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24 de marzo: como yo lo viví

Sonó fuerte el golpe en la puerta. Cuando mi compañero de pensión abrió, encontró un teniente primero con un arma en la mano y varios suboficiales y soldados que lo apuntaban detrás. Eran las 9,30 hs del 24 de marzo de 1976. Estaba algo ventoso y destemplado. Todos sabíamos lo que se venía. Sin embargo, la historia no comenzó allí sino mucho antes. Y eso es lo que aspiro a contar: como lo viví, como lo sentí, como fue mi experiencia.

24 de marzo: como yo lo viví

Sonó fuerte el golpe en la puerta. Cuando mi compañero de pensión abrió, encontró un teniente primero con un arma en la mano y varios suboficiales y soldados que lo apuntaban detrás. Eran las 9,30 hs del 24 de marzo de 1976. Estaba algo ventoso y destemplado. Todos sabíamos lo que se venía. Sin embargo, la historia no comenzó allí sino mucho antes. Y eso es lo que aspiro a contar: como lo viví, como lo sentí, como fue mi experiencia.

Cuando el 11 de marzo de 1973 la fórmula Cámpora-Solano Lima triunfó por un amplio margen en la primera vuelta presidencial, lo hizo de la mano de una fuerza pujante que se estaba desarrollando en la sociedad: la expectativa de muchos sectores juveniles, que no habiendo conocido los gobiernos peronistas de 1945 a 1955, habían construido una imagen idílica de esa época, con las lecturas y discursos de los exégetas de justicialismo.

La dictadura de Juan Carlos Onganía -que derrocó al ejemplar gobierno democrático de Arturo Illia- había hartado a los jóvenes. Fenómenos mundiales como la revuelta del Mayo Francés en 1968, la Guerra de Vietnam y la Revolución Cubana, se habían transformado en los nuevos íconos de la juventud argentina. El "Cordobazo" llevado a cabo el 29 de mayo de 1969 fue el pico máximo de rebelión popular contra el gobierno corporativo y represor de Juan Carlos Onganía. Por primera vez en la historia moderna, obreros, estudiantes, y sectores de clase media salieron a la calle y la ocuparon pidiendo el fin del gobierno militar.

Juan Domingo Perón, en su exilio en Madrid, supo aprovechar la situación. Intuyó esa voluntad de cambio de la juventud y ese espíritu "revolucionario" en el ambiente. Y así, con sus mensajes dulces a los oídos tanto de la izquierda como de la derecha peronista, pudo dirigir todas las energías para su causa.

Los sectores armados del peronismo autodenominado "de izquierda" ya habían asesinado a los sindicalistas Augusto Timoteo Vandor (1969), José Alonso (1970) y al general retirado Pedro Eugenio Aramburu (1970).

El 25 de mayo de 1973 asumió Cámpora, quien le brindó un gran espacio a los sectores denominados de la "Tendencia Revolucionaria", es decir, los que provenían o luego generaron los movimientos armados o autodenominados "progresistas". Estos movimientos de origen peronista (FAR -Fuerzas Armadas Revolucionarias- y FAP -Fuerzas Armadas Peronistas-) abandonaron la lucha armada y pasaron a formar parte de los gobiernos nacional y provinciales. Sólo quedó en la clandestinidad y persistiendo en la denominada "guerra de guerrillas", el ERP -Ejército Revolucionario del Pueblo- de tendencia trotkista.

A muy poco de andar, las contradicciones entre los dos sectores del peronismo saltaron a la vista y comenzaron una dura lucha interna dentro del oficialismo. Perón nunca confió en Cámpora, ninguneándolo desde los inicios. Las diferencias eran manifiestas por lo que su esperado regreso al país terminó en un cruel enfrentamiento armado de estos sectores en Ezeiza (20 de junio de 1973) y comenzaron a escucharse las armas, más que las palabras.

Perón saldó el conflicto con la renuncia de Cámpora y su vice, asumiendo José Lastiri, el yerno de José López Rega, quien jugaría un importante y triste papel en la represión ilegal.

Ante el nuevo llamado a elecciones para setiembre de 1973, donde la fórmula Perón-Perón fue plesbicitada, la violencia entre las distintas facciones del oficialismo se desató. Dos días después del triunfo electoral, Montoneros asesinó a José Ignacio Rucci -25 de setiembre de 1973- Secretario General de la CGT (Confederación General del Trabajo), claramente identificado con Perón. Y Perón respondió interviniendo las provincias gobernadas por la Tendencia (Formosa, Buenos Aires y Córdoba). Los sectores juveniles, desencantados, se alejaron del gobierno.

El 1 de mayo de 1974, en la tradicional marcha ante la Casa Rosada y ante la provocación de Montoneros, Perón los echa de la Plaza de Mayo. La guerra había sido declarada.

A estas provocaciones, el gobierno respondió con violencia institucional y clandestina. Apareció en escena la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), que condujo López Rega y respondía a Juan Domingo Perón.

Las calles se llenaron de enfrentamientos armados, bombas y muertes. El 1 de julio de 1974 fallece Perón y asume su viuda, Isabel Martínez, una persona a todas luces incapaz de ocupar ese cargo. López Rega, en tanto, gobernaba tras las bambalinas, comenzando a crecer el poder de los militares. Y, mientras Isabel continuaba con la intervención a las provincias gobernadas por sectores afines a la Tendencia e intervenía Mendoza y Santa Cruz, la economía seguía languideciendo y la inflación aumentando - el "Rodrigazo"-.

El 6 de setiembre de 1974 Montoneros pasa a la clandestinidad. La economía se derrumba con hiperinflación y desabastecimiento e Isabel, cada vez es más jaqueada por los jefes militares, no atina a dar respuestas.

La sensación de caos y desgobierno comenzó a crecer día a día, y la gente empezó a mirar a los militares.

Ricardo Balbín, líder de la Unión Cívica Radical, principal partido de la oposición, intentó por todos los medios a su alcance frenar la espiral de locura y violencia, pero no pudo. En ese contexto, quienes sin ser peronistas ni apoyar al gobierno pero fieles a las convicciones democráticas tratábamos de aportar ideas para una salida, a través de acuerdos para enderezar la economía, erradicar la violencia y preservar las instituciones, no fuimos escuchados. Nos trataban de "reformistas", de tibios.

Parecía que la única vía era la lucha armada. Y en ese plano, el rol de Montoneros fue nefasto. Quiero decirles que siempre fui muy crítico del accionar de esa agrupación. Estábamos convencidos de que sus desatinos, su soberbia, su elitismo y su autoproclamado vanguardismo iban a llevar a grandes sectores al sufrimiento y a la muerte, y así ocurrió. Fue la crónica de una muerte anunciada.

Pero más grave aún fue que muchos de sus líderes -Firmenich, Galimberti y otros- terminaron pactando con los que derrocaron al gobierno de Isabel Perón y entregaron a sus propios compañeros; quienes padecieron, cárcel, tortura, desapariciones o muerte, en manos de los represores militares.

No puede excluirse la responsabilidad de los líderes de Montoneros y también del ERP en los hechos que analizamos. A propósito de esto, les recomiendo el libro de Hipólito Solari Irigoyen, titulado "Los Años Crueles".

Aunque cueste reconocerlo, debo decir que el golpe militar de marzo de 1976 tuvo consenso social. No hubo resistencia por parte de la población, y si una cierta -y por cierto efímera- sensación de que alguien venía a "poner orden". A cualquier precio.

El 24 de marzo de 1976 se blanqueó la situación que se venía produciendo y muchos anticipaban. Sólo que la persecución a todos los sectores populares fue más sistemática, intensa e institucional A partir de allí se puso todo el estado al servicio de la represión, tanto pública como clandestina, y el país fue un inmenso coto de caza para los seguidores de Videla, Massera y Agosti; que persiguieron, detuvieron, proscribieron, torturaron y desaparecieron a quienes se les ocurrió. En esa brutal y sistemática represión que ellos públicamente referían como "combate al terrorismo", cayeron muchísimas personas que sólo cometieron la gravísima falta de pensar distinto que los mandamases militares.

Lo que pasó a partir del 24 de marzo es historia conocida. La más fidedigna recopilación de la barbarie la encontramos en el libro "Nunca Más", producto del trabajo de la Comisión Nacional de Desaparición de Personas -CONADEP- y que se constituyó a iniciativa del gobierno democrático de Raúl Alfonsín, y que presidió y prologó Ernesto Sábato. Allí quedaron plasmadas las vejaciones sufridas por muchísimas personas víctimas de la arbitrariedad y el absolutismo. También las cifras más cercanas a la realidad acerca de la cantidad de muertos y desaparecidos.

Es una obligación de las generaciones que sobrevivimos a la barbarie, a ese triste período de la historia, contarla tal cual fue, sin ocultar ni minimizar responsabilidades. Y dar los debates que correspondan, sin temor a la descalificación de aquellos que se sienten "dueños" de la verdad y reescribieron la historia con beneficio de inventario.

No adherimos a la "Teoría de los dos demonios" pero nos negamos a aceptar la verdad enlatada y única. La búsqueda de la verdad histórica está por encima de las consignas simpáticas y ocurrentes pero falaces. Y es obligación patriótica de las jóvenes generaciones, nacidas ya en democracia, indagar, estudiar, profundizar y debatir.

Y también, por siempre, recordar y tener memoria para que esa triste etapa de la historia argentina no se repita NUNCA MÁS.

Marcelino Iglesias

Opiniones (10)
18 de noviembre de 2017 | 12:53
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18 de noviembre de 2017 | 12:53
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  1. Muy buena recopilación e información. Fue realmente lo que pasó y dejando de lado toda ideología política. Felicitaciones Marcelino.
    10
  2. toqueville; hay militantes políticos que tenían menos de 23 años al momento de ser secuestrados. A esa edad, un militante ya tenía las cosas bastante claras. .
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  3. Varias reflexiones, 1° El Señor Iglesias debería tener 23 años en esa época y ya con una opinión tan elaborada?, 2° ni siquiera se habían desclasificado los archivos del plan Cóndor de la CIA, 3° con solo ver 24 o Hamelad uno nota lenguaje y protocolos idénticos. 4° El mundo se debatía entre comunistas y capitalistas, batalla que en pocos años más daría un ganador. 5° Los muertos podrían haber sido infinitamente más si las fuerzas armadas hubieran ejecutado las demenciales ordenes superiores. 6° Los radicales fueron el mal menor, que las fuerzas armadas buscaron, para evita el triunfo del peronismo.
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  4. Leído lo de Iglesias no puedo mas que estar de acuerdo. Pero igualmente persigo, quizás en solitario, la idea de que TODOS, los causantes de esa noche negra de la historia Argentina paguen por igual, quiero decir que así como los militares cometieron asesinatos, violaciones, desapariciones y muertes de mucha gente inocente y de otras no tan inocentes, también ERP y Montoneros asesinaron, violaron y desaparecieron a gente inocente. Si de verdad los argentinos queremos la pacificación sobre esos años debemos enjuiciar por igual a todos.
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  5. Excelente descripción!!!! Las generaciones que nacieron en democracia, conocen una historia a medias, manejada magistralmente por los constructores de poder o sea la flia KIRCHNER.
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  6. La historia debe ser leída como corresponde. Con todos sus actores, hechos, situaciones, causas y consecuencias. Lo que dice brunomax87 me parece, personalmente, una paparruchada. Que se informe porque por opiniones o posturas como las vertidas por esa persona, está el País como está.
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  7. Nada más que contar la historia como sucedió. Sin aditamentos, pasionismos o intereses. Los que vivimos esas épocas como simples ciudadanos (en mi caso en el álgido Tucumán), sabemos como fueron las cosas. Conocemos bien a sus protagonistas y su fanatismo. De los dos lados, como ellos se califican para diferenciarse, pero nosotros sabemos que su finalidad y sus justificaciones para las atrocidades que cometieron fueron las mismas. Difícil que la sociedad argentina madure, pero si llega ese momento, este día u otro que se elija más acorde, se recordará a las víctimas del terrorismo en Argentina, sin distinciones.
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  8. Excelente aporte de Marcelino Iglesias, referente de la vida política mendocina. Sin fanatismos y equilibrado en sus apreciaciones. brunomax87, enjuagate la boca con jabón y volvé al nicho, hacete ese favor.
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  9. Un analisis con claridad a que nos invita a reflexionar y debatir con altura.Iglesias pone todas cartas para que debatamos.El rol que ocupo cada uno para llegar a ese dia nefasto 24/3, resalto la figura de Balbin y de Juventud Radical en frenar la violencia y llegar a la Paz.Y el compromiso de Alfonsin de juzgar a las Juntas.ESO DEMUESTRA EL COMPROMISO CON LA DEMOCRACIA.
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  10. Me cuesta mucho creer que un senil pueda recordar tanto, parece que el copie y pegue de la historia oficial sigue funcionando, no dijo mas que lo que podemos leer en cualqier manualcito de historia berreta !
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