"Mi mejor enemigo": estamos "condenados" a ser hermanos

Después de los actos xenófobos que impactaron en el continente, una película es una buena excusa para ver que son más las cosas que nos unen, que las que nos separan.

Dos patrullas militares perdidas en una frontera desierta se encuentran de frente con la trinchera de su enemigo. Supuestamente están a horas del inicio de una guerra y su misión es matar, pero ninguno de los dos grupos tiene claro en qué lado del territorio están. Las circunstancias los llevan a convivir, a conocerse como si no existiera ningún conflicto y terminan dándose cuenta que son más las cosas que los unen que las que los separan.

En una semana marcada por los videos de la xenofobia en Chile y en Mendoza, este argumento es más cercano de lo que se piensa. Se trata de la historia que cuenta la película argentino-chilena de 2005 “Mi Mejor Enemigo”, cinta que se desarrolla en 1978, en medio del Conflicto del Beagle que casi terminó en una guerra entre ambos países.

-“¿Cuántos argentinos van a matar?”, dice el comandante de la patrulla.
-“Cinco cada uno mi sargento”, responden los “disciplinados” soldados chilenos.

Cualquier similitud con las particulares “técnicas de motivación” que tristemente fueron el foco de la noticia durante la semana, no son coincidencia.

Un factor que se encarga de aclarar el filme es la procedencia de los soldados trasandinos, puntualizando que se trata de efectivos de la zona centro y norte de Chile, evitando formar el contingente con originarios del extremo sur, donde se desarrollaría el conflicto. La razón era muy simple, los comandantes sabían que no pelearían en una guerra que los enfrentaría con sus familiares. En el sur de ambos países la interacción es constante y existen miles las familias binacionales, algo que con el paso de los años de mantiene.

Un ejemplo de esta situación es la familia Kirchner. La madre del ex presidente Néstor Kirchner es chilena, originaria de la ciudad de Punta Arenas, donde era la encargada del telégrafo, medio a través del cual conoció y se enamoró de su marido que vivía en Río Gallegos. Están tan alejados de los centros urbanos que comprendieron que -más allá de las banderas- todos son seres humanos, que se necesitan y se apoyan sin preocuparse del acento o del color.

La película muestra como en la necesidad aflora lo mejor de cada persona, tanto así que en una de sus escenas más llamativas muestra como los soldados -a la espera de una guerra- comparten un asado. Sin embargo eso genera la preocupación de uno de los militares chilenos, el único que hizo carrera en el ejército. El diálogo entre el soldado y el comandante de la patrulla dice:

-Sargento: ¿No va a comer cordero soldado?
-Soldado: Cordero sí, pero no con el enemigo mi sargento.
-Sargento: Bueno, ya estamos en esto…
-Soldado: Usted cree que van a poder matar tan fácil después de esto. ¡Porque a eso vinimos mi sargento!
-Sargento: Hay cosas que uno que no sabe por qué las hace… y esta es una de esas.

Así, los mismos soldados que gritaban que matarían a cinco de sus enemigos, ahora disfrutaban de un asado con cinco amigos. Una invitación a ver las imágenes de esta historia cargada de "actualidad" y de mensajes que nos demuestran que “estamos condenados a ser hermanos”.

Mirá la película (imágenes cuenta ChileRenovado de Youtube):

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Opiniones (1)
16 de agosto de 2017 | 14:44
2
ERROR
16 de agosto de 2017 | 14:44
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Es una desgracia pero hay que rendirse ante las evidencias... los chilenos jamas seran hermanos nuestros, tan solo vecinos ... y la estupidez de creer que son aliados o hermanos es de imbeciles que hablan de discriminacion, de historia comun y otras pelotudeces, vuelvo a decirlo no hay que descuidarse a nuestras espaldas no tenemos hermanos y la cordillera nos separa muy ampliamente.
    1
En Imágenes
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
15 de Agosto de 2017
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
EE.UU.: Violencia y caos en Charlottesville
14 de Agosto de 2017
EE.UU.: Violencia y caos en Charlottesville