En foco

Si ahora arranca la verdadera campaña, el país ¿para cuándo?

En las PASO, desde funcionarios hasta empleados públicos estuvieron enfocados casi exclusivamente a las primarias. Ya con los números puestos, empieza la madre de las batallas. Lo importante sigue sin ser lo urgente.

Hasta el domingo, las cosas eran o Antes de Cristo o Después de las PASO. Y no porque lo urgente tapara lo importante. Lo que postergaba lo importante era que el foco estaba puesto en timbrear, caminar, militar y todos los verbos en infinitivo que se les ocurran, como parte de una campaña que más que para unas simples primarias semejaba a una presidencial anticipada.

Desde el presidente Macri o el gobernador Cornejo para abajo, (casi) todos estuvieron alineados para salir a la caza de votos. Intendentes, ministros, legisladores, secretarios y hasta empleados públicos (utilizados para las más variadas tareas, de las lícitas a las non sanctas), dejaron la función para lo cual se los había votado a algunos y a otros tantos para lo que les pagamos entre todos para poder abocarse a lo que más les gusta: el deporte electoral. 

¿Que todo siguió funcionando? Sí, más o menos. ¿Normalmente? No. Ni los Concejos Deliberantes ni las cámaras legislativas trabajaron a full, como correspondería. A ninguno los alcanzó el Ítem PASO, porque en lo que concierne a los beneficios de la corporación política, nadie está dispuesto a sacar los pies del plato. En esto, no hay izquierda, derecha, oficialismo ni oposición.

Ahora que en teoría los engranajes volverían a ponerse en marcha, en realidad -lo admiten los propios involucrados- comienza "la verdadera campaña", la cuenta regresiva para la madre de las batallas. Entonces, la pregunta del millón: ¿Cuándo arranca el país?

En sus discursos, redes o arengas, los protagonistas del domingo destacaron que hay que saber leer las señales. Que la asistencia a los comicios haya superado al 75% del electorado no debería confundir a nadie. No fue otro cheque en blanco; más bien habría que verlo como la confirmación de una conciencia cívica que, a 33 años del regreso de la democracia, por suerte se consolida, pese a las profundas fisuras ideológicas.

A su modo, con cada elección la Argentina se resetea, aún sin tener en claro por qué ni para qué. Si como dice la inefable Lilita, "la política también es pedagogía", es de esperar que alguna enseñanza nos haya dejado -a votantes y votados- esta última cita con las urnas. ¿Alcanzará para, al fin, hacer cierta la arenga de José Ortega y Gasset: "¡Argentinos, a las cosas, a las cosas!"? 

Opiniones (2)
16 de diciembre de 2017 | 12:21
3
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16 de diciembre de 2017 | 12:21
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  1. Si no fuera por estos circos, ¿ que harían tantos periodistas? Es claro que las PASO no han cumplido un buen objetivo, por ejemplo servía para requerir un piso de afiliados o votantes, pero no mucho más. Sin embargo creo que son los periodistas los que se sirven de todas estas cosas.
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  2. Muy buena nota Ruben. Estas PASO han sido una verdadera perdida de tiempo y recursos. La Argentina vive de discursos y campañas politicas que NO producen NADA. Un año (este 2017) totalmente perdido porque los Politicos se han dedicada solo a buscar una reeleccion y la oposiicon a ganarle.. En el medio, la Argentina sigue a los tumbos... Estas PASO deberian dejar de existir y tener menos elecciones y mas administracion. son un desastre y en esto meto a todos los Partidos
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