opinión

La conspiración de los idiotas

La conspiración de los idiotas

Una nota rápida sobre la delirante serie de noticias sobre Donald Trump, su hijo, y la posible conspiración con el gobierno ruso durante la campaña electoral.

Este fin de semana el NYT reveló la existencia de una reunión de Donald Trump Jr. con una abogada rusa con conexiones conocidas y notorias con el Kremlin. Junior empezó por negar la reunión, después reconoció que existió pero que fue para hablar sobre adopciones, y acabó por admitir que el motivo es que le habían prometido información negativa sobre Hillary Clinton. Al principio estaba en la reunión él solo, pero acabó por admitir que Jared Kushner (el yernísimo de Trump) y Paul Manafort (entonces director de la campaña) también asistieron.

Todo esto hubiera sido ya de por sí grave, pero el NYT ayer por la noche remachaba la noticia: antes de la reunión, por e-mail, Donald Jr. fue informado que la información prometida por la abogada formaba parte de una campaña del gobierno ruso para ayudar a la campaña de Trump.

Insisto: le dijeron por e-mail. Por escrito. Y Donald Trump Jr., en vez de correr histéricamente en dirección contraria ante algo que sería obviamente radioactivo y políticamente letal si salía a la luz (conspirar con un gobierno rival durante una campaña presidencial, nada menos), dijo que sí, que quería reunirse, e invitó a dos personas más dentro de la campaña. Seguramente por e-mail también, porque todo apunta que el tipo es así de estúpido.

La gente de la campaña de Trump llamaban a Junior "Fredo" a sus espaldas. No me extraña.

Básicamente, el NYT está diciendo que hay pruebas documentales específicas, por escrito, que tres personas claves en la campaña presidencial de Trump recibieron una oferta por parte de gente que decía estar conectada con el gobierno ruso para ayudarles durante la campaña electoral, y aceptaron reunirse con esa persona. La Casa Blanca ahora mismo está diciendo que el director de campaña, el hijo y el yerno del presidente iban por libre, y que el presidente no sabía nada de ello. Es posible. También es perfectamente posible que en una dimensión paralela yo sea Napoleón Bonaparte y derrotara a los ingleses y prusianos en Waterloo, pero dudo que sea demasiado probable.

Lo más divertido de todo es que algunos observadores apuntan que las filtraciones contra Junior vienen de Jared Kushner, que parece estar hundiendo su propio bote de remos a cañonazos con tal de hacer que su cuñado de ahogue.

A estas alturas, yo ya no sé qué creer. Por un lado, es difícil creer que un grupo de gente puede ser realmente así de torpe montando una conspiración criminal. Por otro, si algo he aprendido desde que sigo la política es que uno nunca debe confundir estrategias opacas con simple y llana incompetencia. Es una noticia tan demoledora y tan obvia que cuesta creer que sea cierta.

En fin, veremos.

Roger Senserrich es politólogo, por mucho que insista en hablar un poco de todo. Dejando de lado una extraña obsesión con los ferrocarriles, su principal interés es la interacción entre sistemas políticos y economía, y cómo las instituciones favorecen o obstaculizan la elaboración de buenas políticas públicas. Actualmente vive en New Haven, Connecticut, trabajando como coordinador de programas y lobista ocasional en CAHS, una ONG centrada en temas de pobreza. Para leer más de Senserrich hay que hacer clic aquí, en Politicón.

Opiniones (0)
17 de diciembre de 2017 | 03:52
1
ERROR
17 de diciembre de 2017 | 03:52
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Leopardo al acecho
    7 de Diciembre de 2017
    Leopardo al acecho