opinión

Una vuelta a las cosas simples, que son complejas

Es el tiempo de intendentes que usen aplicaciones y tableros de comando y se interesen menos por la rosca política que por cumplir objetivos.

Semanas atrás, un intendente se quejó de que el gobierno provincial no le aviso que venía una tormenta. Otro jefe comunal, de un departamento vecino al suyo, le contestó usando el sentido común. Le dijo que él sabía que iba a caer una tormenta porque vio el pronóstico en su teléfono.

Está claro. Los intendentes deben responder cada vez más a la demanda de una administración que pase por la vereda de cada casa, con herramientas de gestión de vanguardia. Esto no implica sí o sí tecnología capaz de reunir información y demanda para actuar, sino también contar con vocación de usarla y ganas de servir a la sociedad.

Mendoza estuvo signada por intendentes que sólo usaban su cargo como catapulta para algo más. Pero la gente pide algo simple, que hoy es complejo de cumplir: servicios, cercanía, disponibilidad de tiempo, asistencia inmediata en las cosas que le tocan a un municipio y en otras que no, pero que debe asumir como responsabilidad extra.

Es el tiempo de intendentes que usen aplicaciones y tableros de comando y se interesen menos por la rosca política que por cumplir objetivos. Es tiempo de intendentes que estén menos en cuestiones simbólicas y más en la mejora concreta en la calidad de vida de los habitantes.

Esto va más allá de la orientación política. Recuerdo lo que dijo un ex intendente de Luján. "No importa la ideología para gobernar un municipio, ¿adónde entra la derecha o la izquierda cuando uno tiene que cambiar el foco de una torre de iluminación, recoger la basura y arreglar las calles en mal estado?".

El populismo nos ha heredado manías que hay que dejar atrás: mucho ruido y pocas nueces. Bienvenidas las comunas que están mirando a sus vecinos a la cara y avanzan con el uso de tecnologías de vanguardia para monitorear el cumplimiento del servicio público.

Y ojalá se empiece a desterrar la vieja costumbre de municipios como aguantaderos políticos para lanzamiento de sus intendentes. La gente está esperando verlos en la puerta de sus casas más seguido. La gente quiere verlos interesados en la calidad de vida de sus vecinos, fuera de la época de campañas electorales.

Opiniones (1)
16 de diciembre de 2017 | 05:07
2
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16 de diciembre de 2017 | 05:07
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  1. Por favor q alguien trabajeeeer
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Leopardo al acecho
7 de Diciembre de 2017
Leopardo al acecho