opinión

Trump, representación de una crisis

Trump, representación de una crisis

Donald Trump, el magnate estadounidense al estilo del Tío Rico del Pato Donald, es la fiel representación de un modelo, pretendidamente mundial, en Crisis.

Diversos analistas políticos colocan a Trump como la representación más conservadora y fascista que hay en la sociedad estadounidense. No se equivocan. El tema es poder observar que rol cumple en esta etapa, que podría ser la de búsqueda de nuevas formas de globalización o representar sencillamente su ocaso. Esto último dependerá de la velocidad, con que los sectores más golpeados por la globalización, sean capaces de consensuar con otros sectores nacionales una estrategia alternativa de "desarrollo".

La globalización es inicialmente el modelo que los grandes empresarios norteamericanos presentan como ideal a toda la sociedad de EEUU. Las corporaciones convencieron a la sociedad de EEUU que la globalización traería beneficios para todos los norteamericanxs, todxs ganarían, que todxs podrían consumir más, tener más autos y comer aún más. Todxs iban a poder llevar adelante el "american wy of life", el estilo de vida del dinero y el consumo. Resumiendo los grandes empresarios norteamericanos lograron conducir política, económica, social y culturalmente a una parte muy mayoritaria de lxs norteamericanxs. Fueron hegemónicos.

Una vez que se consolidó el "american way of life" puertas adentro, salieron a imponerlo en todo el mundo. Los golpes de Estado fueron el instrumento para tomar el poder. Represión, desaparecidos, desmantelamiento de las estructuras productivas, desocupación, devastación ecológica, pobreza, privatizaciones, genocidios, etc., fueron los términos asociados a la globalización por estos lares.

En los 70 en América Latina se sucedieron golpes de Estado de manera casi simultánea. Y así en buena parte del mundo. Todos esos golpes derribaban gobiernos democráticos que buscaban, la mayoría de las veces, estrategias de desarrollo nacional por fuera de los preceptos del libre mercado. La toma del poder por parte de las Fuerzas Armadas era acompañada la más de las veces con la quita de aranceles a lo producido en los EEUU. Globalización.

Inicialmente se enviaron productos. En general en los países donde se imponía por la fuerza el modelo globalizador, eran países con una clase obrera extensa, con una fuerte conciencia nacional, politizada y con derechos reconocidos por los distintos gobiernos populares. Era preciso ponerla bien a la defensiva, quitarle derechos, despolitizarla, reprimirla. En fin, achicarla a su mínima expresión. Una vez que esto se lograra se podría seguir avanzando en el camino de la globalización.

Hasta aquí el modelo globalizador (la imposición del estilo de vida norteamericano) generaba beneficios para gran parte de los estadounidenses. Producían más, cobraban mejor, consumían más. Trabajadores y empresarios disfrutaban los beneficios de explotar a otros países del mundo.

Pero una vez que los empresarios norteamericanos (en alianza con los empresariados nacionales) pusieron a la defensiva a lxs trabajadorxs dieron comienzo a lo que podríamos llamar "segunda etapa".

En esta segunda etapa, consolidada en países como Chile, México, Colombia, Perú, los capitales se trasladan. Van abandonando EEUU para (en ocasiones) asentarse en aquellos países donde, por menos dólares producen lo mismo o más. Es decir, cierran buena cantidad de fábricas o disminuyen sus producciones en los EEUU para irse a países en los que, como consecuencia de los tratados internacionales tienen diversas ventajas. Una de ellas, y que motivó la campaña No al ALCA era que en caso de controversias judiciales entre empresas de EEUU y gobiernos nacionales, los tribunales se ubican en...sí, en EEUU. Por tanto si una empresa de los EEUU asentada en Perú entra en juicio por contaminación ambiental con el gobierno de Perú, serán jueces norteamericanos los que dirimirán el asunto.

En fin, fruto de lo mencionado anteriormente muchos trabajadorxs quedaron desempleadxs en el gran país del norte. Ya no podían ser parte del "american way of life". En su lugar, y por mucho menos salario trabajadorxs peruanxs, chilenxs, colombianxs, mexicanxs entraban en escena. Entraban en escena en países dependientes, con sus salarios deprimidos y sus sindicatos sin poder político.

Trump representa ese quiebre. Estoy diciendo que Trump gobernará para los trabajadores norteamericanos e instaurará el socialismo? No, para nada. Pero con su discurso los contuvo. Les hizo creer que aún pueden volver a ser parte del festín norteamericano. Intentará Trump que los empresarios norteamericanos renuncien (sólo un poco) a sus ganancias para mejorar la situación de lxs trabajadorxs norteamericanxs con el fin de recuperar la conducción política De la capacidad que tengan los sectores subalternos norteamericanos de posibilitar un avance mayor dependerá como continúe la situación política en EEUU.

Ahora, en diversos países latinoamericanos se abren nuevas posibilidades también. La estrategia de "desarrollarse" a través de los capitales norteamericanos parece estar en crisis.

También en estos países será necesario que con rapidez y decisión, se construyan alternativas políticas a los discursos "pro-EEUU" imperantes, y logren empujar un desarrollo nacional con mayores márgenes de autonomía. La historia está abierta.

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