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Sobre cumbres, contracumbres y el modelo de Bolivia

Sobre cumbres, contracumbres y el modelo de Bolivia

 Esta semana Mendoza será sede de la Cumbre de los Presidentes del Mercado Común del Sur. En ese marco, se espera la presencia del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, en la Cumbre de los Pueblos, un evento reconocido oficialmente por el Mercosur que se realiza de forma paralela desde el año 2006 pero que ahora -en el marco de un contexto político y social completamente diferente- se realizará en la Facultad de Artes y Diseño dela UNCuyo sin el aval del gobierno nacional y provincial.

Sucede que Evo Morales es el único Presidente que se puede parar ante una contracumbre de organizaciones sociales, estudiantiles y sindicales sin temor a ser abucheado. Evo tiene capacidad de convocatoria porque es uno de los últimos presidentes en ejercicio de la Patria Grande, pero además porque se presenta y autoproclama como un representante legítimo de los movimientos sociales y de la comunidad indígena de su país.

A fines de junio se realizó en Bolivia la Conferencia Mundial de los Pueblos sin Muros (palo para Trump) con la presencia de delegaciones de 44 países, en la cual Evo Morales realizó un llamado a la unidad de las organizaciones populares para liberarse y cambiar el destino de los pueblos. Llegué a Bolivia unos días después, invitado por el Viceministerio de Autonomías a exponer en el II Foro Regional de Desarrollo Económico Local para América Latina y el Caribe, realizado en la comuna de Tiquipaya, en las afueras de Cochabamba. Durante los tres días del evento, representantes de organizaciones sociales y gobiernos subnacionales de más de 25 países de la región y el mundo intercambiaron experiencias y debatieron en torno a la búsqueda de soluciones heterodoxas a problemáticas comunes vinculadas al desarrollo económico y productivo local, con el objetivo de elaborar la propuesta regional que será presentada en el 4º Foro Mundial a realizarse en octubre en Cabo Verde, África.

No fue una casualidad que ambos eventos se realizaran en Bolivia. Hoy el mundo observa y aprende del proceso de cambio y la revolución democrática, económica y cultural que lidera el Presidente Evo Morales Aymá. En este sentido, en tan sólo 11 años Bolivia pasó de ser sinónimo de pobreza y exclusión a ser el país que más creció en Sudamérica. En el año 2015, por ejemplo, el PBI boliviano creció un 4,9% y en el 2016 el 4,3%, números aplastantes frente al exiguo 0,3% de Argentina del año pasado, apenas superior al índice de Venezuela). ¿Más números? El índice de pobreza disminuyó del 38,2% al 16,8% y la tasa de analfabetismo pasó del 13% al 2,8%. Ni qué decir de las tasas de mortalidad infantil y desnutrición crónica en esta nueva Bolivia, en donde la distancia entre los que más y menos ganan bajó de 128 veces a 37; en donde se encuentran en construcción 47 nuevos hospitales y más de tres mil centros de salud; se vacuna contra 19 enfermedades y se entregan medicamentos sin costo a la población de escasos recursos. Una Bolivia en donde la tasa de desempleo oscila en torno al 3 o 4% y en donde se da cobertura previsional al 100% de la población, lo cual solo sucede en otros tres países en el mundo: Dinamarca, Suiza y el Reino Unido.

Por supuesto, esto no sucedió de un día para el otro. Tampoco fue obra de Evo Morales, pura y exclusivamente, sino de la Asamblea Constituyente y del mismísimo pueblo boliviano que posibilitó que en el año 2009 su país dejara de ser un Estado nacional para convertirse en otro plurinacional. Hubo marchas y movilizaciones en contra, principalmente en la zona conocida como la Media Luna. Pero llegado el día del referéndum brilló en cielo una luna llena. Ganaron los principios y la tradición de lucha de un pueblo de mineros, maestros y campesinos, guiados por un líder social con fuertes convicciones, un líder atípico que no se considera un experto en economía o planificación estratégica sino "en marchar y cortar caminos". Un líder decidido a refundar Bolivia, a liberarla de los capitales extranjeros que se enriquecieron durante siglos a partir del uso y abuso de los recursos naturales bolivianos.

Triunfó Evo Morales porque antepuso la independencia y soberanía económica como paso previo al desarrollo económico. Triunfó Bolivia porque su pueblo supo pasar de las protestas a las propuestas. Porque con la nueva Constitución del Estado se puso en vigencia un modelo de autonomías y descentralización local sin parangón en el mundo. Un modelo de Estado que plantea la desconcentración del poder político y que otorga a los pueblos indígenas originarios la capacidad de decisión sobre su propia organización y gestión de sus territorios, y consecuentemente, sobre su propio desarrollo económico y social territorial.

Pueblos originarios que antes se encontraban ocultos y postergados como resultado de la colonización territorial han comenzado a emerger a partir de la devolución de los territorios ancestrales y de la legitimación de sus propias formas de gobierno a través del reconocimiento de las Autonomías Indígenas Originario Campesinas (AIOC), incluidas en la Constitución Nacional.

Por supuesto, el proceso de transformación social aún se encuentra inconcluso. Se ha dotado de autonomía política local a sus 339 municipios, pero aún no de autonomía económica. Las Alcaldías, Prefecturas y gobiernos departamentales todavía dependen del gobierno central para subsistir y motorizar los procesos de desarrollo local y de "reruralización", en cuyo marco se ha orientado la inversión pública concurrente a garantizar la permanencia de los pobladores agrarios en sus municipios, evitando de esta forma que se continúen agrandando los cordones de pobreza en la periferia de las ciudades. Hay cifras favorables que dan cuenta que Bolivia posee los niveles más altos de la región en cuanto a la permanencia de los trabajadores campesinos en sus localidades. Igualmente falta mucho por hacer todavía en términos de fortalecimiento de las economías locales.

En la última década el desarrollo local ha ganado un espacio cada vez mayor en la agenda pública latinoamericana. Tanto los gobiernos nacionales como las agencias internacionales y OSC se han ocupado del tema y se han puesto en marcha numerosas iniciativas. De hecho, desde hace varios años el mundo padece un overbooking de seminarios y encuentros sobre desarrollo económico local.

En este contexto la experiencia de Bolivia llega como una bocanada de aire fresco. En pleno auge de las smartcities y del city branding, resulta necesario reparar en el peligro de vivir en ciudades demasiado inteligentes y poco humanas. La Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia ha puesto al ser humano en el centro de las políticas. En el resto del mundo, las variables económicas continúan dominando todos los aspectos del acontecer social. Ha llegado el momento sopesar la perspectiva tecnológica dominante con el ejemplo boliviano, en donde se prioriza el concepto constituyente del "buen vivir" (derivado del aymara sumaj qamaña y del sumak kawsay en quechua), el cual se ha granjeado el interés de las ciudades más desarrolladas del mundo e incluso del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Las personas como epicentro del Estado. Ese es el modelo que plantea Bolivia.

* Enzo Completa. Politólogo. Docente de la FCPyS (UNCuyo).  Becario Posdoctoral de CONICET.

Opiniones (5)
21 de noviembre de 2017 | 13:09
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21 de noviembre de 2017 | 13:09
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  1. Mientras tanro aquí tuvimos un gobierno que enunció una política clara respecto de la vigencia de los derechos humanos y permaneció en silencio y, más aún, sin hacer nada ante el atropello de los derechos humanos más básicos de los pueblos originarios (por mencionar algunos el asesinato de Roberto López, los asesinatos (bajo el formato de ?accidente? vial) de Celestina Jara y su nietita Lila Coyipé, en el Chaco el asesinato de Juan Daniel Asijak, un joven de 16 años, sobrino del Cacique Félix Díaz: todos ellos del pueblo Qom). Su silencio fue cómplice; y su inacción un escándalo.
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  2. Querido cgerardog. Teniamos gas para regalar. Los K con su politica energetica y sus negociados con Repsol, Eskenazi, etc; hicieron que tengamos que empezar a importar. Y Evo le puso SU precio. Y esa plata es para el pueblo boliviano. Que tal?
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  3. Bienvenidos sean los enfoques distintos de los habituales, (o a los que nos tienen habituados).
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  4. Estás equivocado, también llamen a Correa (que se fue a vivir a Bélgica, dejando el tercer mundo) o a Maduro, cuando deje de matar venezolanos. En cuanto a Evo, te apuesto a vos y todos los zurditos de escritorio, que no viene.
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  5. APROVECHEN AL AMIGO EVO PARA PREGUNTARLE COMO HIZO PARA LOGRAR VENDERNOS EL GAS MAS CARO DEL MUNDO!!
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