opinión

El Papa fue duro con el neoliberalismo

El discurso de Francisco en Bolivia fue contundente e histórico,.

El Papa fue duro con el neoliberalismo

El Papa Francisco sigue batiendo sus propios récords y sorprendiendo a propios y extraños. Este jueves, en un encuentro con movimientos sociales en Santa Cruz de la Sierra, dejó algunos conceptos contundentes en contra del capitalismo financiero mundial y a favor de un sistema político más justo y humano. Exigió “tierra, techo y trabajo para todos”. “Son derechos sagrados. Hay que luchar por ellos. Que el clamor de los excluidos se escuche en Latinoamérica y en toda la Tierra”, dijo. En realidad no pidió ni mendigó, sino que llamó a la lucha, más cerca de un líder político que religioso.

Los medios hegemónicos se esfuerzan por estas horas en ocultar esta faceta del Papa y para ello realzan el pedido de perdón por los crímenes de la evangelización y la colonización. Pero lo más importante fue el carácter político que a su vez fue un claro espaldarazo a los procesos políticos de Ecuador y Bolivia.

Y sobre todo su condena al neoliberalismo que muchos quieren reimplantar en nuestra región, sin ir más lejos en las próximas elecciones presidenciales argentinas. Con respecto a los proyectos de país y mundo de gente como Macri, Melconian, Sturzenegger y compañía, el Papa dijo contundentemente: “Cuando el capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos, cuando la avidez por el dinero tutela todo el sistema socioeconómico, arruina la sociedad, condena al hombre, lo convierte en esclavo, destruye la fraternidad interhumana, enfrenta pueblo contra pueblo y, como vemos, incluso pone en riesgo esta nuestra casa común”.

Y lanzó casi una proclama de lucha: “Este sistema ya no se aguanta”. Se sobreentiende que hay una segunda parte de esa frase que llama a buscar otro sistema. En ese sentido aclaró: “Necesitamos un cambio positivo, un cambio que nos haga bien, un cambio redentor. Necesitamos un cambio real. Este sistema ya no se aguanta. Y los más humildes, los explotados, pueden hacer mucho. El futuro de la humanidad está en sus manos".

Lejos, lejísimos del mensaje tradicional de la Iglesia que era agachar la cabeza, aguantar la explotación a cambio del paraíso en el cielo, el Papa llamó a la rebelión en la Tierra.

Empezó con una serie de preguntas para involucrar al pueblo que lo escuchaba extasiado: “¿Qué puedo hacer yo, cartonero, catadora, pepenador, recicladora, frente a tantos problemas si apenas gano para comer? ¿Qué puedo hacer yo artesano, vendedor ambulante, transportista, trabajador excluido si ni siquiera tengo derechos laborales? ¿Qué puedo hacer yo, campesina, indígena, pescador que apenas puedo resistir el avasallamiento de las grandes corporaciones? ¿Qué puedo hacer yo desde mi villa, mi chabola, mi población, mi rancherío cuando soy diariamente discriminado y marginado? ¿Qué puede hacer ese estudiante, ese joven, ese militante, ese misionero que patea las barriadas y los parajes con el corazón lleno de sueños pero casi sin ninguna solución para mis problemas?”.

Y la respuesta fue contundente, animando a la acción: “¡Mucho! Pueden hacer mucho. Ustedes, los más humildes, los explotados, los pobres y excluidos, pueden y hacen mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos, en su capacidad de organizarse y promover alternativas creativas, en la búsqueda cotidiana de las tres T (trabajo, techo, tierra). ¡No se achiquen!”.

Una cosa que yo le he reclamado a este Papa es que para combatir la pobreza, no hable tanto de los pobres y que empiece a hablar de los ricos, que son su causa. Y lo hizo, denunció “la imposición de medidas de austeridad que siempre ajustan el cinturón de los trabajadores y de los pobres” y también denunció “el colonialismo, nuevo y viejo, que reduce a los países pobres a meros proveedores de materia prima y trabajo barato, engendra violencia, miseria, migraciones forzadas”. Un verdadero tratado de política económica internacional. Pareció estar hablando de la actualidad en Grecia, España y gran parte de Europa, y de lo que pasaba en nuestra región en los ’90, adonde nos quieren hacer volver algunos.

Como conclusión de su análisis, arengó: “Digamos juntos desde el corazón: ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ningún pueblo sin soberanía, ninguna persona sin dignidad, ningún niño sin infancia, ningún joven sin posibilidades, ningún anciano sin una venerable vejez. Sigan con su lucha y, por favor, cuiden mucho a la Madre Tierra”.

Luego sí, vino lo que resaltan los medios hegemónicos para tapar lo otro. Abriendo el paraguas, Francisco dijo: “Alguno podrá decir, con derecho, que cuando el Papa habla del colonialismo se olvida de ciertas acciones de la Iglesia”.

“Y quiero decirles, quiero ser muy claro, como lo fue san Juan Pablo II: pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”, remató.

Mariano Saravia. 

Opiniones (4)
17 de agosto de 2017 | 00:58
5
ERROR
17 de agosto de 2017 | 00:58
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. No señor Saravia, con el discurso no alcanza. Los pueblos originarios llevan más de 500 años de expoliación, crímenes contra la humanidad y exterminio. No alcanza con un discurso atrevido, puede ser un buen comienzo, ojalá. Pero el oro que abunda en los altares de las iglesias de Europa, el copyright por la papa (que salvó a los niños de Europa de la desnutrición), la gestión de la riquezas del suelo sudamericano, las violaciones a los derechos humanos (que no prescriben), todo eso señor Saravia, ni su papa Francisco, ni ningún personaje respetable actual está dispuesto a denunciarlo, ni llevarlo a los juzgados que corresponda. Siga creyendo Ud. en ideologías obsoletas, sea bien pensado y ármese de esperanzas y buenas intenciones, pero el mundo que viene, si es mejor que este, será porque se pueda liberar de tanta maldad y manipulación como la de la iglesia que Ud. admira.
    4
  2. ¡Claro! Es muy fácil ser populista desde el poder y el dinero. En ese orden. Viviendo como un príncipe, quién no piensa en los pobres... desde lejos.- Y digo príncipe, ya que reyes son los que están detrás de él, los que forman concilio.-
    3
  3. muy acertada la nota, bravo por MDZ
    2
  4. El Papa Francisco se parece cada vez menos a Bergoglio. Bienvenido!!!
    1
En Imágenes
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
15 de Agosto de 2017
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial