Economía

El consumo sin reacción popular, brainstorming en la CGT, y esperanza inflacionaria

Lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará. La columna de cada domingo de Carlos Burgueño, para MDZ.

El consumo sin reacción popular, brainstorming en la CGT, y esperanza inflacionaria

Lo que pasó. El consumo, sin reacción popular.

El gobierno insiste, y con ciertos datos concretos, en que ahora sí hay una reacción en el consumo y que con los datos de marzo se demostrará que la suba existe. Se habla de los datos de marzo sobre demanda de inmuebles de precios altos en Capital Federal y los grandes centros urbanos de todo el país (incluyendo Mendoza), la venta de motos, de automóviles y la suba de los despachos de bolsas de cemento. Incluso hay quien bromea en el Gobierno debido a que aumenta la demanda interna de todo lo que no se puede comprar en Miami o Santiago de Chile. Esto sería, ropa, calzado, celulares, electrónica y notebooks. Sin embargo, un dato preocupante también circuló en los despachos oficiales, alertando sobre la poca reacción del consumo en los sectores más populares de la población. Una investigación de la consultora Focus Market (que en general trabaja cerca del gobierno) muestra que el consumo promedio en los kioskos, las ventas en los primeros tres meses del año bajaron en promedio un 20%, con caídas importantes en los cigarrillos (44%), alfajores (34,5%) y las barras de cereales (31%). Lo que preocupa del indicador es que se trata de consumo concentrado en los sectores populares de la población y en productos que reaccionan directamente a la alza o a la baja según la sensación de confianza en que se tenga en la economía. Son en general productos que los consumidores dejan de comprar si creen que la economía será difícil en los meses siguientes. La conclusión oficial, por ahora, es que se trata de una consecuencia lógica de un comienzo difícil del 2017, pero donde rápidamente se verá una recuperación cuando la economía comience a mejorar desde marzo.

Lo que pasa. Brainstorming en la CGT.

Reunión de los miércoles en el edificio central de la CGT. Tiene la palabra Facundo Moyano. Primero pide perdón por haber criticado al triunvirato conductor en algunas entrevistas televisivas y por haber pedido cierta democratización en las cúpulas sindicales. Luego embiste sin mayor anestesia contra Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, acusándolos de haberse sacado "una foto con Mauricio Macri" en diciembre pasado y no ser todo lo críticos que deberían ser ante el gobierno nacional. Tomó inmediatamente la palabra Daer, y sin mayor diplomacia largó "andá a decir esto al programa de Susana Gimenez". Cuentan los testigos que hubo que separar a las partes y que el hijo del camionero prometió venganza contra, lo que interpretó como una afrenta personal. Lo cierto es que más allá del polémico argumento, lo que demostró la disputa verbal es la interna no resuelta en el sindicalismo argentino ortodoxo luego de lo que no se lo reconocerá como tal: el fallido paro del 6 de abril tras el que, en lugar de estar discutiendo sobre los cambios que debía haber iniciado el gobierno de Mauricio Macri, la sociedad felicitaba al gobierno por la forma en que había limpiado los piquetes en los principales accesos del país. Lo que hay ahora, hacia delante, es una interna clara dentro del movimiento obrero. El que más tranquilidad destila a partir de esta situación es el gobierno, que, en medio de una crisis económica que impacta en el poder adquisitivo de las clases media y baja y a punto de comenzar las discusiones paritarias, ve como la CGT no puede resolver una interna que puede derivar en más divisiones. Y, lo peor, en esta compulsa el kirchnerismo no se incluye como protagonista.

Lo que pasará. Esperanza inflacionaria.

Una semana después de la disputa entre el ministerio de Hacienda y el Banco Central a partir de la política antiinflacionaria por la suba de 2,5% del IPC de marzo, un análisis privado pronostica un dato alentador para el gobierno en cuanto al alza de precios. Según el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella -que presentó el viernes los resultados de la Encuesta de Expectativas de Inflación (EI) de marzo de 2017- la expectativa por el alza de precios a nivel nacional para los próximos doce meses bajó al 20%; unos 3,9 puntos porcentuales menos respecto de la medición de marzo. Se trataría del nivel más bajo desde octubre, y, de alguna manera, en línea con lo que aún se pronostica en el gobierno; un alza de menos de 20% para todo el año, y lejos del 30% con que martillea la oposición. Es, por ahora, el único índice privado que comienza a hablar de una baja en las expectativas inflacionarias, y que ubica al indicador por debajo del 25% que la mayoría de las consultoras están esperando para este año. Desde el gobierno se insiste en que cuando se conozcan los datos del segundo trimestre del año, se demostrará que haber porfiado en el 17% de estimación anual, no era tan descabellado como parece en estos días.

Opiniones (3)
19 de noviembre de 2017 | 10:08
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19 de noviembre de 2017 | 10:08
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  1. Lacras, dirigencia coptada y agarrada de las bolas por cualquier gobierno deturno atento a su corrupción.
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  2. Lluvia d ideas en estos descerebrados es una utopía!!!
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  3. ¿Brainstorming e la CGT? ¡Imposible! No hay un sólo "brain" entre todos esos gordos delincuentes....
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