin ir muy atrás en el tiempo, How I Met Your Mother basó un capítulo en esa premisa exacta. Otro: algunas complicaciones llevan a que haya que reemplazar una mascota sin que su dueña se dé cuenta. No hace falta buscar ejemplos, esa situación ya se vio replicada cientos de veces en cientos de formatos diferentes.

Lo interesante de Friends from college es que sobrevive sin problemas a pesar de esta pequeña falta de originalidad. El disparador de la historia es una pareja que vuelve a Nueva York por razones laborales, y se reencuentra con sus compañeros de Harvard. El gancho es que, si bien el grupo mantiene buenas relaciones, cuando sus integrantes están juntos no pueden evitar que les salga el espíritu competitivo, lo que lleva a un tira y afloje incesante. No ayuda a la situación que en el medio haya antiguos amantes, conflictos que nunca se cerraron y deseos incumplidos.

Ese es uno de los puntos fuertes de la serie: logra un retrato de las mentadas crisis de la mediana edad sin juzgar a quienes las sufren. Como en toda sadcom, es fácil empatizar con las dificultades que enfrentan sus personajes, y esto lleva a que sea fácil identificarse con los personajes. También hay que destacar que el tono elegido es un poco más alegre que en muchas de las sadcom actuales, y se acerca a las comedias dramáticas clásicas.

El otro éxito es el reparto, encabezado por el cómico Keegan-Michael Key como Ethan Turner. un escritor caído en desgracia, que vuelve a su ciudad natal junto a su esposa Lisa, interpretada por Cobie Smulders. Key logró una buena transición entre la comedia pura que hacía en su show de sketches Key & Peele a este híbrido con el drama, mientras que Smulders está en su salsa, ya que hay poca distancia entre Lisa y Robin Shcherbatsky, su personaje en How I Met Your Mother.

El resto del elenco lo completan Annie Parisse como Samantha "Sam" Delmonico, una exitosa diseñadora de interiores que mantiene un romance con Ethan desde la universidad; Nat Faxon como Nick, un millonario inmaduro; Fred Savage como Max Adler, el agente literario de Ethan; y Jae Suh Park como Marianne, una instructora de yoga que cumple la misma función que Phoebe cumplía en Friends.

Con sus pros y sus contras, Friends from college es uno de los estrenos más interesantes en lo que va del año, y sus ocho episodios de media hora hacen que sea una candidata ideal para un maratón invernal de series.

Opiniones (1)
12 de diciembre de 2017 | 07:40
2
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12 de diciembre de 2017 | 07:40
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  1. Las frases : "los protagonistas comienzan a darse cuenta de que la realidad no siempre es como se la imaginaban en su juventud" y "logra un retrato de las mentadas crisis de la mediana edad" me impulsan a empezar a ver esta serie pero con la certeza de que no me convencerán las resoluciones que tomen para enfrentar la segunda etapa de la vida cuando la primera seguramente la vivieron sólo para "disfrutar", como está pasando desde hace tiempo con los menores occidentales de 40: profesión-trabajo-viajes-falta de compromiso; y de familia, hijos, etc. poco y nada. Claro que debe ser una comedia triste.
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