En foco

Una pulseada de mancos

Ni el Gobierno ni los popes sindicales reconocen la falta de diálogo. Mientras se prometen futuros encuentros, el paro de hoy profundiza el desencuentro

El paro de hoy tiene, además de un innegable costo político y social, un altísimo impacto económico que, según cálculos del gobierno nacional, treparía los 15.000 millones de pesos.

Desde la vereda sindical recogen el incómodo guante y admiten sin pudor que efectivamente la paralización de actividades provocará sustanciosas pérdidas. No obstante, retrucan la crítica oficial con una suerte de chicana al apuntarle directamente a Mauricio Macri y compañía que "también ha habido enormes pérdidas en el país por lo erróneo de algunas políticas económicas".

Si fuera la sinopsis de una película, esta del Gobierno y los gremios sería algo así como la historia de una pulseada de mancos. Ninguno gana. Todos perdemos. 

Juan Carlos Schmid, una de las patas del devaluado trípode cegetista, asegura que toda (sic) la dirigencia sindical aspira a que sea la última protesta. "Nosotros también perdemos con el paro, porque se siente en los compañeros que cobran presentismo o un plus por productividad. Por eso también aspiramos a que las protestas no se repitan", admite sin ponerse colorado. En su lógica, una vez más no pierde el país, sólo el castigado bolsillo de los suyos.

Si fuera la sinopsis de una película, esta del Gobierno y los gremios sería algo así como la historia de una pulseada de mancos. Nadie gana. 

Ese reduccionismo de la CGT sigue encorsetando la discusión en lo salarial (que es un tema clave, quién podría negarlo), sin avanzar en cómo trabajar -codo a codo con los referentes políticos, sociales y empresariales- por la cuestión de fondo que es la generación de más empleo, una auténtica y profunda reactivación de la economía y, sobre todo, definir hacia qué Argentina vamos.

El líder sindical dice estar cansado de que siempre se señale al gremialismo como una pieza clave para debilitar gobiernos o poner palos en la rueda. A esta altura, más que palos han sido árboles sembrados en el camino -sobre todo cuando el mandante de turno no es de su propia astilla-, lo que quita validez al acting de su enojo.  

Schmid lo mascullaba, vaya paradoja, el mismo día en que se conocía un video donde la verba inflamada del referente de los taxistas (¡desde hace 32 años!), Omar Viviani, instaba a sus representados a "dar vuelta" los coches de aquellos que no pararan durante la jornada de hoy.

Desde el sector gremial admiten que habrá fuertes pérdidas por el paro de hoy, pero contraatacan: "También ha habido enormes pérdidas en el país por lo erróneo de algunas políticas económicas". 

Como prueba de su supuesta voluntad de diálogo, Schmid dejó abierta la puerta a un futuro encuentro con Macri y su equipo poniendo como condición que ese cara a cara implique "voluntad de corregir". No es nada ilógico lo que plantea, pero supone como contrapartida dejar atrás la consabida política del apriete como recurrente táctica para obtener frutos sectoriales. 

Rogelio Frigerio, ministro del Interior e interlocutor calificado en este toma y daca con los gremios, considera que el diálogo nunca se rompió pero que el límite siempre es el paro. Sin embargo, con su tibia admisión de que "es probable" que algunas empresas hayan incumplido el acuerdo firmado en diciembre con la CGT para evitar despidos y suspensiones, el funcionario macrista certifica a su modo que también se llegó a este 6A por la impericia política del propio gobierno.

Esos simbólicos $15.000 millones (números más, chicanas menos) perdidos por el paro de hoy no debería ser otra cifra al voleo. Traducidos a realidades tangibles, podrían ser unas 1.500 escuelas dignas o 12.500 viviendas en pie. Dos opciones nada desdeñables en un país que, según los optimistas está condenado al éxito, mientras que para los más realistas simplemente está condenado.

Opiniones (1)
14 de diciembre de 2017 | 23:48
2
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14 de diciembre de 2017 | 23:48
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  1. Estoy de acuerdo que el diálogo no existe. Pero pregunto si ninguna de las dos partes está capacitada en absoluto para ejercer el rubro que tienen asignados, para que carajo sirve el dialogo. ESTA A LA VISTA EL GOBIERNO NO ENTENDIO NADA DE LO QUE LA CIUDADANIA LE QUISO TRASMITIR CON LAS MARCHAS Y CON EL PARO, Y LOS DIRIGENTES GREMIALES NO TIENEN NI IDEA DEL PODER QUE MANEJAN, Y ESO ES PELIGROSISIMO
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