opinión

¿Cómo volver a enamorarnos de nuestra Ciudad?

La ciudad y la fuerza transformadora del amor.

¿Cómo volver a enamorarnos de nuestra Ciudad?

Con un grupo de amigos nos preguntábamos en una ocasión, Qué es el amor? Y entonces surgieron algunos lindos conceptos, por ejemplo: El amor es el paciente y delicado acompañamiento que damos a otros en su camino de autodescubrimiento personal! Muy bueno! Pero… de allí surgió algo más. El amor es la valentía de atreverse a ser quien uno realmente es, y desde allí, acompañar a otros a encontrarse con quienes ellos realmente son! Bien! dijimos, habíamos logrado salirnos de la versión rosa del amor, estaba genial! Pero finalmente nos dimos cuenta de que estábamos hablando de algo sin decirlo, estábamos hablando de cambio, de transformación, de sanar, de encontrar una mejor versión, que está, y espera por ser descubierta. Finalmente pensamos en esto: El amor es la fuerza universal por excelencia que todo lo transforma, el amor es la única energía que nos nutre y que nos permite ponernos en movimiento, tanto individual como colectivamente, en un sentido sano y positivo. Eso fue, ni más ni menos, elevar conciencia.

Finalizado este jueves pasado el 1º Seminario de Urbanismo de Mendoza “Mendoza la Nueva Metrópolis”, que organizó la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza y que fuera soñado e impulsado por dos profesionales de la arquitectura, Mario Isgró y Ariel Furtado. Luego de todo lo absorbido en esas tres jornadas, de las que todos los que estuvimos allí disfrutamos plenamente de ver, escuchar, y comprender, lo que los expositores nos contaron y mostraron generosamente. Después de entender la capacidad de comprensión de la realidad local de nuestros profesionales y de conocer las experiencias transformadoras materializadas en otros rincones del país y el globo. Luego de bañarse en la impresionante energía de un hombre como Tony Puig, que si fuera por él no dejaría de vivir jamás, porque siempre hay algo interesante para hacer. Habiendo presenciado la fe más absoluta, el convencimiento más pleno, que emana de un ser como Restrepo, alguien que vio materializarse proyectos y planes, pero antes tuvo que creer, y desde dónde! Después de todo esto, nuevamente comencé a encontrar sentido a las definiciones de amor que habíamos escrutado con mis amigos y a esta fuerza transformadora que es el amor. Pero por qué? Es esa la pregunta.

La primera reflexión que me colmó fue justamente la idea de transformación, de cambio. Exactamente! Fantástico! Pensé. Cambio! Esa es la palabra. Claro, cambiar, necesitamos transformar la ciudad en un sentido positivo, que permita darnos un baño de renovada esperanza y frescura, nos merecemos un habitad sano, vivible, equitativo, justo, en armonía con la naturaleza… pero… pero también pensé, debemos estar dispuestos a transformarnos a nosotros mismos en este proceso Uffff! Al estilo Puig. Que duuuuro! Sentí el bajón. Comencé a pensar en todas las cosas que nos limitan, que nos separan, que nos paralizan individual y colectivamente, que no nos dejan reconocernos como aliados de una misma causa, de un mismo sueño, de una misma necesidad, paradójicamente, una muy definitiva y tremendamente vital necesidad común. Ahí visualicé, que nuestro problema no es un problema de recursos materiales, mucho menos de recursos humanos, o por ejemplo de condicionantes geográficas, climáticas o ambientales. No es un problema de posicionamiento estratégico. A ver, cada punto anterior ofrece sus desafíos y complejidades, pero… en el siglo 21??? Problemas de índole material, técnico, de conocimiento…hoy por hoy en el 2015? E incluso más, después de escuchar sobre el fenómeno de Medellín, entender desde dónde ellos partieron, y en qué condiciones geográficas están emplazados. Imposible!!! No es un problema externo el nuestro. Incluso escuchando como Bilbao se transformó y lo sigue haciendo luego de 30 años, de una ciudad económicamente quebrada, gris y contaminada por la industria pesada, a esta otra, con marca propia, espacios y edificios públicos impresionantes, transporte e infraestructura modernas. Se imaginan que pensaría un vasco de estos hace 30 años atrás?

Entonces la segunda e irrefutable reflexión que me golpeó, fue acerca de cuáles son nuestros reales problemas a superar, en el caso de decidir asumir y zambullirnos en un proceso de transformación del área metropolitana. Que es un proceso gigante y muy necesario. Lo primero de todo lo que pensé, es la necesidad de coherencia que una empresa de esta dimensión exige. Compromiso, responsabilidad, profesionalismo… pero coherencia era la palabra. Coherencia en pensamiento, palabra y acción de parte de todos los involucrados, y los involucrados somos todos! Pensé. Si decimos que es una tarea de todos los mendocinos, pues todos los mendocinos tendrán que ser debidamente invitados. Los diferentes niveles de gestión pública y privada, los profesionales de todas las áreas, los ciudadanos de todos los sectores y condición, las organizaciones civiles e intermedias, y esto debe ser así la próxima vez que el tema nos reúna, no después. Debemos ser coherentes, pensé de nuevo. Y esto me llevó a pensar: Si realmente queremos cambiar nuestra ciudad, debemos estar dispuestos a abrir nuestra mente, a dejar nuestros miedos, nuestros egos, nuestras mezquindades ideológicas, profesionales y políticas. Tenemos que estar dispuestos a reconocer al otro, a compartir nuestros conocimientos, a escuchar, a abandonar la idea del mármol o la foto, a hacer humildes y desinteresados aportes como parte de una tarea mayor, y así dejar y confiar también en que otros hagan su parte. En fin, abrir también nuestros corazones por el bien común. Debemos entender que este es un desafío tan grande, o mayor, que ver materializadas las obras de infraestructura y de mitigación de impactos antrópicos que hoy la ciudad y nuestro oasis precisan. Entender que el mero resultado material, conseguido sin un proceso consciente de cambio cultural será algo vacío, huero, algo que incluso podría no suceder y sería lo mismo.

Entonces, pude ver con mucho optimismo el panorama, que no deja de ser complejo por todo lo expresado, pero entendí que esta idea de transformarnos mientras comenzamos a transformar nuestro habitad es posible. Me alegré! Lo entendí porque comencé a recordar pequeños pasajes que todos escuchamos de las exposiciones de cada uno de los disertantes del Seminario. Esto fue genial! Porque entendí que está en nosotros dejar de ser tan pragmáticos y ser un poco más intuitivos con respecto a qué necesitamos cambiar, para qué lo necesitamos, y cómo lo vamos a ir a buscar? Por ejemplo, recordé a la arquitecta Eliana Bormida hablar de un modelo propio de ciudad, el “Urbanismo de Oasis”, versus otro modelo diferente. Ella remarcó muchas veces que debemos ser coherentes y respetuosos con nuestro contexto natural. “O indiferencia y avasallamiento del medio natural, o complementación y estrecha relación con la naturaleza. Hay que dar la discusión”, dijo. “Hoy la ciudad está siendo indiferente con el Oasis que la contiene”. “No copiar, no repetir modelos equivocados”. “Buscar la propia identidad desde nosotros mismos”. Y pensé, esto exige una mirada propia, reconocernos, animarse a ser uno mismo, valorar y cuidar lo propio, crear nuestro propio modelo de habitad a medida. Es buenísimo! Dije. Finalmente, Bormida nos estaba hablando de mirar dentro de nosotros, no buscar fuera, primera condición para comenzar a cambiar de verdad. Encontrar nuestro nuevo y único modelo de “Metrópolis de Oasis”. Un nuevo paradigma para nuevos mendocinos.

En la misma sintonía, también recordé pasajes de la intervención del arquitecto Jorge Sábato de Buenos Aires. “Todo se puede resolver”, dijo. Nos invitó a animarnos a soñar, a comenzar a trabajar dentro del proceso mismo, pero comenzar! Recordé que muchas veces, si no todas, nosotros somos sumamente negativos y estamos totalmente derrotados antes de empezar por la idea de IMPOSIBILIDAD que nos han inoculado, del NO PODEMOS, o el NO ES POSIBLE justamente. Pero Sábato hablaba sobre su experiencia propia y concreta. No sobre sus diplomas, sino, sobre hechos concretos. Y sí, ha sido posible un cambio de paradigma en la Capital Federal, ellos hablan ahora de “Humanizar el espacio público”, revolucionario diría. Hay algo muy claro allí, o por lo menos así lo veo yo, si vos logras desde el concepto de Humanización entender que el desarrollo urbano es la plataforma del desarrollo humano, muy posiblemente tus obras no sean obras vacías y el proceso tampoco lo sea para los involucrados. Jorge comenzó a hablar de la dinámica en que se mueve el plan que él dirige: 1º Consulta con los ciudadanos, 2º Consenso, 3º Presentarlo para su debate y votación como Ley, 4º Implementarlo como política de estado. Esto sí o sí implica un cambio cultural a la par de los cambios físicos de la ciudad. La toma de decisiones hoy es más horizontal que vertical y por eso funciona mejor. La ciudad está cambiando, pero el propio proceso los está cambiando a todos. De hecho algo genial es ver en las dificultades las oportunidades, y él fue claro con esto, “Esto es un ejercicio donde constantemente renovamos la esperanza”, porque “Lo más importante son las personas”. Si podemos dejar de ser condicionados en términos de tiempos políticos, o la especulación inmobiliaria, ya habremos dado unos de los principales cambios para transformar Mendoza.

La ponencia del arquitecto Pablo Pithod, Vicepresidente del Colegio de Arquitectos de Mendoza, fue por momentos, al menos, descolocante. Pero, mientras los escuchaba me pareció brillante. Aquí recordé algunas ideas muy interesantes. Él nos explicaría la Ley de Ordenamiento Territorial, que todavía no hemos implementado. Que mensaje no?! Nos llevó a lo largo de un recorrido histórico y nos describió los diferentes criterios de apropiación del territorio. También nos mostró como cada época o situación que la ciudadanía atravesó, tuvo un plan de desarrollo de territorio, o un plan de respuesta para mitigar eventos traumáticos para sus ciudadanos. Con la idea de que todo sistema, o por la acción de hombre, o por la acción de la naturaleza, finalmente busca estar en equilibrio. Él explico todo esto, en paralelo a la teoría de la psicología Freudiana de las pulsiones de vida o de muerte, de integración o de disgregación. Son “Fuerzas Vitales” dijo, y nos invitó inmediatamente a la reflexión. Ejercicio imposible de evadir si realmente deseamos comenzar a cambiar algo fuera o dentro de nosotros. Por ejemplo: “Por qué estamos dónde estamos?” “Por qué las crisis que atravesamos?” “Qué nos lleva a elegir una u otra postura?” “Desde dónde decidimos lo que decidimos?” Y fue categórico al afirmar: “Al no tomar aprendizajes de las experiencias, qué nos sucede entonces?” Las condiciones internas y externas nos llevan hacia circunstancias más complejas. Y ya sea por negligencia, o porque dejamos que las circunstancias corran más rápido que nosotros, nos convertimos en subdesarrollados. Pero en realidad no lo somos! Es clarísimo lo que quería decirnos Pithod “Tomemos el timón, no vallamos a la deriva, basta de excusas, de planes, de estudios, de diagnósticos, pasemos a la acción”. “Buscar un equilibrio, no esperar a tocar fondo”. “Entendamos hacia donde hay que ir”. En definitiva, hacernos cargo.

Creo que en el siguiente caso a todos les habrá pasado lo mismo. Haber presenciado la charla del arquitecto colombiano Gustavo Restrepo fue realmente movilizador. Es sin dudas un excelente comunicador, y comunicar bien fue su primera lección. Creo que estos procesos si algo necesitan, es claridad. Él es alegre, simple, pedagógico y no pierde nunca la esencia del mensaje. Para otro día la estética y técnica de los edificios, que también es importante, ya que el criterio es “Lo mejor para los más necesitados”. Pero lo que él hace mejor es desparramar el ejemplo que es Medellín, la ESPERANZA. Él le dice al mundo de forma muy amorosa no te quejes, si nosotros pudimos tú también. Hay amor en el mensaje de Restrepo en el más claro concepto de las definiciones del principio de la columna. “Lo perfecto es enemigo de lo bueno”. Así comienza, y ya no da lugar a dudas para donde orienta su mensaje. “Basta de diagnóstico, a la acción”. Nos repitió muchas veces “Hay un millón de mendocinos esperando por ustedes”. “Hay que hacer todo lo necesario, innovación ante todo”, pero “No lo hacemos por los premios” recordó. Para Gustavo la gente es el objeto de todo, y el secreto del cambio es involucrar a los ciudadanos. “La participación es la forma de construir cultura ciudadana”. Los profesionales deben trabajar con los niños, sí principalmente los niños, “Para ellos trabajamos”, con los jóvenes y con los adultos mayores. “Ellos son capaces de construir un sueño, que es la brújula más precisa para saber por dónde ir. La ciudad debe ser compacta. Ciudad de los 10 minutos”. Transportes de calidad, la gente que tiene más tiempo, tiene posibilidad de estudiar, de progresar, de estar con sus hijos, “Así se construye seguridad”. Espacios públicos para las actividades ciudadanas “Lo que se regala no se cuida, lo que se necesita y se conoce se apropia”. “Curar heridas es posible, pero hay que actuar ya!” dijo. Genial! Pensé. Creo que es lógico pensar que las heridas por sanar son de toda la sociedad, no?

Y finalmente Tony Puig, paradójicamente el mayor de todos los expositores, y bien mayor. Con su energía, desfachatez y claridad de criterios, fue el que nos hizo creer durante todo su relato que todo estaba ya sucediendo, que nuestra ciudad era todo lo que él nos estaba describiendo. Así lo viví yo y así creo que muchos lo vivieron. Tony nos hizo creérnosla! A nosotros que nos encanta la siesta, nos gritó “Ponte las Pilas”. Él fue quien más claramente nos dijo que debemos cambiar nosotros para cambiar nuestra ciudad. Propuso un profundo cambio cultural en la gestión pública: “No más vieja política”, “No más cortoplacismo”, “No más corrupción”. “El mayor pecado es tocar los dineros públicos”, dijo. Nos instó a innovar en todo lo que hiciéramos y a no tener miedo de arriesgarnos, otro cambio que no será posible si no cambiamos nuestra propia cultura conservadora. Nos pidió que nos movilizáramos y que lo hiciéramos ya! “No más excusas ni retrasos”. “Trabajar desde la horizontalidad orgánica”. “Mientras más diferentes mejor”. Que desafío para la mendocinada no? Nos invitó a soñar con una Mendoza en red con las principales ciudades del planeta que viene. “Porque las redes de ciudades son el futuro, no los países”, dijo. Un hombre que nos llevó en un viaje hacia delante, y que nos ha ahorrado gran parte de la discusión en función de las prioridades. “El dinero público no es para el turismo, es para los más necesitados” dijo, y luego dio los criterios de como comenzar a pensar la nueva ciudad. “Trabajar de afuera hacia dentro y de abajo hacia arriba”. “Ecología, innovación y cultura”. Nos invitó a pensar en grande “Mendoza debe tener grandes aspiraciones”. “Alinearse con las mejores ciudades – conocer y aprender”. Él con su propio ejemplo se mostró en cada momento de su intervención como una lección vívida, donde la verdadera autoestima y la convicción profunda, son tremendamente necesarias para cambiar.

No he buscado dar mi punto de vista del Seminario desde una perspectiva técnica o metodológica, se habló mucho de eso ya, y se seguirá hablando. Creo que no es nuestro déficit la información o los diagnósticos. Seguro podré desarrollar el tema de la ciudad en otra oportunidad, desde una perspectiva pragmática. Pero creo profundamente, más aún, luego de escuchar las apasionantes ponencias que nos brindaron estos profesionales, llenas de poderosos mensajes de amor y motivación, que era eso lo que estábamos necesitando, y que vale la pena rescatar un costado más holístico de esta experiencia que brindó el 1º Seminario de Urbanismo de Mendoza “Mendoza la nueva Metrópolis”. Nuestros desafíos no pasan por lo material, o por lo menos no es en lo único que debemos concentrarnos. Creo que nuestro desafío hoy es salir de la parálisis, y para ello debemos enamorarnos profundamente de la idea de cambiar nosotros y transformar Mendoza. Volvamos a enamorarnos nuevamente de nuestra ciudad así como hoy la vemos, soñarla renovada, visualizarla y visualizarnos allí a nosotros. Así conseguiremos el empuje y la fuerza necesaria para transformarla, y junto con ella, transformar nuestra propia realidad como sociedad. 

Horacio Sicilia, director ejecutivo de la Fundación Cristal

Opiniones (6)
22 de agosto de 2017 | 01:00
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22 de agosto de 2017 | 01:00
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  1. Osvaldo: Horacio suena romántico pero vos sonás más a g arca... seguro ya estás brindando con los hacedores de la Mendoza Espiritual en un barrio cerrado de 150 has., la elevación de la conciencia es solo un camino para algunos, tan elevados como vos...no es para cualquiera, eso queda muy claro.
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  2. La profunidad y el alcance integro de los conceptos de la nota, evidentemente estan muy por encima de los pobres conceptos vertidos por los pre opinantes, LOPEZ con su lamento clasista, casi un documento "troskito de salita de cuatro".- Lo suyo va mas alla que un replanteo académico arquitectónico, entiendo atiende al desarrollo, partiendo de la integridad del individuo que tiene que habitar los espacios y la sociedad que estos individuos conforman.- Individuos y sociedad que deberemos entender y saber, quienes somos, a donde vamos y que queremos ser y hacer, algo muy dificil hoy en Una sociedad plagada de derechos de todas clases y obligaciones de ninguna.- Es un tema donde no TODAS Y TODOS , podemos opinar con criterio profesional.- El paratodismo imperante nos hace pensar que tenemos autoridad moral o profesional para decir cualquier cosas de cualquiera y sobre cualquier tema.- Horacio Ud. en su nota muestra un camino distintivo, una opción de avanzada práctico/espiritual, que afortunadamente suena "nochero", por cuanto parece romántico (al entender de los cortos de espíritu y amplios solo de mente) pero es un nuevo planteo desde la elevación de la conciencia como camino a vivir mejor y en un lugar mejor.- Y eso, querido amigo, no es para que lo entienda cualquiera.- Felicitaciones.-
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  3. Se parece el gigolo
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  4. Los invito a leer La ciudad mentirosa Fraude y Miseria del Modelo Barcelona Manuel Delgado. Garantizar el acceso a la tierra para la vivienda y la producción es lo que nos hará restablecer el equilibrio social y la armonía ambiental. Es cierto cuando uno escucha por primera ver a los "gurus" del marketing y la comunicación queda enamorados pasan los años y la vida te demuestra que otros son los caminos que debemos tomar. También recomiendo prestar atención a otro arquitecto reconocido, Norberto Chaves el gurú argentino de la Imagen Corporativa, que realizó la Imagen Corporativa del extinto Banco Mendoza. Lopez nos tenemos que juntar para que esta vez las opiniones minoritarias sean las que triunfen MENDOZA está en PELIGRO!
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  5. Estimado Horacio, ud. suena más romántico que los nocheros... Quién realiza las transformaciones en la cdad? Es lo mismo -tranformarse- alguien, por ejemplo un arquitecto, que vive en un barrio privado, que desarrolla proyectos inmobiliario de este tipo, que bien se puede tomar una copa en una bodega boutique al pie de la majestuosa cordillera de Los Andes?que un obrero de la construcción, que vive en La Favorita, que está condenado al colectivo 110 para ir a trabajar, y que ha sufrido cortes de luz por una semana? Es el mismo sueño, la misma necesidad??? Su pensamiento se revela muy mecanicista, sin conflictos, que naturaliza todo, como en búsqueda de un equilibrio, donde realmente no puede existir, porque la realidad está motorizada por las disputas de intereses opuestos. Hace años que están las instancias de compromisos y reuniones con diferentes sectores(al parecer no estuvo), algunos profesionales participaron, muchas organizaciones sociales también? por ejemplo, en el CPOT muchas organizaciones se retiraron en desacuerdo por la asimetría de los sectores representados (múltiples organizaciones pro negocio inmobiliario frente a pocas organizaciones sociales, y la relación con los representantes de diferentes instituciones de gobierno era muy superior), así cualquier votación sobre intereses tan desiguales no tenían sentido, y además desgastaba a las organizaciones que le dedicaban tiempo y esfuerzo (a ellos nadie les pagaba un sueldo por participar). La coherencia es tan fundamental como comprender el concepto de ?Urbanismo de Oasis ? y la crítica de extensión de la cdad. de Eliana Bórmida, cuando el Estudio Bórmida Yanzón participa en el MegaEmprendimiento de Pulenta ?Aguaribay Sierras y Lagunas?, 150 hectáreas en el piedemonte a la altura de Chacras de Coria. Mamma mia, coherentes y respetuosos con nuestro contexto natural??? Ud. habla tambien de humanizar el espacio público, revolucionarlo... le suena el Código de Convivencia? Persecución de artistas callejeros, multas por manifestaciones y expresión social?cómo hacemos? Estimado Horacio, confíe en lxs mendocinxs, que las organizaciones sociales continúan trabajando por el ?Derecho a la Ciudad?. Sería coherente que se sumara con acciones concretas buscando una ciudad más justa. El derecho a la ciudad es el derecho de hacer la ciudad de la manera que queremos/deseamos. El no tener alrededor de nosotros las fuerzas de la acumulación del capital y este tipo de ciudad que emerge de una muy poderosa elite que esencialmente construye la ciudad de acuerdo con sus propios deseos y el resto tiene que vivir en ella. Es el derecho de todxs a debatir y luchar por el tipo de ciudad de nuestros sueños.
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  6. Estimado Horacio, ud. suena más romántico que Los Nocheros... Quién realiza las transformaciones en la cdad? Es lo mismo -tranformarse- alguien, por ejemplo un arquitecto, que vive en un barrio privado, que desarrolla proyectos de este tipo, que bien se puede tomar una copa en una bodega boutique al pie de la majestuosa cordillera de Los Andes?que un obrero de la construcción, que vive en La Favorita, que está condenado al colectivo 110 para ir a trabajar, y que ha sufrido cortes de luz por una semana? Es el mismo sueño, la misma necesidad??? Su propuesta parece muy mecanicista, sin conflictos, que naturaliza todo, como la búsqueda de un equilibrio, donde realmente no puede existir, porque la realidad está motorizada por las disputas de intereses opuestos. Hace año que están las instancias de compromisos y reuniones con diferentes sectores (al parecer no estuvo), algunos profesionales participaron, muchas organizaciones sociales también? por ejemplo, en el CPOT muchas organizaciones se retiraron en desacuerdo por la asimetría de los sectores representados (múltiples organizaciones pro negocio urbano frente a unas pocas organizaciones sociales, y la relación con los representantes de diferentes instituciones del gobierno era muy superior), así cualquier votación sobre intereses tan desiguales no tenían sentido, y además desgastaba a las organizaciones que le dedicaban tiempo y esfuerzo (a ellos nadie les pagaba el sueldo). La coherencia es tan fundamental como comprender el concepto de ?Urbanismo de Oasis ? y la crítica a la extensión de la ciudad de Eliana Bórmida, cuando por ejemplo, el Estudio Bórmida Yanzón participa en el MegaEmprendimiento de Pulenta ?Aguaribay Sierras y Lagunas? 150 hectáreas en el piedemonte a la altura de Chacras de Coria. Mamma mía, ¿¿coherentes y respetuosos con nuestro contexto natural??? Ud. habla tambien de humanizar el espacio público, revolucionarlo... le suena el Código de Convivencia? Persecución de artistas callejeros, multas por manifestaciones y expresión social?cómo hacemos? Estimado Horacio, confíe en lxs mendocinxs, que las organizaciones sociales continúan trabajando por el ?Derecho a la Ciudad?. Sería coherente que se sumara con acciones concretas buscando una ciudad más justa. El derecho a la ciudad es el derecho de hacer la ciudad de la manera que queremos/deseamos. El no tener alrededor de nosotros las fuerzas de la acumulación del capital y este tipo de ciudad que emerge de una muy poderosa elite que esencialmente construye la ciudad de acuerdo con sus propios deseos y el resto tiene que vivir en ella. Es el derecho de todxs a debatir y luchar por el tipo de ciudad de nuestros sueños.
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