opinión

Legislar para lograr una moneda espejo

El precandidato a diputado nacional de Cambiemos, Gustavo Gutiérrez, anticipa su primer proyecto en caso de ser electo.

Legislar para lograr una moneda espejo

Definimos al igual que el economista Rubén Lo Vuolo a las políticas públicas como "la posibilidad de regular los procesos sociales con el objetivo de estabilizar e integrar una totalidad organizada que siempre muestra tendencias disruptivas".

También el citado economista define a las políticas públicas, como "un sistema de comunicación, que actúa articulando representaciones simbólicas de moneda, derecho y discurso, para inducir comportamientos específicos en los distintos órdenes de prácticas sociales (en el subsistema económico, el subsistema socio-cultural, y el subsistema político-administrativo).

Tales definiciones no pueden ser menos realistas en un país que como el nuestro, que posee una histórica dificultad para estabilizar su trayectoria económica y social y nos da hartos ejemplos de tendencias disruptivas como las altas volatilidades de la inflación, de la tasas de interés y de cambio en nuestra historia económica. Es así que constantemente, las crisis económicas se nos han expresado como crisis fiscales, las crisis fiscales como crisis de las políticas públicas y las crisis de las públicas como crisis institucionales. Todo de forma conexa y al mismo tiempo que en las crisis, el mercado tiende a excluir personas, el orden político está obligado a incluirlas, es decir, el mercado fragmenta mientras la democracia debe unir y representar a la totalidad de la ciudadanía. Solo podemos pensar así, de una manera sistémica, integrada e interrelacionada.

Bajo la luz de esas definiciones, nos abocamos en este trabajo a precisar el tan meneado tema de la unidad de fomento o unidad de cuenta que ha circulado por varios espacios periodísticos con una simplicidad alarmante dejando de lado una visión sistémica del mismo (Tema UVA o UVIS). Las versiones existentes emanadas en on y off por el titular del BCRA refieren a su aplicación únicamente al universo del sistema crediticio, montándose en una verdad de perogullo: la estrecha relación entre la bancarización de un país y el desarrollo económico. A diferencia de ello, nosotros sostenemos que sistémicamente no solo debiera abarcar a dicho subsistema, sino también a salarios, jubilaciones, alquileres, tarifas de servicios públicos, cedulas hipotecarias y títulos públicos. El país debe ir hacia una convergencia indexatoria racional. Y para ello presentamos a debate los fundamentos sintetizados aquí del proyecto legislativo a presentar.

La primera distinción que hay que hacer, es que las funciones de la moneda; como medio de cambio, como unidad de cuenta y como reserva de valor, funciones consagradas en nuestra constitución están desvirtuadas casi por completo.

La segunda distinción es decir que mientras en cualquier país la indexación está permitida en nuestro país, el artículo 7° de la ley de convertibilidad aun está vigente y por lo tanto vedada permite de esta manera el abrir puertas la compra de dólares para competir contra a inflación. Una inflación anual como la existente, entre otras consecuencias, penaliza la tenencia en pesos y promueve la fuga de dólares que según estimaciones en los últimos cinco años supero la cifra de los 80.000 millones de dólares. Un treinta por ciento del PBI. La prohibición de indexar solo alcanza al ahorro y a las instituciones de crédito al menos legalmente hablando y solo podemos hacer mención al famoso caso Badaro que refiere a un solo caso en particular. El tema de la indexación no es algo a tomar de los pelos. En los EUA entre los años 1930 y 1933 quebraron con la Gran Crisis 5.096 bancos. Si las deudas bajaban al compas de la deflación existente de manera automática a través de una ME, cientos de miles de deudores hubieran podido pagar sus deudas. Indexación y deflación son dos caras de una misma moneda frente a la historia de los ciclos económicos. Una ME preservaría el valor adquisitivo la moneda tanto cuando se depreciara por inflación o se valorizara por deflación.

La tercera distinción que hay que hacer es la referida a la volatilidad del tipo de cambio real y las diferencias entre el índice de precios al consumidor y el índice de precios al por mayor son datos no menores al tener en cuenta el diseño del funcionamiento de una moneda espejo. La discordancia entre precios internos y los precios externos nos hace caer cíclicamente e irresponsablemente en tipos de cambios reales bastante fantasiosos dada nuestra pobre inserción en el mundo. Viene a cuenta esta distinción, porque es justamente sobre estos índices de precios que la moneda espejo hará su juego. La pregunta que se impone es: Cual sería un patrón confiable para el ahorro, los pagos diferidos, las transacciones a crédito y las obligaciones a largo plazo en un país en donde el público cuando existe inflación, se apresura a gastar sus pesos de manera racional pero sin quererlo a través de ese mecanismo realimenta la inflación y hasta la puede convertir en hiperinflación. La idea fundamental de la UCE o Moneda espejo es que el público se refugie en UCE o ME valga la redundancia y no en un patrón oro o dólar o canasta de monedas si se quiere.,

Es una idea que ha recorrido casi toda historia del pensamiento económico desde 1800 en adelante. Economistas de la talla de Joseph Lowe, George Poule Scrop ( Estandar de Valor Justo), (W. Stanley Jevons (Unidad Standard de Valor), Simon Newcomb (Standard de Valor Absoluto que media el valor de la moneda tomando en cuenta la productividad), Alfred Marshall (Patrón Tabular de Valor), Irving Fisher, Jhon Maynard Keynes (y su célebre Bancor), Milton Friedman (quien reconocía a la inflación como algo inevitable y por consiguiente la razonabilidad de la indexación automática) y en nuestro país, Alejandro Bunge, en sus preocupaciones acerca de cómo estabilizar la moneda frente a los inevitables ciclos económicos siempre, han promovido indexaciones parciales o totales en el funcionamiento del sistema económico a través de distintas pero a su vez similares propuestas de anclajes. Pareciera que un cierto ecumenismo los agrupara, independientemente de las escuelas que los citados economistas promovieran. En general, en principio, desde Fisher en adelante, estaban de acuerdo en que una moneda indexada al menos, ayudaría a bajar la velocidad de circulación de la misma (no actúa sobre el primer termino de la célebre ecuación de Fisher) por cuanto no agregaría medios de pago y a largo plazo daría estabilidad al segundo término de la referida ecuación. Recordamos la ecuación fisheriana: MV = PT donde MV es la cantidad nominal de dinero por la velocidad de circulación y PT es el precio por la cantidad de transacciones.

Entendiendo a la moneda espejo

Irving Fischer (uno de los más sólidos teóricos sobre las fluctuaciones del poder adquisitivo) nos dejo una frase para pensar: "la moneda es la única medida inconstante que aun existe en nuestra civilización". Frente a ello, la ME es la posibilidad de desdoblar la función moneda creando una institución (ME) que refleje una unidad constante del poder adquisitivo basada en el precio de los bienes y servicios que permiten las prestaciones dinerarias. Lo mismo nos decía Alfred Marshall: "la moneda constante no es estable, por lo tanto hay que convertir el concepto de estabilidad (dada por un índice de precios realizado de manera honesta y profesional) en una moneda (la ME). Esto supone ni más ni menos que monetizar dicho índice en una nueva institución llamada ME. Lo estable será el Índice de Precios y por principio de identidad la ME es el Índice de Precios. Estamos en una era donde es posible medir la electricidad pero no es posible medir el valor justo de la moneda en circulación. Debería medirse en valores económicos la unidad de medida por su valor de compra. Se repite el concepto: la moneda constante no es estable a largo plazo e históricamente está demostrado que ninguna moneda pudo cumplir con la función de patrón de valor sencillamente porque no es la moneda la que fija el valor de los bienes sino que es el precio del universo de bienes el que determina el valor de la moneda (llámese poder adquisitivo).

En nuestro país, el extraordinario teórico Alejandro Bunge (1880-1943) siempre sostuvo que la moneda como unidad de valor era una falacia y que sobre esa ficción se diseño un complejo edificio jurídico, nos propuso un Coeficiente de corrección de la Moneda.

¿Qué es una moneda estable?

Es aquella capaz de mantener un idéntico poder adquisitivo con relación al universo de los bienes disponibles en el mercado. Juzgaremos la estabilidad de la moneda en función de su poder adquisitivo que se determina mediante un índice general de precios. Ese valor es una relación. Es una tasa de equivalencia o una manera indirecta de expresar una razón.

La pregunta esencial es: como pretender que los ahorristas depositen a largo plazo si no tienen una pauta siquiera aproximada de lo que recibirán a cambio? Es la pregunta que se hacía Fisher de manera constante porque decía que la inestabilidad del dólar afectaba notablemente la tasa de interés real con base en la incertidumbre natural futura. Se precisa entonces un ancla firme que relacione lugar (incidencia de costos) con el tiempo (variabilidad de precios) y para ello se debería de contar con una moneda estable en el tiempo. Aquí la función de los correctos índices es esencial por cuanto el objetivo de los mismos, es servir a los contratos de préstamo a futuro que por naturaleza llevan en sí mismos la cuestión de la incertidumbre y por ende costos nuevos de transacción dada la movilidad inevitable de los precios. En nuestro país la moneda no puede ser un edificio rígido construido en una zona sísmica. Los chilenos...con su UF....algo saben de zonas sísmicas.... La ME tiene que ser un reflejo fiel de las mutaciones de precios, al igual que un espejo refleja nuestras figuras cuando nos colocamos frente al mismo. Es decir, debiera de acompañar sincrónicamente nuestro poder adquisitivo al índice de precios lo transformo en una ME por principio de identidad pero no de igualdad cuya credibilidad estará dada por la calidad de las estadísticas utilizadas.

Entiéndase bien, lo que la ME viene a estabilizar es el poder adquisitivo que será la unidad de medida que rija al sistema económico por cuanto lo justo es intercambiar poder adquisitivo no billetes. Solo ajustando la ME por el coeficiente de precios obtengo un intercambio justo. Si compro a futuro seis manzanas hoy y me cuestan dos dólares y mañana cuestan tres dólares mi deuda ha de cancelarse a tres dólares. La cantidad de billetes a entregar a futuro dependerá de la cotización de la ME. Ello aseguraría al acreedor, que recibirá siempre el mismo poder adquisitivo medido contra el universo completo de bienes y no en relación a patrones ficticios como por ejemplo un commoditie en especial. Una ME le evitaría al acreedor que le paguen con una moneda que valga menos, en un país que se aferra de manera increíble a un nominalismo que privilegia la cantidad y no la calidad de su moneda.

Lo impactante de una ME además de los beneficios de una pesificación de la economía de nuestro país, es la posibilidad de crear instrumentos financieros expresados en ME, que posibilitarían un autentico mercado de capitales financiando bonos de infraestructura o monetizarían de manera sustancial los actuales raquíticos a depósitos bancarios en modo de plazos fijos a largo plazo.

CHILE y su Unidad de Fomento (UF)

Bajo el gobierno demócrata cristiano en la figura de Eduardo Frei en el año 1967, se instauro de manera progresiva la UF, símil a la ME aquí planteada. En nuestra visita conjunta al Banco Central de Chile, donde el personal de su biblioteca nos antendió de una manera esplendida y puso a disposición nuestra, todo el material ateniente a la historia de la UF en el vecino país de dicha lectura hemos podido llegar a las siguientes conclusiones a saber:

La UF ha facilitado la enorme expansión del crédito a largo plazo actuando de manera explícita en el segundo término de la ecuación fisheriana a través de una mayor oferta de bienes posibilitando menos presiones inflacionarias y la creación de un sólido mercado de capitales. Ha facilitado el ahorro popular no en dólares a mediano y largo plazo. Los plazos fijos a largo plazo tienen garantizada su estabilidad (poder adquisitivo) expresándose en pesos chilenos a través de su UF y generando además tasas de interés reales. Ha provocado una enorme aceptación social que ha derivado en la consolidación de tasas de interés nominales anuales por demás asequibles. Ha obligado al gobierno a no emitir para no ser tan evidente las distorsiones provocadas por sus políticas monetarias o fiscales o amabas. Ha desarrollado un sistema financiero bancarizado al 79% de su PBI.

Obstáculos de su implementación en nuestro país

a) Diría Maquiavelo: "Lo difícil es instaurar un nuevo orden de cosas". La anomia existente en nuestro país conspiraría contra un diseño institucional de su sistema monetario por cuanto el mismo impondría límites en su disciplina. Se sabe que desde la supresión del patrón oro el emitir moneda es algo muy tentador para los gobiernos de turno. El primero que siempre ha lucrado con la inflación es el estado porque sus deudas de esta manera se desvalorizan con el tiempo. Pagar bonos públicos con moneda devaluada siempre ha significado pagar menos. b) El sector financiero en principio suponemos tiene muchísimos intereses en juego que le darían sustento al oponerse a una ME que implicaría un orden y una transparencia que va en contra de los habituales abusos del sistema financiero expresados en las famosas letras chicas de sus contratos. Chile les demuestra que el sistema financiero esta bancarizado en un 79% de su PBI. En ese espejo deberían mirarse y analizar el espectacular compromiso con el crédito hipotecario. También mirarían horrorizados que allí se expresa el spread bancario más bajo de toda América Latina. Debiera entenderse que un mercado de renta fija indexado es el primer paso para un mercado de capitales que financiare el desarrollo del país. c) El increíble sistema de normas impositivas debería de simplificarse y ser compatible con la implementación de una ME. Muchos intereses expresados en las profesiones liberales darían su oposición a ello.

Ventajas de una ME

a) Defiende el ahorro interno. 

b) Pesifica la economía.

c) Es un patrón de medida confiable más que cualquier otro conocido en defensa del poder adquisitivo.

d) Contendría la crónica fuga de capitales. 

e) Bajaría los costos de transacción bancarios de una manera sustancial. 

f) Fomentaría de una manera más racional las expectativas siendo estas el alma mater del conjunto del sistema económico. 

g) Limitaría el abuso crónico del estado sobre el uso del impuesto inflacionario. 

h) Tonificaría de una manera muy sustancial al conjunto del sistema financiero con políticas propias de mediano y largo plazo. Si la Argentina tuviera el mismo sistema monetario que Chile, 260.000 millones de dólares se podrían inyectar al sistema productivo. El público al ver protegidos sus ahorros mediante una ME, inyectaría depósitos en los bancos, o sea le prestaría dinero a los bancos con los cuales estos proporcionar créditos a la producción y al consumo. No hay que olvidar que los depósitos del público figuran en el pasivo de los bancos. Los depósitos son su materia prima y la ME incidiría de manera sustantiva en el fenómeno de multiplicador de depósitos con lo cual se permite al sistema en su conjunto prestar varias veces el dinero depositado. Sería una perfecta "bancarización inducida" que permitiría escapar al actual peor de los mundos: crédito insuficiente, moneda escasamente confiable.

 i) La política monetaria perseguiría una tasa de interés real eliminando nominalizaciones que crean perturbaciones importantes en el mercado bancario. 

j) Podría colocarse al igual que Uruguay su deuda pública en unidades indexadas (UI). Uruguay de esa manera, ha logrado colocar a valores nuestros unos 24.000 millones de dólares al 4,375%, con ello, pesificaron su deuda pública y estiraron plazos de pagos desdolarizando su deuda pública en un 47%. 

l) Una ME equilibraría sin lugar a dudas el poder de negociación de la parte más débil en la relación capital/trabajo y no sería un punto menor el que la ME proteja a los jubilados y pensionados de nuestro país dado que estos no poseen el tan mentado derecho a la huelga del que gozan los activos. Millones de personas de la tercera edad se verían beneficiadas

Conclusiones

Si estos nuevos tiempos se caracterizan por una esperanza en el retorno no ya de una democracia sino de una moderna república, no debieran ser tiempos de continuar con las violaciones flagrantes en torno a las funciones del congreso de la nación sobre los aspectos que le conciernen en función de nuestra moneda. Nos hemos explayado en ello en este trabajo en el cómo subsanar tales violaciones.

Una ME que cubra sistémicamente a todo el sistema económico y su subsistema monetario (y no solo al sistema crediticio como piensan al parecer las nuevas autoridades), puede ser la punta de lanza para revisar todos los problemas estructurales a la mejor luz de un sano pensamiento económico heterodoxo. El choque entre las naturales tendencias disruptivas en el sistema económico y las políticas públicas (sobre todo con las políticas sociales) sigue y seguirá estando siempre latente. Hete aquí la posibilidad de estudiar un nuevo diseño institucional expresada en una ME que aminore dichas tensiones.

El proyecto legislativo consta de 21 artículos y dos anexos y está en estos momentos sujetos a aportes de distintas personas expertas en el tema. No quiero olvidarme de los valiosos aportes dados por Guillermo Laura, Ergasto Riva (con sus monumentales sapiencias y estudios sobre el tema) a través de conversaciones y libros escritos por ambos, como así también los aportes de mi amigo personal el economista Eduardo Conessa y por ultimo a Ariel Leonardo Seca quien me ilustrara con sus estudios sobre los distintos usos sociales de terceras monedas alternativas no convertibles y sus series de rangos de monetización de la economía de Mendoza articulando conceptos biológicos con los económicos.

Opiniones (0)
18 de enero de 2018 | 21:27
1
ERROR
18 de enero de 2018 | 21:27
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    El ciclón que congela a los Estados Unidos
    4 de Enero de 2018
    El ciclón que congela a los Estados Unidos