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Que se vayan todos....¿los rugbiers?

La denuncia por abuso, para mi sorpresa, ha despertado una ira social inusitada contra el rugby en general.

Que se vayan todos....¿los rugbiers?

Desde que la noticia sobre la denuncia por abuso sexual por parte de jugadores de rugby copó la escena pública mendocina y se convirtió en la "vedette" de los medios de comunicación para explotar en cada rincón de las redes sociales, no paro de hacerme cuestionamientos.

El tema en sí, permite un sinnúmero de aristas por las que puede ser abordado, y muchas veces esas miradas que parten desde diferentes enfoques lo convierten en un laberinto que confunde defensores y detractores en una polémica inútil, que más tarde o más temprano cae en generalizaciones que muy poco ayudan a resolver el conflicto. Justamente porque no es un conflicto, sino varios mezclados.

Se lo puede mirar desde lo estrictamente judicial; desde la postura de machistas contra feministas, se puede evaluar la participación de los medios de comunicación o las redes sociales, e incluso abrir un debate sobre la juventud y sus nuevas maneras de sociabilizar.

Sin dudas habrá más enfoques para el mismo tema, pero no tengo los elementos ni los conocimientos para opinar al respecto. Prefiero emitir una reflexión acerca de algo que creo conocer y que entiendo que también ha caído en el descrédito: el rugby.

De caballeros y no tanto

La denuncia por abuso, para mi sorpresa, ha despertado una ira social inusitada contra el rugby en general. Tengo la sensación (y así lo reflejan las redes sociales) que más allá de los hechos, posturas, pruebas o testimonios, esta denuncia desató un fuerte rechazo hacia un deporte, que más allá de ser el que personalmente marcó mi carácter y formación, parece ser dueño de un repudio social que desconocía y me asombra tanto como preocupa.

Mi observación no apunta rescatar los valores del deporte, o ponderar célebres historias de solidaridad o superación, donde el rugby sea el eje rector. Yo no quiero erradicar este rencor hacia el rugby, hablando de Nelson Mandela o de los uruguayos del Milagro de Los Andes. Humildemente quiero entender el por qué, y tratar de cambiarlo.

Algo hicimos mal, muy mal, todos los actores de este deporte. Jugadores, entrenadores, dirigentes, padres, o simples simpatizantes, para que el mendocino promedio tenga un concepto tan negativo sobre un deporte.

Creo que los problemas, para solucionarlos, hay que reconocerlos, en primer lugar. Y mientras la justicia se encarga de resolver su parte (sin lugar a dudas la más importante) el rugby y sus dirigentes deberían estar abocados a trabajar para cambiar ese estigma que pone a este deporte tan en descrédito en nuestra sociedad.

Hay personas que usan el rugby para reinsertar presos enseñando este deporte en las cárceles; otros que realizan acciones solidarias a través del rugby en campañas de donación de sangre, de órganos; hay una gran tarea inclusiva del rugby con niños con capacidades diferentes; de igual modo un enorme trabajo con los lesionados jugando al rugby. Sin embargo, ante la posibilidad aún sin sentencia de un hecho aberrante para cualquier deporte que se vea involucrado, siento que el rugby ya tiene una condena social.

Reconociendo mis orígenes y la importancia del rugby en absolutamente todos lo que hago en mi vida, tengo la necesidad de asegurar que este deporte no es merecedor del concepto que hoy se difunde sobre él.

Jamás entraría en la comparación con otros deportes de mayor o menor popularidad, de mayor o menor estrato socioeconómico, porque caería en el error que hoy sufre el rugby cuando se lo generaliza y se lo encasilla tan injustamente. Solo creo pertinente encender una luz de alerta para quienes tienen la responsabilidad y obligación de conducir los destinos de esta actividad, porque tienen mucho por hacer y por trabajar para cambiar una mirada, que nos guste o no, es muy mala.

Siento que todos hemos sido cómplices, mirando para otro lado cuando presenciamos actos que mancillan el honor y el espíritu que tanto nos jactamos tener. No decimos nada si vemos una deslealtad en la cancha; nada cuando en las tribunas, en los terceros tiempos, en lo entrenamientos, en la vida, un jugador/hombre de rugby no se comporta adecuadamente.

Creo que tenemos una gran tarea por delante, porque el mensaje que hemos querido trasmitir no es el que está llegando y lejos de todos esos pensamientos el mundo rugby quiere hacer su aporte a formar una sociedad más amable y solidaria es urgente y que debe insumir todos nuestros esfuerzos. Ojala todos tomemos la decisión de ponerla en práctica.

Miguel Ruiz.

Opiniones (25)
22 de agosto de 2017 | 08:11
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22 de agosto de 2017 | 08:11
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  1. Rugbyfirst, muy buena reflexión. Tené presente que hay parientes de políticos en este caso. Y los hijos de muchos politicos han crecido en la sensación de impunidad, en lo cotidiano de la trampa y lo mediocre, en la vida fácil. Este país está así por los políticos, de la segunda mitad del Gobierno de alfonsin a hoy, sin escalas.
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  2. Con todo respeto algunas de las cosas que la sociedad "ve" son sólo las que salen en los diarios: cinco jugadores le pegan a un chico a la salida de un boliche, (reiterado cada dos o tres meses), en Chile el padre de un chico sanjuanino denuncia a cinco jugadores mendocinos que le pegaron porque quisieron tocar a la novia, o "jueguitos" como taclear (no se cómo se escribe) a un indigente, o acá en Mendoza tirarle los que llevaban en su bicicleta los vendedores ambulantes en el parque, golpes a unos chicos chilenos (hace poco fue el juicio), y puedo seguir. SÓLO LO QUE SALE EN LOS MEDIOS, todos sabemos que es mucho lo que queda dentro de las paredes del club. No es demonizar el deporte, pero reconozca que es una fama ganada con mucho esfuerzo y dedicación, mientras todos los dirigentes hablan de los "valores" del rugby en lugar de preguntarse por qué ocurre esto SÓLO con los jugadores de este deporte y no con los de basquet, voley o hockey? Quizá se lo deberían preguntar por el bien del deporte.
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  3. El Sr, Miguel Ruiz trata de construir un relato que de alguna manera explique las distintas posiciones que ha adoptado cada quien con estos casos donde se involucra al rugby. Nos trata de mostrar una idea respecto de lo que para él sería bueno corregir en el rugby puertas adentro. Es absolutamente respetable su opinión pero se queda solamente en eso, no ahonda ni va al verdadero origen del problema de fondo. Que no es el rugby, ni sus jugadores ni su gente en gral. El problema reside en la Sociedad en la que el deporte está inserto. Una sociedad en evidente descomposición en cuanto a que los valores mínimos que debieran imperar se han perdido. La violencia se ha enseñoreado en todos los sectores de la sociedad, cualquiera se siente con derecho a terminar una discusión, por el tema que sea, violentamente de hecho o de palabras (que a veces es peor). Conceptos como violencia de género son relativamente nuevos, aunque ha existido desde siempre, el respeto a padres, maestros, mayores en gral. se ha perdido. Los políticos no son ejemplo de nadie y son los que redactan las leyes que han de regirnos !!!!! El tema es largo, larguísimo, como largas son las colas que les hacen hacer a los jubilados con 40 grados de calor o cuando no damos el asiento a un mayor o a una embarazada. Señores ejemplos sobran. Lo concreto es que es la Sociedad en que vivimos la que ha generado lo que estamos viviendo. Presidentes que roban, Presidentes que ocultan cuentas en el exterior o que mientes descaradamente y Nadie dice nada, Estamos adormecidos. Acostumbrados a la mediocridad entonces cae un caso como este y TODOS QUIEREN OPINAR Y SI PUDIERAN MATARIAN A LOS ACUSADOS. Basta señores, basta, empecemos por mejorar la sociedad en que vivimos, dejemos de ser tan individualistas y hagamos que sea posible un verdadero cambio. No con globitos de colores, sino transformando con hechos este mediocridad que nos sofoca.
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  4. Punisher vos qué hablas de "peleas en los boliches protagonizadas por rugbiers"... date una vueltita por inmediaciones de San Martín y morón los fines de semana a la salida de Picasso , Wish. Etc ... no creo que entre los que vayan a esos boliches haya muchos rugbiers
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  5. Tiene que ver con que el mendocino promedio asocia a rugby con un montón de prejuicios , entre ellos el de creerlo un deporte privativo de la "clase media alta". Mucho desconocimiento e ignorancia. Sino a modo de ejemplo ( entre muchísimos) investiguen la labor de Virreyes Rugby Club en Bs. As. Digna de ser copiada en todo el país
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  6. Ahora, no se entiende como la dirigencia a nivel unión no ha intervenido y no solo en este caso. Han habido casos resonantes y la unión no ha tomado cartas en el asunto, y debería. Los valores del rugby trascienden los límites de la cancha y el que no los cumpla debería ser sancionado, primero por la justicia (si correspondiese) y después por la unión de rugby. Entiendo que esta es la única forma de preservar los valores de este noble y hermoso deporte.
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  7. Señor Ruiz, creo que victimizar el rugby es echar más barro al aluvión. Nadie - que opine sensatamente, claro está - se la agarra con el deporte, sino con gente que comete hechos repudiables y está, lamentablemente, relacionada con ese deporte. (Y esto, sin incluir a los de la última denuncia por violación; porque mientras no se demuestre, rige la inocencia de los denunciados) --- Yo sí banco la opinión de punisher19 y me tiene sin cuidado si es resentido, entendido o qué, porque lo que opina es lo importante: hechos concretos verificados. Y cuando el río suena, obvio que agua trae. Matar el mensajero: clásico del mediopelo caretón, que en el rugby abunda y cómo!
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  8. Todo lo que quieras pero algo q tengo en claro es q jamas, jamas, jamas mandaría a mi hijo a practicar ni jugar rugby.
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  9. Querido amigo colaborador en un club de rugby, los que estamos durante la semana en los entrenamientos y todos los fines de semana parados al lado de la cancha de rugby, trabajando cada uno desde su lugar, entrenando, haciendo un tercer tiempo, juntando la plata, contratando el bondi o lo que haga falta, todo esto sin pensar en que si el nene es un crack nos vamos a salvar económicamente y con el único fin de construir un ámbito para que los chicos se eduquen sanamente, lejos de la calle, la consola de juegos y todas las amenazas que andan circulando por ahí, no debería preocuparnos lo que piense un resentido social que lo único que tiene es odio y piensa que los jugadores son golden boys nenes de mama. Francamente no nos podemos hacer cargo de los prejuicios. Esto a sabiendas que hay en el rugby mucha hipocresía y falta de educación y muchísimo por mejorar, también hay muchísima gente noble, honesta y que ama y respeta los valores de este deporte, como vos por ejemplo, que no merece escuchar estos insultos de una bola de ignorantes que no sabe de lo que habla porque no lo vive. En relación a los hechos policiales, la que tiene que condenar es la justicia, ni la prensa ni los opineros. Si hubo abuso que paguen, y si no lo hubo lo siento mucho porque ya los condenaron los medios que aman poner la palabra rugby allí donde hay un escándalo porque vende.
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  10. el 90% solo cuidaba el cuerpo hasta enganchar alguna mina con guita del padre, ja.ja siempre fue igual, despues a vivir del suegro, son todos iguales, lo pero es que nunca laburan o laburaron o saben lo q es el trabajo. manga de giles
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