Escándalo por espionaje: la crisis, en plena ebullición

No cesan las repercusiones por la filtración de documentos que indican que EEUU espió a líderes mundiales. Aquí, un balance del estado de situación de la crisis.

Las revelaciones del ex agente de la CIA que defeccionó, Edward Snowden, no resultaron una anécdota. Muy por el contrario, se han transformado en crisis cruzadas entre gobiernos de países tan diferentes como Alemania y Brasil contra el país espía, Estados Unidos. Y hasta ha logrado unirlos en la lucha contra estas prácticas.

Hasta ahora, la situación ha generado:

- Misión a Washington. La unidad de los gobiernos que integran la Unión Europea que envió a Washington a eurodiputados a reclamar respuestas por el espionaje masivo de la NSA, el órgano de Inteligencia de los EEUU. Durante la visita de dos días, los parlamentarios tienen previsto entrevistarse con representantes de la Casa Blanca, funcionarios de las secretarías del Interior, Comercio y Tesoro, varios congresistas, responsables de las corporaciones que brindan servicios por internet y miembros de la sociedad civil.



- Unidas y organizadas. Dilma Rousseff y Angela Merkel decidieron avanzar en conjunto contra los espías globales. están preparando una resolución para la Asamblea General de Naciones Unidas que demandará un final para acciones de espionaje excesivo e invasión de la privacidad, después de que el exanalista de inteligencia de Estados Unidos Edward Snowden revelara masivos programas de vigilancia internacional.

- Tratado antiespionaje. La ex ministra de Exteriores de México y ex subsecretaria general de las Naciones Unidas, Rosario Green, propuso avanzar en un tratado mundial antiespionaje. "Yo creo que, definitivamente, este escándalo plantea un antes y un después. Solamente puede ser solucionado, no con los perdones y las disculpas, porque son palabras que se lleva el viento, sino con una legislación internacional al respecto", dijo.

- Mentiras. Wikileaks no cesa y señaló el fin de semana, tras conocerse las escuhas al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, que "cada vez que el gobierno de EEUU ofrece alguna justificación, a los pocos días se producen nuevas revelaciones que lo desmienten". Así lo manifestó Kristinn Hrafsson, quien agregó: “No ha logrado ofrecer una sola explicación mínimamente creíble, ni para sus propios ciudadanos ni para los gobiernos aliados que han sido sujetos a estas operaciones de monitoreo. Y cuando ofrece alguna justificación mediante su jefe de Inteligencia James Clapper –a quien yo lo llamo el jefe del espionaje– a los pocos días se producen nuevas revelaciones que lo desmienten”.

Mientras tanto, los organismos de derechos humanos e internacionales comenzaron a abordar el tema, frente a un Estados Unidos que solo pued eprometer "espiar solo lo necesario".

CIDH y ONU: Vigilancia masiva de NSA provoca intimidación y censura


La CIDH y la ONU pidieron hoy explicaciones a Estados Unidos por las revelaciones de la presunta vigilancia masiva de las comunicaciones por parte de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), una práctica que, advirtieron, debe ser controlada porque puede llevar a la "censura" de la ciudadanía.

Una vigilancia masiva sin controles judiciales y parlamentarios "inevitablemente se convierte en un sistema abusivo en el que se impondrá el poder a la gente, las opiniones y críticas serán reprimidas y, por tanto, esta violación de la privacidad se convertirá en una forma de censura", advirtió el relator especial de Naciones Unidas para la libertad de opinión y expresión, Frank La Rue.

El alto funcionario de la ONU participó hoy en una audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en la que se analizaron las recientes filtraciones del informante Edward Snowden sobre la extensa vigilancia de las comunicaciones realizada por la NSA a mandatarios extranjeros y millones de ciudadanos en todo el mundo.

La Rue reconoció que las revelaciones sobre presuntas escuchas de mandatarios europeos como la canciller alemana, Angela Merkel, o la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, son las que han desatado las mayores protestas internacionales, pero advirtió de que el problema de fondo consiste en lo masivo de esta vigilancia que afecta potencialmente a millones de personas.

"Más allá de esos casos individuales, que es un escándalo en las relaciones diplomáticas de Estados Unidos, el fenómeno más importante es lo masivo, porque esto es un acto intimidatorio, entonces todo el mundo se empieza a sentir monitoreado y eso acaba siendo una forma de intimidación mundial a la libertad de expresión", explicó.

El representante de la organización de derechos civiles ACLU (American Civil Liberties Union), Alex Abdo, advirtió entretanto de que las filtraciones sobre la NSA han "erosionado profundamente" la capacidad de confiar en las comunicaciones básicas para la libertad de asociación y expresión, algo que, subrayó, podría tener repercusiones aún más graves que el caso concreto estadounidense.

"Si cada país realizara este tipo de vigilancia como la NSA, viviríamos en un mundo de vigilancia generalizada y (...) no habría refugio para los disidentes del mundo, periodistas o defensores de los derechos humanos", alertó.

En vista de la gravedad de las consecuencias de este tipo de vigilancia masiva, la CIDH subrayó hoy la importancia de que se ponga un "coto" a estas prácticas y que, además, sean controladas tanto desde el Estado como por parte de la sociedad civil.

"Con un programa de esta envergadura y alcance, es evidente que cualquier forma de control se vuelve prácticamente ilusoria cuando son decenas de millones de las comunicaciones que están siendo monitoreadas", dijo el comisionado de la CIDH Felipe González.

"Cuando son decenas de millones las comunicaciones que están siendo monitoreadas, pareciera necesario tanto acotar este tipo de investigaciones como establecer un sistema adecuado de controlo por los órganos independientes del Estado y que también la sociedad civil pueda hacerlo", agregó.

"Indudablemente es legítimo que los Estados intervengan en las comunicaciones de las personas para alcanzar unos fines de seguridad nacional, ese poder no está en entredicho, lo que estaría en entredicho es que no puede ser un poder absoluto, tiene que estar sometido a unos límites, reglas, a unos procedimientos", coincidió el también comisionado Rodrigo Escobar.

Las preocupaciones, preguntas y recomendaciones sobre el escándalo de la NSA no recibieron una reacción inmediata.

Tal como había adelantado por carta, Estados Unidos se personó hoy en esta audiencia y otras sobre su país con una delegación de muy bajo nivel -funcionarios alternos de la OEA y representantes legales- argumentando que el reciente cierre del gobierno por una disputa política impidió que el ejecutivo de Barack Obama pudiera presentarse de forma preparada a esta sesión de audiencias.

Por ello, los representantes de Estados Unidos dijeron que se limitarían a "escuchar" las quejas y denuncias y comprometieron una respuesta por escrito en los próximos 30 días.

Una actitud que la CIDH lamentó y criticó como una pérdida de oportunidad por parte de Washington por aclarar una cuestión que despierta en estos momentos la atención mundial.

"Ésta es una oportunidad que se le da al Estado de explicar unas políticas, unas actuaciones, unas medidas para darle más transparencia a su actuación", le recordó a los representantes estadounidenses Escobar, quien advirtió de la "frustación" tanto del organismo como de la sociedad civil por la falta de respuestas.

"No es aceptable esta posición ni los argumentos son atendibles", coincidió el secretario ejecutivo de la CIDH, Emilio Álvarez, Icaza, quien advirtió a Washington que esta actitud "afectará la imagen de seriedad del gobierno de Estados Unidos".

EEUU defiende recolección de datos por parte servicios secretos



El gobierno de Estados Unidos defendió hoy como técnicamente necesaria la recolección masiva de datos a través de sus servicios secretos.

"Existen métodos de comunicación que hace diez años ni siquiera podíamos evaluar y a los que nos estamos adaptando", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en Washington.

"Si queremos proteger a nuestros ciudadanos y aliados, hay que estar por delante de ese cambio y eso lo hace extraordinariamente bien nuestra comunidad de servicios secretos", añadió.

De esta manera, sostuvo, se pudieron evitar numerosos atentados desde el 11 de septiembre de 2001.

Carney añadió que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quiere asegurar que "recolectamos estas informaciones no porque podemos, sino porque debemos". Debe recordarse que "la recolección responde a un fin".

Las medidas actuales de los servicios secretos son legales, pero "podríamos quizá tomar medidas para conseguir más vigilancia y transparencia y límites en la utilización de esta facultad".

También señaló que espera que el gobierno disponga hasta fin de año de un informe amplio sobre los últimos acontecimientos, que se hará público en la medida de lo posible.

Carney no quiso hacer más comentarios sobre el tema ni sobre las informaciones que señalan que Obama no sabía de las escuchas a 35 líderes políticos internacionales. "No entro en los detalles de discusiones internas", dijo.

Obama mismo no se refirió al tema en una aparición pública en el cuartel central del Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Todo lo que dice en Twitter sobre el espionaje y los documentos revelados de Snowden, minuto a minuto:

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