opinión

Asertividad: defensa de lo propio y respeto de lo ajeno

Este vocablo hace alusión a una capacidad, una habilidad social o destreza que se puede aprender.

Asertividad: defensa de lo propio y respeto de lo ajeno

Vivir en un mundo lleno de personas y definirnos como seres sociales, gregarios, hace a la conexión con el mundo y a la necesidad imperiosa de estar en compañía de otros. Este aspecto del ser humano lo lleva a entrar en roce y cercanía constante con otros de su especie. Los problemas relacionados con las habilidades sociales son frecuente motivo de consulta psicológica, pero también es un causante, siempre oportuno, para juntarse y hablarlo con un amigo. Algunas personas muestran cierta dificultad en este área, ya sea por conductas pasivas en las que no saben defender sus derechos, sintiendo que los demás se aprovechan de ellas, o bien aquellas que se expresan de forma agresiva, donde suelen pedir la consulta directa como intento de cambio, o llegan a buscar ayuda aquellos que interactúan con este tipo de personas. Así es como encontramos la sumisión y la agresión como los dos extremos de un mismo continuo.

Ser asertivo no radica en estar "acertado" o "acertando". Este vocablo hace alusión a una capacidad, una habilidad social o destreza que se puede aprender. Y tiene que ver con la posibilidad de expresar lo que se siente y piensa, haciéndolo de una manera socialmente aceptable, sin atentar contra los demás, teniendo en cuenta al mismo tiempo el efecto que provoca, procurando no herirles. Implica saber defender los derechos de forma clara, amable, franca, abierta, directa y adecuada, delante de otras personas. La conducta asertiva está representada por un conjunto amplio de comportamientos que se aplican a gran variedad de situaciones sociales, algunas tienen que ver con la capacidad de decir "No", otras con ser capaces de expresar lo que molesta y pedir que sea modificado.

Es imposible no comunicar, por eso es tan importante conocer acerca de la comunicación, ya que se trata de un proceso humano que nos permite intercambiar información, presentándose dos direcciones en interacción circular; uno es el emisor de la información, obteniendo del otro lado la respuesta, que a su vez moviliza al primero. Es el medio clave a través del cual acercarse o alejarse de las demás personas, siendo el resultado de aprendizajes previos almacenados en la memoria. Cada uno es criado de manera distinta y por consiguiente se generaran a la hora de los vínculos, roces imponderables, a consecuencia de estas diferencias de cuna o base educativa. En toda familia se encierran una serie de valores, ideas, creencias, expectativas y formas de leer la realidad, que se transforman en mandatos o legados particulares de cada grupo. Estos componentes pueden distar abismalmente de una familia a otra, sin entrar en la dicotomía que una sea correcta y la otra equivocada. El tema sale a luz cuando dos personas de orígenes dispares en cuanto a esos componentes de base, establecen vínculos de amistad, pareja o familiaridad política. La interacción entre ambos, pondrá de relieve lo que cada uno trae como argumento y significados de la vida. Lo importante a saber en este punto, es que si bien todos tienen un estilo de comunicación predominante, se puede aprender y ampliar el propio repertorio de comportamientos.

El término Asertividad está vinculado estrechamente a la comunicación, y toda comunicación lleva asociado comportamientos observables como gestos, movimientos y posturas corporales. Ser asertivo está caracterizado por una postura de cuerpo relajado, con uso de tono firme de voz, expresando las emociones de manera fluida y espontánea, denotando un equilibrio saludable entre la razón y la emoción, favoreciendo la toma de decisiones, la expresión de necesidades y criterios propios de manera clara. Generalmente la comunicación asertiva es una meta a alcanzar en las personas y su entrenamiento promueve a manejar las emociones de miedo o sumisión como así también las de ira o agresión, trabajando en la posibilidad de generar mayores y mejores alternativas de expresión.

Las relaciones interpersonales de las personas asertivas son por lo general más gratificantes y satisfactorias, en contraposición con las personas que actúan de forma pasiva, buscando continuamente la aprobación de los demás y sintiéndose frecuentemente poco eficaces a la hora de influir sobre los otros, llegando muchas veces a realizar cosas que no quieren hacer o buscando la aceptación por parte de los demás de manera inadecuada, renunciando generalmente a sus propios derechos, por miedo a no ser aceptados. Esto trae aparejado problemas de autoestima e inseguridad en el ámbito interpersonal. Pero también tenemos el otro extremo de comunicación con estilo agresivo, que provoca el rechazo social, al tratar de hacer prevalecer o imponer sus opiniones sin permitir al resto defender o expresar sus derechos, suele manifestarse con gritos, profiriendo emociones hostiles. Estas personas también acaban por presentar problemas de autoestima, dado que sus relaciones no resultan satisfactorias, al no tener en cuenta cómo pueden sentirse los demás.

Defender los derechos propios y respetar los ajenos genera un autoconcepto y autoestima positivos, fomenta confianza y seguridad en sí mismo. Las personas que se comunican de forma asertiva se sienten por lo general satisfechas en sus relaciones interpersonales y eficaces en cuanto a su comportamiento social.

Ser asertivos ademas de ser una capacidad aprendida y factible de aprendizaje, debería ser una instancia a lograr. Un anhelo en la educación de los niños, un eje en la crianza de los menores y un objetivo en el desarrollo adulto. Su carencia es la base de malas o disfuncionales relaciones sociales. El atropello, la soberbia, la altanería, la imposición o la creencia de tener la verdad de las cosas, son meros ejemplos visibles de personas poco o nada asertivas. En el otro extremo quienes experimentan su déficit desde la sumisión, la inseguridad, los miedos, la búsqueda de aprobación o el silencio protector. Un lugar tan pequeño que ahoga, asfixia y empobrece, quedando limitados en su capacidad de dejar fluir quienes verdaderamente son, lo que subjetivamente piensan y lo que naturalmente sienten. Hay que animarse a romper el hielo del miedo a lo que puedan pensar los demás y tirarse a la pileta de las propias opiniones. Siempre desde el respeto, la creencia personal, la experiencia única y los gustos propios. Una zona de matices que evita el silencio o la agresión, pero sabiendo que los grises son variables, móviles y cambiantes. Lejos de la cárcel del silencio y fuera del injusto trato imponente de falaces verdades universales. Una vida asertiva es una vida libre y empática. Buscar su desarrollo es el camino necesario de la evolución personal. 

Opiniones (0)
18 de octubre de 2017 | 15:58
1
ERROR
18 de octubre de 2017 | 15:58
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
    17 de Octubre de 2017
    "Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México
    La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes
    11 de Octubre de 2017
    La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes