opinión

El futuro no acepta excusas

“Crecer para luego derramar” es la expresión de la entropía económica neoliberal.

El futuro no acepta excusas

 “Crecer para luego derramar” es la expresión de la entropía económica neoliberal. Fue la excusa transformada en paradigma liberal más utilizada – durante décadas - para postergar las legítimas oportunidades de los pueblos. Revela una filosofía restrictiva y timorata.

El desarrollo exige exactamente lo contrario: el crecimiento es consecuencia de la integración. Y, antes que ella, de la convicción, de la audacia y el esfuerzo.

Existen países con un enorme PIB y sin embargo ranquean muy bajo en distribución. Las naciones más desarrolladas son los que tienen robustos sistemas de bienestar social (Suecia – Finlandia – Noruega – Canadá – Australia - Nueva Zelanda).

La historia del último medio siglo de nuestro país refleja esas dos caras del manejo económico. Están evidenciadas en la distancia sideral de las crisis sociales de los tiempos neoliberales y los avances producidos de esta década progresista. En el indicador que se elija queda demostrado.

No es una mojada de oreja para nadie, ni es el festejo de un triunfo futbolero. Es la constatación de la supremacía de la perspectiva social por sobre la de mercado: el desarrollo exige inversión en políticas sociales para distribuir con equidad e inteligencia colaborativa para producir bien.

Sin inversión y colaboración, no hay futuro. Si en este próximo quinquenio no logramos transmitir que la clave de la izquierda está centrada en seguir las mejoras sociales alcanzadas en esta década y en auspiciar el desarrollo de la matriz productiva – e imprimirles mayor velocidad –, habremos fracasado.

¿Cuántas acciones se han desarrollado en estos diez años para hacer realidad que hoy existan más distribución, más oportunidades y más integración? Una infinidad. Sin embargo no toda la sociedad las conoce, y ello hace imposible que las pueda comprender en su real magnitud.

Quienes gobiernan tienen la indelegable responsabilidad de comunicar con claridad. Hace pocos días escuché al ministro de trabajo, Ernesto Murro, hacer referencia a esto mismo: “no hemos sabido transmitir todo lo que hemos hecho (gobiernos progresistas) en materia social”.

En ello está el principal sustento para que se cuele la versión facilista de que todo lo avanzado es por arte del precio de los commodities – y de vientos todopoderosos -.

Para avanzar, se debe establecer un relato cierto de lo hecho y pautar claramente todo lo que hay para hacer. Si nos enredan, perdemos. Pierde el país.

Desde el mismo inicio, en el propio diseño de las políticas se debe incluir su forma de comunicación. Y debe hacerse en forma coordinada.

Estamos tomando decisiones que trascienden nuestro tiempo. Para la izquierda está claro que no es sustentable planificar desarrollo sin considerar impactos ambientales; sin invertir decididamente en el sistema educativo; sin una fuerte inversión en obra pública.

Igualmente, se debe explicar la necesidad de destinar un 6 % para la Educación tan distante de aquel indigno 2 % que dispusieron blancos y colorados; se debe explicar la importancia de la cantidad de reservas actualmente disponibles en contraposición a décadas pasadas en que se vendió hasta el oro; se deben actualizar permanentemente los debates sobre cuestiones tributarias para seguir mejorando la distribución. En este sentido, la reciente restitución del Impuesto de Primaria a grandes extensiones es una muy buena señal.

La economía es solidaria o injusta. Hay vidas y proyectos en las decisiones económicas. Nunca escuché a los responsables de la debacle experimenta entre fines de los noventa y principios de este siglo expresar públicas disculpas por tanta negligencia. No solo eso, muchos de sus responsables son los primeros de la fila para mirar la paja en el ojo ajeno. Trancazo tras trancazo, impugnan hasta tres décimas de la alcoholemia.

Esto no niega las discusiones. Por el contrario, en política es indispensable debatir. También hacerlo sin amnesia selectiva. Deben estar claros las prioridades de unos y otros, las acciones de unos y otros, los resultados de unos y otros, las responsabilidades de unos y otros. Y la oposición, en algún momento, tendrá que asumir que el proyecto frenteamplista cuenta con mayoría absoluta de respaldo popular desde hace tres elecciones e intentar colaborar con el desarrollo del país.

El futuro no acepta excusas.

Opiniones (0)
18 de octubre de 2017 | 10:20
1
ERROR
18 de octubre de 2017 | 10:20
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
    17 de Octubre de 2017
    "Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México
    La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes
    11 de Octubre de 2017
    La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes