opinión

Abusos en el Próvolo: ante la tragedia, responsabilidad

La Ministra de Salud cuestiona el accionar de los abogados querellantes y defiende el accionar del Estado ante las denuncias de abuso.

Abusos en el Próvolo: ante la tragedia, responsabilidad

Hay algo peor que una tragedia, y es una tragedia sobre la cual, además, se monta un circo de manipulación.

Lo que sucedió en el Instituto Próvolo, ha sido para muchos de nosotros un hecho además de doloroso, inentendible e insoportable: nadie en su sano juicio y con buena fe, puede entender el abuso de niños, más aberrante aún por tratarse de niños con discapacidad y en el marco de un instituto educativo de carácter religioso.

Tras la difusión de semejante atrocidad, hubo dos actitudes bien diferenciadas.

Por un lado, quienes pusieron tiempo, recursos y herramientas para esclarecer los hechos, proteger a las víctimas y evitar que se tendiera un manto de impunidad.

Por otra parte, hubo quienes, y hay quienes, subidos a una supuesta defensa genuina de algunas de las víctimas, buscan propagar discordia, señalar al Estado, inculpar al Gobierno y sembrar políticamente a mendocinos arrasados por el dolor.

El caso Próvolo llegó a la Justicia, los medios y la consideración pública, gracias al compromiso desinteresado de la senadora Daniela García, quien canalizó una denuncia verbal para que se materializara en sede judicial.

Desde allí, se inició un camino duro pero esclarecedor, con un Estado mendocino presente, una Justicia atenta y una sociedad tan escandalizada como impaciente por conocer toda la verdad y ver caer todo el peso de la ley sobre los abusadores.

Si no fuera por aquel puntapié inicial, por el compromiso del defensor de las personas con discapacidad y la rápida y coordinada acción del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, la Dirección General de Escuelas y el Ministerio de Seguridad, tal vez el caso aún estaría oculto, o la denuncia habría sido rápidamente encapsulada por intereses espurios.

Desde ese mismo día, el Estado mendocino está acompañando a las víctimas, colaborando con la Justicia y exigiendo verdad completa y absoluta acerca de los abusos allí perpetrados.

Una vez denunciados los hechos, la dirección de Salud Mental y el Programa contra el maltrato infantil, inmediatamente se pusieron a disposición de la fiscalía para que cada una de las víctimas y sus familiares fueran acompañados en el momento de la denuncia y luego, asistidos tras su declaración.

A pesar de esto, aparecieron falsas noticias que señalaban un supuesto abandono del Estado indicando que las víctimas no reciben asistencia psicológica. Noticias que además de absolutamente falsas, están motorizadas por un grupo que tras una fachada de defensa y promoción de derechos, ejerce el arte de la manipulación hipócrita de situaciones de esta naturaleza.

No solo desde febrero las víctimas han sido acompañadas y los equipos multidisciplinarios puestos a su disposición, sino que también, por ejemplo, hacemos supervisiones mensuales con los profesionales y tenemos un equipo de intérpretes para facilitar la comunicación entre el plantel profesional y los chicos.

Por otra parte y de modo complementario, en el ámbito escolar, iniciaremos una capacitación a docentes de las instituciones que recibieron a los chicos provenientes del Instituto Próvolo. No es fácil para un docente manejar una situación de esta naturaleza, y no es sencillo para un niño ha sufrido esas atrocidades, reinsertarse en el ámbito educativo: estamos haciendo todos los esfuerzos correspondientes, para que ambas situaciones se administren del mejor modo posible.

A su vez, asistimos a las familias de los chicos, con la finalidad de colaborar en su contexto familiar. Muchas de estas familias viven en condiciones de vulnerabilidad, y un grupo de ellas reciben un subsidio de alquiler, manutención y materiales de construcción.

No estoy relatando estas acciones por presunción ni con la finalidad de hacer de esto un acto público. Lo hago, y confieso que con la indignación del caso, porque estoy convencida que tanto daño como las tragedias, nos hacen aquellos que inescrupulosamente se montan en ellas para sacar rédito, y desgraciadamente, este hecho cuenta con oportunistas de turno, a quienes les da lo mismo una tragedia u otra siempre que haya margen para generar capital político, económico y personal.

El Caso Próvolo es un ejemplo de lo peor que puede pasar en una sociedad, pero también ha sido ejemplo de lo mejor que tenemos los mendocinos: queremos verdad sin privilegios, queremos que no vuelva a pasar -y lo decimos sin medias tintas-, y queremos que esos chicos, que sufren una discapacidad y pasaron por los peores tormentos posibles, tengan la oportunidad de retomar una vida normal, propia de la edad que tienen, con proyectos, sueños y calidad de vida. Estamos haciendo todo para que así sea.

> 

Opiniones (4)
13 de diciembre de 2017 | 10:36
5
ERROR
13 de diciembre de 2017 | 10:36
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Respeto, responsabilidad y ética, en medio de tanto dolor rescato estos valores que están presentes en las acciones y decisiones de la Ministra.
    4
  2. Al fin alguien que lo dice!! asco me dan los que tratan de politizar el tema! los felicito por pensar en los niños y actuar de forma correcta poniendo todo al alcance de ellos y sus familias
    3
  3. Excelente. tanto el accionar del gobierno como lo que dice la ministra.
    2
  4. Si es cierto lo que afirma la Sra.Najul, debería dar precisiones respecto de lo que habla, es decir nombre y apellido de quienes ella afirma están procediendo mal. Para defender el accionar de su Ministerio no debería recurrir solamente a un medio, debe además denunciar en la Justicia a quienes están haciendo lo que ella afirma.
    1
En Imágenes
Leopardo al acecho
7 de Diciembre de 2017
Leopardo al acecho
Incendios en California
6 de Diciembre de 2017
Incendios en California