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Signos: Chávez, el único vivo del pueblo

Con una factura técnica impecable y actuaciones oscilantes, debutó la nueva apuesta de Pol-ka. Un repaso por las luces y sombras que dejó el primer capítulo de esta ficción.

Signos: Chávez, el único vivo del pueblo

 Anoche El Trece estrenó Signos, la nueva apuesta producida por Pol-ka y Turner Broadcasting System Latin America. Con un promedio de 17.2 puntos de rating, la serie de 16 capítulos que tiene como protagonista central a Julio Chávez, superó las expectativas en tiempos en que las mediciones de los canales de aire van en caída libre.

Previo al debut, en las redes sociales, se multiplicaron incisivos comentarios que apuntaban sobre las similitudes del flamante producto nacional con otros de factoría americana como Breaking BadTrue detective y Dexter. A partir del capítulo inicial de anoche, podríamos también sumar puntos de contacto con Fargo y hasta con la legendaria Twin Peaks. De todas formas, más allá de las semejanzas temáticas o estéticas, seguramente el pulso inquieto del director Daniel Varone (Mujeres asesinas, Para vestir santos, El puntero, Farsantes, Guapas); encontrará una paleta de matices y recursos que encausarán a Signos por un camino más personal.

Sin titubeos, Carolina Aguirre y Leandro Calderone, la dupla de guionistas de Guapas, nos zambullen en una historia de "pueblo chico-infierno grande". Antonio Cruz (Julio Chávez) es un médico rural del pueblo San Rafael de los Penitentes, querido y conocido por todos los vecinos. El sombrío personaje no vacilará a la hora de despacharse a cuatro víctimas en el primer episodio. Un hombre con una existencia muy agitada, muy lejana a la rutina pueblerina de quienes lo rodean. Además de su doble vida, de asesino y doctor, Antonio distribuye su atención entre su mujer, que ha quedado desestabilizada tras un ACV, su hermana Laura (Claudia Fontán), y sus sobrinos.

Signos julio chavez

Como toda historia que se desarrolla en una pequeña localidad, todos los personajes tienen vínculos entre sí. El fiscal encargado de la investigación (Alberto Ajaka), es el ex marido de la policía Laura, y los conflictos que ofician de móviles de los cruentos asesinatos están relacionados con episodios trágicos de la niñez del protagonista y su sufrida madre . Desde el principio entonces, la intriga no pasa por la idea de que el espectador descubra quién es el asesino, sino de las pistas que podrían conducir a desbaratar su plan de crímenes entrelazados con los signos del zodíaco.

Claudia fontan alberto ajaka

Con una factura técnica impecable, y actuaciones que se debaten entre el ejercicio de taquito (Julio Chávez), la repetición (Roberto Carnaghi) y el tono perfecto (Claudia Fontán); el debut de Signos acusó dos problemas fundamentales. Por un lado, el humor costumbrista tan característico de todo producto Pol-ka, no logró una fusión orgánica con la textura de thriller oscuro y violento, derivando así en un arranque con atmósfera indefinida. De los momentos distendidos, sólo funcionó el de Laura tratando de dirimir el conflicto de dos campesinos alrededor de la propiedad de una chiva. Si los toques de comicidad fueran por ese camino más absurdo y enrarecido, como el que tan bien supo capitalizar David Lynch en Twin Peaks, la mixtura podría funcionar verdaderamente bien. Por otro costado, el hecho de que el personaje de Chávez sea el único sagaz en un pueblo con habitantes de pocas luces, resta unos cuantos puntos de interés en el entramado de tensiones entre los protagonistas.

Como en toda serie, será cuestión de dar un poco de tiempo para ver la influencia de otros personajes secundarios, como el de una abnegada madre (Leonor Manso) y su hijo retrasado (Luciano Cáceres). Por el momento, da la impresión de que el mayor atractivo del asunto pasa por Claudia Fontán, una actriz carismática y talentosa, que aporta los matices necesarios para contrarrestar a la correcta maqueta de asesino que construye Chávez. Interpretando Fontán a la hermana policía del criminal, no resulta difícil suponer que tarde o temprano estallará entre ellos un furioso duelo. Mientras tanto, habrá que esperar a que los habitantes de San Rafael de los Penitentes se avispen un poco. De no ser así, protagonistas y espectadores quedarán a merced de la manipulación del único vivo del pueblo.

Signos: miércoles a las 23 por Canal 7 Mendoza, jueves a las 22 por TNT

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22 de agosto de 2017 | 01:06
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