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AFA: ni Segura ni Tinelli

Dirigentes jóvenes con antecedentes probados en conducción exitosa de clubes deben ser los que comanden esta nueva y difícil etapa.

El fútbol argentino está inmerso en una de las crisis más grandes que se recuerden en la época contemporánea. Las causas son variadas y muchas de ellas se hicieron explícitas con el fallecimiento de Julio Grondona, de conducción férrea, unipersonal y verticalista. También actuó como acelerador la acción de la justicia de Estados Unidos sobre la corrupción en el fútbol mundial impactando sobre la FIFA y la Conmebol, y propagándose sobre varios dirigentes argentinos. 

La quiebra económica y financiera que afecta a la mayoría de los clubes argentinos se acentuó, pese al aparente auxilio que prometían los fondos provenientes del Fútbol para Todos. Incluso hoy la misma AFA está seriamente comprometida en sus finanzas como los clubes que la integran.

El fútbol ha creado una burbuja irreal que lo envuelve. Salarios elevadísimos de los jugadores para los ingresos corrientes de los clubes, cuerpos técnicos integrados por numerosas personas que elevan artificialmente los egresos fijos, distancias muy extensas a recorrer para afrontar algunos partidos, son sólo algunas de las dificultades monetarias de los clubes. Lo más importante es la irrealidad de los costos que afrontan las instituciones, en esta -reiteramos- "burbuja artificial" que no condice con la verdadera realidad del deporte más popular.

Ejemplo claro de ello lo tenemos en Mendoza con los dos clubes que compiten en la Primera B Nacional. Independiente Rivadavia tiene una deuda impagable y atraso de más de tres meses en las remuneraciones del plantel. Gimnasia y Esgrima es viable por el aporte de su presidente, Fernando Porreta, constructor importante de la obra pública . Godoy Cruz comienza a mirar con preocupación su puntaje para evitar el descenso y esto con un plantel sin figuras de valía y de costo reducido comparado con la mayoría de los clubes de primera división.

La violencia en muchas de las canchas terminó apresurando la exclusión del público visitante de las mismas, que pretende revertir el actual intento de Daniel Scioli de conseguir su regreso en la provincia de Buenos Aires. El fin de semana pasado, los violentos mendocinos reinaron en el estado mundialista, provocaron la suspensión del partido y causaron numerosos destrozos en el estadio y en sus alrededores.

Las sospechas de corrupción también rondan alrededor del fútbol y de su entidad máxima, la AFA. Lo anteriormente enumerado sólo son algunas de las principales causas de la crisis del fútbol nacional. Frente a esta realidad y el deceso de Grondona, se exacerbó la disputa política para controlar la AFA , todo en el medio de operaciones cruzadas y las acusaciones de rotura de pactos y traiciones variadas.

Los dos principales referentes y candidatos a la presidencia al día de hoy son el actual presidente de la entidad madre, Luis Segura, y Marcelo Tinelli, vicepresidente de San Lorenzo. Ambos representan intereses, sostienen ideas y tienen vínculos que no consideramos los ideales para llegar a la máxima conducción. 

Segura es el símbolo concreto de la continuidad grondonista. Este solo hecho es elemento suficiente para descartar esta opción. Han sido él y sus socios actores principales del descalabro actual. Tinelli tiene dos elementos principales que juegan en su contra y no lo califican como candidato ideal para llevar adelante la difícil gestión que espera: su status de socio minoritario de Cristóbal López conlleva el peligro del acceso del denominado "prode bancado" al fútbol nacional, una aspiración que sostiene desde hace tiempo el zar del juego en el país. Adicionalmente, son muchas las versiones de la cercanía de López con el Secretario general de la Presidencia , el doctor Carlos Zanini, que aumentaron luego de la reciente visita de Tinelli a su despacho en la Casa Rosada. 

Las graves dificultades que impactan sobre la entidad rectora del fútbol requiere de gestores calificados y acreditados en situaciones de crisis. Y eso no es justamente Tinelli. En situaciones complicadas por las que atravesaban sus empresas, siempre terminó desprendiéndose de la mayoría accionaria para que pudieran seguir siendo sustentables.

Dirigentes jóvenes, no comprometidos, con poderes establecidos, con antecedentes probados en conducción exitosa de clubes deben ser los que comanden esta nueva y difícil etapa.

No es ciertamente la opción de conducción de la AFA la alternativa Segura o Tinelli.

Opiniones (2)
21 de agosto de 2017 | 11:53
3
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21 de agosto de 2017 | 11:53
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  1. Yo voto por el presidente de Belgrano.
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  2. elegí entre drácula o el hombre lobo
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