En foco

¿Quién hace hoy el gol de Kempes?

El psicoanalista de Macri usa la metáfora del fútbol para que el Presidente entienda cómo trabajar en equipo. Una lección aplicable a todos aquellos que quieren que el país no sólo salga campeón, sino que además juegue bien.

Cuando el psicoanalista Jorge Ahumada quiere menguar la ansiedad de Mauricio Macri le lanza su frase-mantra: "El gol de Kempes lo hace Kempes". De esta forma, el profesional que lo trata desde 1991 (cuando fue secuestrado y liberado tras 12 durísimos días en cautiverio) busca recordarle al Presidente que en un equipo cada uno debe cumplir una función determinada. Siguiendo esa lógica futbolera, no se puede patear el corner e ir a cabecear.

El gol de Kempes, aquel que resultó crucial en la final con Holanda en el Mundial de 1978 y lo transformó en el goleador del certamen, es una metáfora aplicable a cualquier puesto que se ocupe en esa enorme cancha que es la Argentina. Por lo general, a la instancia del gol se llega como consecuencia de un trabajo en equipo y, en menor medida, por efecto de lo fortuito o la ayuda ajena (el temido gol en contra).

Ya no hay demasiada discusión en que el compromiso social y político no pasa únicamente por militar en un partido tradicional. Hay numerosos espacios donde se puede aportar solidariamente en función del bien común sin necesidad de calzarse la camiseta de tal o cual candidato, sea este carismático, bienintencionado, honesto, vivillo o vendehumo.

En una época en la que se revisita con menos pruritos la militancia en la convulsionada década del '70 y no se reniega de la política como herramienta de transformación, lo que sí va redefiniéndose a cada instante es desde qué plataforma (término tan afín a la tecnología 2.0 en boga) canalizarla para ganar -todos, no un sector, no una camiseta- en calidad de vida.

Cuando se escucha a quienes están en plena rosca por las PASO, a los codazos por no quedarse en el banco de suplentes o apostando sus módicas fichas a un futuro carguito, es inevitable preguntarse hacia dónde creen que van, qué visión tienen de cómo sacar a la Argentina del pozo. No limitarse a no irnos a la B sino alguna vez pelear por el campeonato.

Pensar el país que queremos, pero sobre todo empezar a bajarlo a la realidad, requiere del Matador Kempes, pero también de un Pasarella o un Luque (traducidos al presente: un Messi, un Mascherano, un Dybala) inspirados que completen esa visión colectiva que, además de goles, garantice el juego limpio.

Es decir, un manu pulite sin Panamás Papers, Odebrech's, Rosaditas, bolsos rebosantes de dinero malhabido ni obra pública bajo sospecha.

Sí, algo tan simple y redondo como una pelota.

Opiniones (0)
15 de diciembre de 2017 | 14:05
1
ERROR
15 de diciembre de 2017 | 14:05
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Leopardo al acecho
    7 de Diciembre de 2017
    Leopardo al acecho