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Las dos caras del Martín Fierro; las dos caras de la historia

Las dos caras del Martín Fierro; las dos caras de la historia

 Hoy se celebra el Día de la Tradición en nuestro país como homenaje al gran poeta José Hernández autor de la obra maestra de literatura gauchesca: el Martín Fierro.

José Hernández (1834-1886) fue periodista y escritor autodidacta. Su padre fue capataz de estancia. Condenó el asesinato del Chacho Peñaloza. Feroz crítico de Sarmiento. También fue Diputado y Senador. Practicó la militancia política desde cada una las funciones que ejerció.

El poema Martín Fierro, es una profunda meditación sobre la desigual situación del más débil en ese momento: el gaucho. Expresa una permanente denuncia del infortunio de los gauchos. Ese constante lamento, ese clamor, esa pena angustiante lo expresa a través del canto: Aquí me pongo a cantar/Al compás de la vigüela / Que el hombre que lo desvela / Una pena extraordinaria/Como el ave solitaria/Con el cantar se consuela.

El gaucho de Hernández es un hombre vencido, enviado a la frontera a realizar tareas inútiles sin considerar que es un especialista del trabajo del campo.

Este poema es una queja por los que perdieron en la historia, por los "nadies", por los desclasados. El Martín Fierro fue muy popular en su tiempo, leído y escuchado por los pobres, por todos los gauchos, era un bet seller con profunda penetración porque se sentían totalmente identificados y circulaba en las pulperías, en los ranchos etc. Por el contrario, en el seno de los sectores dirigentes aún no se lograba comprender su significado, entonces jueces y políticos oficiales se aprovechaban de la situación del gaucho - allá lejos en la frontera - usurpando todo lo que le pertenecía de una forma abominable.

José Hernández describe esa vida en la frontera mostrando las tareas inútiles que les obligaban: Al principio nos dejaron/De haraganes criando sebo,/Pero después... no me atrevo/A decir lo que pasaba.../!Barajo!... si nos trataban/Como se trata a malevos.

O sea que no hay trabajo en la frontera. Lo que hay son territorios privados de los jefes para trabajar junto a los inmigrantes despreciados por el gaucho: Yo no sé por qué el gobierno /nos manda aquí a la frontera/gringada que ni siquiera/se sabe atracar a un pingo/¡Si creerá al mandar un gringo/que nos manda alguna fiera!

Martin Fierro también denuncia la corrupción y negocios feos: Yo he visto en esa milonga/Muchos Jefes con estancia,/Y piones en abundancia,/Y majadas y rodeos;/He visto negocios feos/A pesar de mi inorancia.

Luego, Martin Fierro regresa de la frontera. Y no encuentra nada. Ni la tapera, ni la china, ni los hijos. En ese preciso momento se asume como gaucho rebelde: No hallé ni rastro del rancho/Sólo estaba la tapera/Por Cristo, si aquello era/Pa enlutar el corazón/Yo juré en esa ocasión/Ser más malo que una fiera!

Relata la pobreza del gaucho, un clamor de sufrimiento, y ese eco retumba fuertemente.

El texto expresa la desdicha de todos los marginados. En los días que corren: ¿cuál sería la obra que representa a todos aquellos excluidos del sistema económico?. Hoy el mundo sufre el gran huracán neoliberal dejando mucha gente afuera: marginados, desesperados, saltando muros, buscando refugio y empleo y muchos, tanto poderosos como marginados que por medio de la violencia quieren entrar, así como Martin Fierro se abría camino con el cuchillo: Vamos suerte - vamos juntos/Dende que juntos nacimos-/Y ya que juntos vivimos/Sin podernos dividir.../Yo abriré con mi cuchillo/El camino pa seguir.

Esta gran obra de la literatura muestra el estado humano, expresa el dolor del pobre, del sufriente, del olvidado, ser pobre es un delito: Para él son los calabozos, /para él las duras prisiones/; en su boca no hay razones/aunque la razón le sobre; /que son campanas de palo /las razones de los pobres.

Después Hernández cambia su enfoque político y muestra un gaucho incluido. Entonces viene la etapa del consejo: "obedecer, trabajar el hombre para ganarse su pan..." Hay una animación hacia la entrega total: "obedezca el que obedece y será bueno el que manda". Continúa con una docilidad significativa apelando a la memoria: Es la memoria un gran don,/Calidá muy meritoria;/Y aquellos que en esta historia/Sospechen que les doy palo,/Sepan que olvidar lo malo/También es tener memoria. Un mensaje muy actual en ciertos sectores.

Y remata convenciendo que el gaucho al bajo precio de trabajar y dejarse explotar, será feliz. Esas dos caras del Martin Fierro, es un espejo de las dos caras que siempre tuvo nuestra historia: la lucha por un mundo mejor y la resignación.
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Opiniones (1)
14 de diciembre de 2017 | 00:24
2
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14 de diciembre de 2017 | 00:24
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  1. Muy buena reflexión. La exclusión nunca debe ser al precio de la resignación.
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