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¿Transformar de raíz la industria del juego?

¿Transformar de raíz la industria del juego?

 La industria del juego. Escenario complejo teñido de opacidad. Ligada popularmente a vicios, a mafias, adicciones y lavado de activos. Según muchos, recaudadora no oficial de la política. Durante años esta industria ha tenido una imagen negativa que aún se mantiene. Sin embargo, un dejo de luz se asoma en un rubro donde la transparencia parecía imposible.

A pesar de su mala reputación, los juegos con naipes, fichas y monedas están incorporadas al estilo de vida de gran parte de la población argentina. En la era de la información y de la tecnología, los juegos de azar ya no pertenecen a la atmósfera lujosa de unos pocos adinerados, sino que han llegado a todos los estratos sociales, a través de un simple teclado y una pantalla. Asimismo, por alguna razón, los gobiernos han ampliado aún más esta actividad a través de la habilitación de casinos públicos y privados.

El enorme crecimiento del rubro en los últimos años, la corrupción circundante y la falta de datos oficiales disponibles, colocaron a los juegos de azar en el centro de un problema. ¿Hay solución?

Sin perjuicio de que el camino es árido y largo, un comienzo de solución está en transparentar la industria. ¿Cómo se distribuyen las salas de juego y las máquinas tragamonedas?, ¿Cuál es la ganancia que percibe la provincia por esta actividad?, ¿Cuál es el destino de los fondos millonarios que se mueven entre ruletas y casinos?, ¿Cuáles son los principales grupos ligados con este negocio y cuál es su peso económico? La respuesta a estas preguntas permite a la ciudadanía controlar y al gobierno regular de manera inteligente.

Casinos

A fines de 2016, con el objetivo de transparentar la industria y difundir los números estadísticos del juego, el Gobierno de la Provincia de Mendoza lanzaba un Portal de Datos Abiertos de sus casinos privados y estatales.

Se trata del Sistema de Acceso Público a la Información de los Juegos de Azar (SAPIA). Segunda experiencia a nivel mundial que reúne y publica datos oficiales del juego que hasta entonces eran "información confidencial". Sin dudas, un paso decisivo para el logro de un gobierno más transparente y participativo, en el que la ciudadanía pueda controlar las acciones de gobierno e involucrarse en la toma de decisiones que repercuten en su calidad de vida.

Los Portales de Datos Abiertos resultan herramientas indispensables para fomentar la transparencia y fortalecer la relación Estado - ciudadanos. El Estado tiene el deber de gestionar abiertamente espacios donde la ciudadanía pueda manifestar sus intereses, problemáticas sociales y culturales, que requieren tratamientos diferenciados y en donde las políticas activas son parte esencial.

Entonces ¿Cuál es la utilidad de los datos sobre el juego que el Gobierno pone a disposición de "toda persona interesada"?

Los datos son como el diagnóstico de una enfermedad. Y sin diagnóstico, no hay tratamiento. Sin datos no podemos controlar los actos de gobierno y prevenir la corrupción. Difícilmente puedan diseñarse políticas públicas que respondan a las necesidades reales de los mendocinos y hagan frente a la problemática social asociada con los juegos de azar. Si bien el juego representa una ganancia importante para la Provincia (solo en enero y febrero de 2017 recaudó $376.497.225,82), según el experto mexicano Ricardo Tirado, tiene un impacto negativo a nivel social: adicciones, delincuencia organizada, lavado de dinero, endeudamiento de los jugadores problemáticos o ludópatas, con los consecuentes problemas familiares, laborales y legales, entre otros.

Es alarmante el número de espacios propensos para el desarrollo de la ludopatía. Un dato llamativo es que en Mendoza existen 5.017 máquinas tragamonedas, según los datos oficiales. En todo el país, sólo es superada por Buenos Aires, y la Provincia de Buenos Aires (cerca de 22 mil). En promedio hay en la Provincia una máquina cada 347 habitantes, cifra claramente superior al promedio nacional que es de una máquina cada 570 habitantes, según los datos publicados por Federico Poore en su libro "El Poder del Juego".

Los datos oficiales indican que, en los departamentos de San Martín, Tupungato y Malargüe, hay más máquinas tragamonedas por habitante que en Godoy Cruz, Maipú y Guaymallén. Frente a ello nos preguntamos si los casinos se instalan en los lugares con mayor vulnerabilidad social, económica, habitacional, educativa y sanitaria. Los millonarios recursos que generan los juegos de azar ¿se extraen a los sectores más desprotegidos de la sociedad?

Allí es donde los beneficios del juego deben destinarse. Si bien un porcentaje de las ganancias debe aportarse por ley a programas de salud, desarrollo y cultura, en los años 2014 y 2015 no se cumplió con lo establecido y entre los dos años se dejaron de aportar unos 164 millones de pesos. Obviamente no se sabe cuál fue el destino de esos millones.

En el 2016, la situación comenzó a revertirse. Ese año el Casino destinó 151.479.166,67 millones de pesos a Salud aunque estaban programados 200 millones de pesos.

Sin dudas, la apertura de datos es un gran paso. Pero sólo uno en un largo camino por recorrer.

Datos juegos lotericos
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Opiniones (1)
25 de noviembre de 2017 | 05:34
2
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25 de noviembre de 2017 | 05:34
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  1. Excelente nota, lamentablemente como tantas de las cosas que no funcionan bien en la Argentina, el Ente Regulador de los Juegos de Azar y su poca transparencia no es la excepción.
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