En foco

Los cambios que nuncan cambian nada

El gobierno impulsó una ley de Ética Pública que volvió a demostrar que, a la dirigencia mendocina en general, no le interesa la transparencia. Solo la apariencia. Cómo fracasaron en los últimos años, todos los intentos de reformar la política y el manejo de la cosa pública.

Los cambios que nuncan cambian nada


La dirigencia política mendocina dio muestras otra vez, esta última semana, de que no les interesa ser transparente. Solo fingir que lo son.

Tras varios años de discusión, el Senado dio media sanción a un proyecto de ley de Ética Pública (impulsado por el oficialismo) que puede acumular varios cuestionamientos.

El principal: se creará una oficina legislativa de investigaciones administrativas y ética pública que estará a cargo, entre otras atribuciones, del control de la corrupción en el Estado y que, según la ley, podrá ser ocupada por un integrante del oficialismo si el gobernador así lo decidiera.

Pero no solo eso. El encargado de esa oficina deberá pasar el filtro de los votos del Senado, aunque le alcanzará con la mayoría simple de los integrantes de la Cámara. Y además, una vez creada la repartición, se nutrirá con personal que le aporte la vicegorbernación.

Gobierno y oposición tuvieron la oportunidad de demostrar que ya no basta con pregonar que son transparentes. Sino que creen en eso y que de verdad lo son. Y volvieron a fracasar.

La nueva ley de Ética suma otro episodio a la cadena de cambios propuestos en los últimos quince años, que solo sirven para después no cambiar nada.

En la última década se acumularon leyes discutidas y sancionadas al ritmo de los reclamos tanto sociales como empresariales, para hacer reformas políticas y de gestión que lleven a un mejor manejo de la cosa pública.

Y la misma clase política que las impulsó, se encargó luego de exceptuarlas.

¿Cómo se explica que cuando sonaban las cacerolas y el grito de que se vayan todos explotó en 2001, la Legislatura sancionó una reforma política (Ley 7005) que luego fue modificada tantas veces que hoy casi nadie sabe para qué está?

Por ejemplo. En mayo de 2002 se aprobó que la propaganda gráfica en vía pública durante la campaña electoral deberá contener, "sin excepción", la identificación de la imprenta que la realice. Y esos gastos, así como los resultantes de la contratación en los medios de comunicación, deberán contar en todos los casos con la documentación que acredite su contratación.

Hace solo dos años, un senador radical, dueño de una empresa muy reconocida de impresión, se encargó de confeccionar todas las boletas de Conejo en aquella elección.

¿Alguien repara hoy en que los partidos que oficialicen candidaturas deberán habilitar en el Banco de la Nación Argentina una cuenta corriente partidaria especial, en la que serán recibidos los fondos de los aportantes a la campaña?

¿O que los partidos políticos que superen los límites establecidos para gastos de campaña, perderán en las siguientes elecciones el derecho a percibir los fondos públicos que pudieran corresponderle por campaña electoral, en un monto de hasta tres veces la suma en que se hubiese excedido?

Hubo un cambio con respecto a los gastos de campaña en aquellos momentos convulsionados de la Argentina que hoy debería mover, al menos, a una risita nerviosa de la dirigencia. Dentro de los 90 días de finalizada la campaña, prometían entonces, el Tribunal de Cuentas debería elaborar y dar a publicidad un informe resumiendo los gastos de la campaña electoral por cada partido.

Unos años después se subieron a otro cambio. La Ley de Responsabilidad Fiscal, sancionada en 2005, venía a tratar de que no se repitieran los errores de los 90 en cuanto al (mal) uso del gasto público.

Impulsada por el sector empresario, a regañadientes, los legisladores sancionaron una norma para terminar con el gasto descontrolado en el Estado, su sobredimensionamiento y, sobre todo, evitar que a consecuencia de esto generaciones futuras de mendocinos terminaran endeudadas para pagar el despilfarro.

Cuatro años después de sancionada la ley, en 2009, se suspendió la aplicación de varios artículos que incluían obligaciones para que los presupuestos no tuvieran déficit, para que se ejecuten menos gastos corrientes que el dinero que ingresa a la Provincia, o aquel que rezaba que un gobernador no podía dejar su gestión con más deuda de la que ingresó.

Basta ver la realidad de Mendoza hoy, para darse cuenta de qué manera las excepciones impuestas a la Ley de Responsabilidad Fiscal en los últimos ocho años influyeron en que, durante la próxima década, tengamos que hacernos cargo de una deuda que no será menor a los 500 millones de dólares para cubrir el mal gasto de la última administración justicialista.

Uno de los últimos estertores surgió en 2015. Tras una escandalosa elección interna abierta del peronismo en Guaymallén, la Legislatura sancionó la obligatoriedad de las Paso en Mendoza y agregó, en aquella normativa, la implementación paulatina del voto electrónico.

Bajo el argumento de que no era conveniente aplicarlo de golpe, se estableció que esta manera de votar se debía comenzar a utilizar en la mitad de los municipios este año, para completar el resto en las elecciones de 2019.

El gobierno actual ya decidió que en las próximas legislativas se mantendrán las urnas y las boletas de papel porque, con cierto desinterés por aplicar los cambios, ató la suerte del voto electrónico en Mendoza al devenir de la reforma política encarada por Mauricio Macri a nivel nacional.

Esa reforma naufragó y ahora desde Peltier 351 sostienen que no están los $200 millones necesario para implementar el sistema.

A mediados de 2016 la Secretaría Electoral le acercó al ministerio de Gobierno un borrador de la modificación de la ley electoral de la provincia, que contenía al menos 40 cambios. Es casi seguro que el gobierno de Cornejo presente su propia ley que incluirá a la boleta única. Pero varios meses después todo está muy verde todavía.

Opiniones (6)
19 de enero de 2018 | 14:28
7
ERROR
19 de enero de 2018 | 14:28
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Las leyes las hacen para ellos, no son tan estúpidos como para ponerse la soga al cuello. Saben a qué suben, para qué buscan un puesto.
    6
  2. Son todos la misma m... cualquiera sea el color político.
    5
  3. Debemos todos tranformarnos en denunciantes,pero si la justicia nos apoya esta claro. Y si no empecemos a limpiar politicos como lo hacia ETA en Espania.
    4
  4. LO HE MANIFESTADO EN MUCHAS OPORTUNIDADES LA DIRIGENCIA POLITICA ARGENTINA ESTA AGOTADA INDEPENDIENTEMENTE DEL PARTIDO AL QUE PERTENEZCAN, SUBEN A LLENARSE LOS BOLSILLOS Y A ACOMODAR A PARIENTES Y AMIGOS, LA CRISIS QUE VIVE EL PAIS ES EL RESULTADO DE LA INUTILIDAD Y LA CORRUPCION DE LOS DIRIGENTES, SUMADO A LO SUMISO DEL PUEBLO QUE VE COMO LE ROBAN EN LA CARA Y CALLA Y MIRA AL COSTADO, NO HAY COMPROMISO EN DEFENDER SUS DERECHOS SOLO MIRA Y CRITICA EN RUEDAS DE AMIGOS O EN EL CAFÉ NO HAY ACCION CONCRETA PARA RECHAZAR LO QUE SE DEBE RECHAZAR : ? INFLACION GALOPANATE, INSEGURIDAD GALOPANTE, AVANCE DESCONTROLADO DE LA DROGA, DELINCUENTES DUEÑOS DE LAS CALLES, POLITICOS Y GREMIALISTAS MILLONARIOS Y PUEBLO CADA VES MAS POBRE, NUESTROS HIJOS Y NIETOS SIN FUTURO ? POBRE NUESTRO GENERAL DON JOSE DE SAN MARTIN CUANTO SACRIFICIO INUTIL DIO SU VIDA POR NADA.-
    3
  5. Eso se llama gatopardismo y en el caso del mediopelo menduco, careteo rentado.
    2
  6. Y qué creíamos que iba a salir d una la ley d ética? Jajajajaja... Qué ilusos somos los mendocinos en creer q habrá castigo x ley para politicos flojitos d ética, es decir peronistas, radicales, demócratas, Fit, etc). Es todo verso xq vienen la elecciones y cuál d todos quiere verse más limpio y honesto ante los mendocinos. Sinvergüenzas, chupasangre, lpmqlrmp a todos!!!
    1
En Imágenes
El ciclón que congela a los Estados Unidos
4 de Enero de 2018
El ciclón que congela a los Estados Unidos