opinión

¿Estados fallidos o concepto fallido?

¿Estados fallidos o concepto fallido?

Descargar artículo en formato PDF

Los Estados fallidos son un fenómeno novedoso en la periferia mundial surgidos hace unas décadas, tras la desaparición del Bloque del Este. Caracterizados por la falta de control y seguridad dentro de su territorio, suponen una amenaza para la comunidad internacional. Sin embargo, ¿qué hay detrás de este concepto? ¿Sirve para justificar determinadas acciones contra esos países?

En las últimas décadas, ha aparecido una nueva categoría de países, los Estados fallidos, debido a las experiencias en países como Somalia, Libia o Sudán. Caracterizados como Estados que no pueden desempeñar sus funciones habituales con normalidad, se han convertido en refugio del crimen organizado y del terrorismo por el caos que reina en ellos, a la vez que un riesgo para la comunidad internacional.

Indice estadosfragiles

Índice de Estados Frágiles (2016). Fuente: Fund For Peace

¿Qué hay detrás de este concepto? ¿Qué causas lo incentivan? ¿Quién determina si un Estado lo es o no? ¿Se utiliza como justificación para intervenir en esos países? Analizamos la naturaleza de los Estados fallidos atendiendo al origen del concepto, sus causas y tres ejemplos: Somalia, Haití y Yemen.

¿Qué es un Estado fallido?

Al hablar de Estados fallidos, lo normal es que asociemos el término a países devastados por la guerra, dictaduras que oprimen a un sector de la población o lugares azotados por desastres naturales de enormes proporciones. Sin duda, estos elementos suelen estar asociados a un Estado fallido, pero este término no está exento de polémica por su discriminación hacia los países calificados como tales y por ser utilizado como justificación de intervenciones extranjeras.

El término Estado fallido es joven en el campo de la ciencia política y las relaciones internacionales. De hecho, se trata de un concepto acuñado en los años noventa a raíz de la política exterior estadounidense en países como Somalia. No obstante, ha adquirido una relevancia enorme durante las últimas décadas no solo en disciplinas académicas, sino en el vocabulario político en general. Esto se debe al fenómeno novedoso que viene dándose en las zonas periféricas mundiales, que consiste en la imposibilidad de un Estado de cumplir con normalidad con los que se consideran sus principales cometidos.

Estas funciones habituales incluyen la seguridad de sus ciudadanos, el acceso a las necesidades materiales más básicas, la sanidad y educación o las infraestructuras. También podríamos añadir que una característica básica de un Estado fallido sería la disputa por la legitimidad internacional entre varias facciones dentro de un mismo Estado. Así, en Libia, un país que difícilmente no se podría tildar de Estado fallido, encontramos a dos Gobiernos opuestos, el de Trípoli y el de Tobruk, que no buscan legitimidad sobre el territorio que controlan, sino sobre todo el territorio libio en sí. Terminá de leer este artículo haciendo clic aquí.

Trajan Shipley. Madrid, 1997. Estudiante de Derecho y Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid. Con nacionalidad española y estadounidense, interesado en geopolítica e historia mundial. Un artículo de El Orden Mundial.

Opiniones (1)
19 de noviembre de 2017 | 06:15
2
ERROR
19 de noviembre de 2017 | 06:15
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Es importante informar la fuente de la información que están brindando. En este caso, "El orden mundial en s.XXI".
    1
En Imágenes
Grammy Latinos 2017
18 de Noviembre de 2017
Grammy Latinos 2017
Lluvias torrenciales en Grecia
16 de Noviembre de 2017
Lluvias torrenciales en Grecia